LUZ, LUZ EN LA MATERIA Y LUZ EN EL HOMBRE

Lo sólido, representado por lo rojo en el código Tzolkin y también por el primer castillo, castillo rojo, es la luz entrando en la materia y adoptando una forma, es decir, lo sólido es la luz, o sea el fotón, adoptando una forma.

En el Tzolkin, lo rojo, que representa lo sólido, está unido a lo amarillo, que es la expansión de lo rojo y de lo sólido.

Pero esa expansión de lo sólido no es posible sin la presencia de lo blanco, que es el espíritu cuya máxima expresión es la emoción, siendo a su vez la máxima expresión de la emoción el amor.

Lo blanco tiene como soporte y como vehículo lo sólido, expresado por lo rojo, y la luz, expresada por lo amarillo, por lo menos ante la conciencia. Cuando aparece lo amarillo como expansión está indicando que en su interior, más allá de la forma contiene esa expresión máxima de lo espiritual, que es el amor.

Entonces, cuando lo rojo se fusiona con lo expresado por lo blanco, o sea lo contenido en el segundo castillo como agua, es decir como amor, da como resultado un inicio, que es un inicio ante una conciencia, porque la realidad que sustenta a la luz, al fotón, siempre está fusionada con el amor.

Esa consideración, donde sucede esa aparente fusión de lo siempre fusionado, lo que expresa es el surgimiento de una conciencia. Y eso de alguna manera nos sitúa ante el azul, es decir el tercer castillo, que es donde sucede el nuevo nacimiento, entendiendo que este nuevo nacimiento no es del cuerpo sino de la conciencia, y en el desarrollo de la conciencia es donde se produce expansión, es decir lo amarillo.

 

Estas tres consideraciones están expresando un proceso, un transcurso, un desarrollo.

Podríamos seguir diciendo palabras que más o menos mantengan alguna similitud de contenido para expresar un movimiento intencionado, que también está expresado en las bases nitrogenadas del ARN y ADN: uno, la luz entra en la forma; dos, la luz que adopta una forma, se une con el agua, que proviene en realidad de más allá de la luz; tres, nacimiento al tiempo, a la conciencia, a la transformación, que va a facilitar la expansión, es decir, en esta tercera fase de lo que se está hablando es del ser humano.

Primero existe la luz, luego existe la luz en la materia porque la luz adopta una forma, y tercero, la luz está en el ser humano, y esto es la conciencia.

 

Esto, trasladado a las bases nitrogenadas (adenina, guanina, citosina, timina), lo que produce es el ADN, que podemos por resonancia denominar Adán.

La citosina se transforma en uracilo de la misma manera que la luz se transforma en forma. El uracilo expresa un nivel básico anterior al ADN, que es el ARN, y la forma expresa lo rojo.

La presencia del uracilo significa que ha aparecido el agua, porque la citosina se transforma en uracilo con el aporte de agua. Y también lo rojo, si estamos hablando de la formación de la tierra, que en su primera transformación era polvo metálico procedente de una supernova, con la presencia del agua es cuando hace aparecer la realidad de lo sólido, porque en la tierra lo sólido no es solamente mineral, sino mineral oxidado, producido por la presencia del agua.

 

Es decir, que con la presencia del agua empieza otra cosa, que a su vez, siguiendo lo expuesto por las bases nitrogenadas, va a ser el ADN, y con ello, la vida superior expresada por el humano, con su acceso al espejo donde aparece Dios.

 

El humano es posible expresarlo como vida superior, porque es la forma en la que la realidad Dios se puede contemplar a sí misma, o por lo menos puede ser reconocida por esa emanación de Dios que es la forma.

 

La citosina se transforma en uracilo con la presencia del agua, y el uracilo se transforma en tiamina, dando así sustento al nivel del ADN.

La citosina es uracilo y posteriormente es tiamina.

La luz se transforma en la forma, pero la forma, lo sólido, solamente llega a ser realmente sólido con la presencia del agua. Y cuando la conciencia se despierta a la presencia del espíritu es cuando aparece el tercer nivel, o sea tercer castillo, donde el ser humano encuentra también la luz dentro de sí.

 

Luz, luz en la materia y luz en el hombre.

Tzolkin y ADN

El ADN está formado por 4 bases nitrogenadas transportando información, que se van enlazando y son siempre las mismas: Adenina, Guanina, Citosina y Timina.

Transportan información genética, es decir el modelo que luego va a producir el cuerpo de un ser humano concreto con sus características definidas.

Eso contiene una semejanza o sincronía con el Tzolkin, que también está compuesto por sellos de 4 colores (rojo, blanco, azul y amarillo) transportando información. La información transportada también contiene el modelo de un salto evolutivo donde podríamos decir que produce el cuerpo de luz.

De modo que sincrónicamente serían similares las 4 bases y los 4 colores.

Las 4 bases se enlazan de dos en dos, al igual que los colores.

Las 4 bases son de dos tipos, purinas (adenina y guanina) y pirimidinas (citosina y timina), y siempre van juntas una purina con una pirimidina (adenina-timina y guanina-citosina), pero nunca dos purinas o dos pirimidinas.

También los colores son de dos tipos, determinados por su oculto. Por un lado están unidos el rojo y el amarillo, y por otro el blanco y el azul. Siempre que un sello es amarillo, su oculto es rojo, y viceversa, el oculto del rojo es amarillo, pero nunca el oculto de un sello amarillo o rojo es blanco o azul. Y siempre que un sello es azul su oculto es blanco, y viceversa, siempre que un sello es blanco su oculto es azul y nunca amarillo o rojo.

La sincronía con el Tzolkin es aún mayor si consideramos que existe una quinta base nitrogenada, que es el uracilo, pero no formando parte del ADN sino del ARN.

El contenido del ARN es similar, pero en lugar de estar formado por adenina, guanina, citosina y timina, está formado por adenina y guanina, que se mantienen y pertenecen al grupo de purinas, y por citosina y uracilo, en el grupo de pirimidinas.

Es decir, en el ARN hay uracilo y no timina, siendo los demás componentes los mismos, y en el ADN hay timina y no uracilo, manteniéndose los demás componentes.

El total de bases es de 5, aunque siempre se presentan de 4 en 4.

Los colores en el Tzolkin también mantienen esa sincronía, ya que si bien en los sellos hay 4 colores, en los castillos encontramos 5 al incorporarse el verde. Es decir, existe un quinto color que está asociado a otro nivel de la realidad, a un nivel maravilloso.

Los castillos están constituidos en dos niveles, el que va del castillo 1 al 4, y el que va del castillo 2 al 5.

En la secuencia del 1 al 4 se despliega la familia del dragón, manteniendo el orden secuencial de los colores (rojo, blanco, azul y amarillo): primera onda del primer castillo, segunda onda del segundo castillo, tercera onda del tercer castillo y cuarta onda del cuarto castillo, pero no aparece en el quinto castillo.

Mientras, la secuencia que va del castillo 2 al 5 contiene la familia del día verde, en la misma posición que ocupa la familia del dragón en los cuatro primeros castillos, pero a partir del segundo, ya que la familia del día verde no aparece en el primer castillo: primera onda del segundo castillo, segunda onda del tercer castillo, tercera onda del cuarto castillo y cuarta onda del quinto castillo. También mantiene el orden secuencial de los colores (rojo, blanco, azul y amarillo), mostrando así que se trata de un segundo nivel.

Como vemos, las familias del dragón y del día verde hacen lo mismo, pero en dos niveles diferentes. Y en eso reciben la colaboración de las otras tres familias.

La similitud entonces con el comportamiento de las bases nitrogenadas en su formulación de 5, es que el uracilo forma un nivel, que es el ARN, con la colaboración de otras tres (adenina, guanina y citosina), pero no aparece en el otro nivel, que es el ADN.

Mientras, la timina no aparece en el nivel en que está presente el uracilo, el ARN, pero cuenta con la colaboración de las otras tres bases nitrogenadas (adenina, guanina y citosina) en el otro nivel del ADN.

De modo que la similitud entre el Tzolkin en su formulación de 5 castillos y la expresión de las 5 bases nitrogenadas es que ambas forman dos niveles.

Las bases forman los niveles del ARN y del ADN, y los castillos forman los niveles del 1 al 4 y del 2 al 5.

En cada uno de los niveles, hay uno que no aparece en el otro más tres que están en los dos: En las bases hay un nivel donde aparece el uracilo más tres bases y no está la timina, y en el otro nivel, aparece la timina más las tres bases y no el uracilo.

Y en el Tzolkin hay un nivel donde aparece la familia del dragón más tres familias y no la del día verde, y otro nivel donde sí aparece la familia del día verde y otras tres familias, y donde no está la del dragón.

Trabajar en el Tzolkin es trabajar con el ADN.

Al armonizarte con la propuesta que te hace el Tzolkin sobre tu familia, onda y color, armonizas los contenidos de tu ADN.

Quizá te digas “no sé hacerlo”, pero el asunto es “hazlo”. Quizá tú no sabes, pero Tzolkin, sí. Hay una vía que no es a través del mundo lógico y del hemisferio donde están los contenidos de lo conocido, sino donde están los contenidos de lo no conocido.

El acceso a la plenitud, no conocida, es a través de algo que no sabes, pero donde te presentas como voluntario para que suceda.

Parte de la tarea de las personas de hoy en día es sanar sus genes y liberar del karma a sus ancestros y a ellos mismos, y contiene algo del no saber y del voluntario.

Sí, gracias y perdón. Saber que el perdón es importante, es fácil; solo tienes que mirar tu vida.

Sí, gracias y perdón. Saber que el agradecimiento es importante, es fácil; solo tienes que mirar tu vida.

Sí, gracias y perdón.