Soñar es vital

Soñar es vital. Si te impiden soñar, al final acaban contigo, acaban con tu vida. El no poder soñar es contrario e imposibilita la vida del ser humano. Es importante reconocerlo, cultivarlo y darle su espacio, su posibilidad y su plenitud, como una vía para hacerte más humano, para llenar de contenido todo lo que eres.

Es importante soñar, tan importante que es vital, y lo hacemos constantemente. No solamente se trata del descanso, sino que dentro del descanso prolongado que es el sueño, hay un mecanismo por el cual conectas con otras dimensiones de la realidad. No estamos diciendo con otras dimensiones de la vida sino con otras dimensiones de la realidad, porque entras en contacto con seres que están en una realidad espiritual, y en ese contacto te nutres, te regeneras, te reinventas, te recuperas y te resitúas. Muchas veces recibes instrucciones y clarificación de lo que haces y lo que tienes que hacer.
Pero no solamente sucede esto en el momento en que estás durmiendo.

Hay una forma de castigo o tortura que consiste en impedir entrar en el sueño. El sueño tiene sus periodos; es algo gradual. Hay varias fases hasta llegar al sueño profundo en el que te comunicas con otras dimensiones. Primero estás en fases más superficiales del sueño.
Hay una forma de tortura, de dominación o de castigo que es impedir que se llegue a esa fase profunda, y se sabe que entonces la persona termina por destruirse por completo mentalmente, y posteriormente físicamente si se continua, y entonces se muere.

Pero aparte de este momento, durante el día sucede lo mismo. Muchas veces necesitas, y entonces así sucede, salir de la realidad y conectarte con otras dimensiones. Hay personas que lo hacen muy fácilmente y otras que lo hacen de forma más limitada, quizá porque no lo necesitan o quizá porque están heridos, y es justo ahí donde les interesa trabajar, porque hay un tesoro detrás de cada herida. Hay una riqueza. Lo que parecen heridas en una dimensión son pura, lisa y llanamente riqueza en otra.

La persona que tiene facilidad para conectar con otras dimensiones quizá haría bien en considerar eso como un don, como una cualidad a explorar y a potenciar. De cualquier manera, todos los seres humanos necesitan esa fase, tanto como comer, respirar, enamorarse, crear vínculos afectivos…
Es imprescindible soñar. Es imprescindible y es maravilloso.

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