Descubrir que la realidad es un espejo forma parte del proceso de iluminación de cada persona

El espejo es una herramienta de ampliación, amplificación, aumento, incremento y transmutación. Descubrir que la realidad es un espejo forma parte del proceso de iluminación de cada persona.

Cuando decimos que el espejo es una herramienta de aumento e incremento, queremos decir que es una herramienta mágica, extraordinaria, que aumenta tu energía, tu calidad y tu alegría. Cuando descubres que el espejo eres tú, que la imagen que ves en el espejo es tu imagen, y nos estamos refiriendo a la realidad; cuando descubres que la realidad que ves, que interpretas desde tu subjetividad, te devuelve una imagen de ti mismo; y cuando te das cuenta de que cualquier gesto que haces en ese espejo produce un efecto de amplificación, de incremento…. Entonces te das cuenta de que el espejo te está invitando a que hagas gestos maravillosos, porque producen un efecto extra-maravilloso.

Pero, ¿qué es el espejo?, ¿qué esa realidad extraordinaria que produce ese efecto de imagen activa y amplificante? Tú haces un gesto, que también podemos llamar “movimiento”, emoción o actitud, por ejemplo, en lugar de mirar algo con miedo, con odio o con envidia, de repente lo miras con aceptación, con respeto, con misterio y con amor, y entonces el simple cambio de actitud provoca un cambio de realidad, permitiendo aparecer una realidad maravillosa.

Cuando descubres que según la forma en que miras, la realidad te devuelve esa misma actitud pero multiplicada, entonces, estás avanzando por un camino de iluminación, porque permites que algo maravilloso que estaba dentro de ti, aparezca a través tuyo.
Cuando descubres que la realidad que aparece ante ti está asociada a la realidad que está dentro de ti, y empiezas a hacer movimientos, que están traduciendo actitudes emocionales, entonces descubres que te lo devuelve multiplicado.

En algún momento te das cuenta de que esa realidad que te traduce, también está traduciendo otra realidad todopoderosa, porque las consecuencias de tus cambios de actitud y emoción provocan hechos extraordinarios y maravillosos, donde todo es posible, y suceden transformaciones que son totalmente maravillosas, en determinados momentos de gran lucidez y plenitud.
Entonces, te das cuenta de que en realidad el espejo es Dios. El espejo eres tú, la realidad que te rodea. Te traduce, pero también traduce a Dios. Te das cuenta de que la realidad es Dios, que está totalmente volcado hacia ti, interactuando contigo, invitándote a través de esa experimentación a que aparezca tu alma, como ser espiritual de plenitud.

Quetzalcóatl se mira en el espejo

19/9/2016
El juego del espejo es la vida del ser humano. El juego del espejo, o sea mirarse al espejo, que es Tezcatlipoca, es lo que hace el ser humano, que es Quetzalcóatl.
Quetzalcóatl se mira al espejo, que es Tezcatlipoca; Quetzalcóatl se mira en Tezcatlipoca. Y si lo que ve no le gusta, inicia un camino, se marcha, peregrina y viaja hacia las estrellas, hacia lo óptimo.
Quetzalcóatl es el ser humano, o sea tu, y se mira en el espejo, en la realidad Dios o realidad de dimensiones superiores. Tezcatlipoca es la imagen que desciende del cielo cuando miras al cielo y lo óptimo. Tu imagen desciende de lo óptimo a ti; lo óptimo te devuelve tu imagen, que es Tezcatlipoca que desciende.
Tú te miras en el espejo de Dios y lo que ves son tus acciones desde la óptica y visión superior. Puede ser que te horrorices, porque te das cuenta de que no estabas siendo tú y no estabas en lo óptimo, y eso te mueve a modificar tus acciones, o sea a ser tú.

Hay dos momentos, uno cuando te miras en el espejo y no ves descender a Tezcatlipoca, que eres tu; cuando tú no acudes al encuentro de ti mismo, sino que lo que ves, te horroriza.
El otro momento es cuando Quetzalcóatl, que eres tú, mira en el espejo y ve descender a Tezcatlipoca, que es su ser espiritual, su ser del cielo, su ser óptimo.
Un momento es cuando te miras al espejo, que son tus acciones, y no ves lo óptimo, y el otro es cuando te miras en el espejo, que son tus acciones, y ves que a través de ellas aparece lo óptimo. Es otro tiempo, que traduce otra dimensión.
Entras en la dimensión de lo óptimo a través de lo que haces, que previamente has reconocido a través de lo que ves.

Las sincronías del ESPEJO

Desde luego que no deja de ser curioso y peculiar la sorprendente sincronía que aparece cuando buscas en un diccionario de hebreo la palabra ESPEJO, sobre todo si estás interesad@ en las tradiciones mayas-aztecas y en general de los pueblos de América. En esas tradiciones “Espejo Su Humo” es el nombre de uno de sus dioses principales, entendiendo que los nombres de los dioses es la forma de trasmitir conceptos y contenidos de sabiduría.
Hay una sabiduría dentro de los nombres. Los nombres de los dioses son vehículos para comunicar sabiduría, no lógica sino iniciática.

El dios Espejo es llamado también Tezcatlipoca. Tezcatlipoca desciende por el hilo de la araña. Baja del cielo a nuestra dimensión siguiendo la línea vertical del hilo de una araña, expresando una conexión con el cielo, con lo óptimo. La conexión con Tezcatlipoca, o sea con el centro de la vida, que también puede ser expresado como el corazón de la vida o como el cielo o lo alto, te mantiene siempre joven, sanando cualquier herida o enfermedad.
Si la muerte y la enfermedad, como dice el mito de la manzana y el pecado de Adán y Eva, son el resultado de esa trasgresión y caída, el significado entonces de Tezcatlipoca es de redención del pecado original, siendo similar entonces a lo que significa Jesús: “Dios es la sanación. Dios es la salud. Dios sana”.

Eso mismo es lo que viene a significar ese hilo de araña que desciende del cielo uniendo el cielo y la tierra, que ABRE el cielo, permitiendo a los humanos ascender al cielo.
Pero eso mismo hace Jesús con la cruz. La Cruz aparece como un vehículo que te lleva al cielo, porque Jesús abre el camino a la resurrección.
Sin embargo, la resurrección y mantenerse siempre igual de joven es lo mismo, porque ambas expresiones están expresando INMORTALIDAD.

La sincronía inicial es que buscando en cualquier diccionario de hebreo-español encuentras que “espejo” en hebreo se dice: Mará y también Rei. Mará se escribe con la mem, la resh, alef y he. Rei se escribe con resh, alef y iod.
Mará se suele traducir como amargo o amargura, por el nombre de una fuente de agua amarga que encuentran los israelitas en su camino hacia el Sinaí al salir de Egipto, es decir, en su viaje pascual hacia la libertad y la tierra prometida.
Mará se traduce como amargo, agua amarga, pero también significa Espejo. Es como mirarse en el espejo, como hace Quetzalcóatl.

Quetzalcóatl, al mirarse en el espejo, inicia una catarsis según la tradición maya que le lleva a dejar su reino y peregrinar en un viaje que termina en las estrellas, quizá en Venus, que también posee en la interculturalidad el significado del amor. Quetzalcóatl se ha reconocido como asesino y violador, siendo ese reconocimiento el inicio de una catarsis que te devuelve a la conexión con lo divino, quizá olvidado en ti, porque las acciones desde el ego en búsqueda del poder, te alejan de esa realidad interior.
Encontramos que “mará” significa “amargo” en hebreo, “espejo”, y también se relaciona con el nombre de María, la Virgen que aparece como madre, pero también como la fuerte, María Magdalena. Es el resultado final de esa catarsis, porque María Magdalena es la invitación a reconocer la acción de lo divino en ti.
“Espejo” aparece como ese recuerdo de la Pascua en las aguas amargas, pero también como Tezcatlipoca o como María.

“Espejo” lo estamos utilizando en un lenguaje místico o religioso, pero también es fundamental para el ser humano de hoy en el lenguaje nada sospechoso de esoterismo como es la psicología. La psicología en general y la psicología transpersonal te invitan a reconocer cómo puedes ver fuera de ti aquello que no aceptas dentro de ti. Las personas son espejo unas de otras, y hay todo un trabajo para limpiar las emociones, útil para los seres humanos del siglo XXI.
También la ciencia anatómica y médica reconoce la existencia de neuronas espejo en el interior de cada persona, que traducen la empatía. Todos los seres humanos están unidos por esa resonancia que aparece en las neuronas espejo.

Recuperar el espejo y limpiar el espejo es fundamental. Reconectar con el espejo, bien sea Quetzalcóatl, Tezcatlipoca, María, Jesús, cualquier nombre sagrado o los contenidos de la ciencia que expresan la empatía y la relación con el otro, avalan la importancia de establecer esa conexión con lo profundo.
Cuando nos situamos en la palabra “Rei”, que significaría también espejo, nos lleva también a lo real. La forma de ser más real es entrar más en conexión con el espejo y sin duda reconocer al otro como otro tú.

El espejo: Es la verdad, y la verdad y la realidad sólo pueden ser lo mismo

EL ESPEJO (Extracto del Libro de los Sellos)

El Tzolkin presenta el Espejo como arquetipo de la realidad.
Es el momento de la fusión y del Espejo. El famoso “In lak’ech” es el saludo del Espejo, porque cuando te miras al Espejo y ves una persona, que eres tú, dices “yo soy tu” y además “tú eres yo”.
Por eso la ley del Espejo es tal vez la mejor de las leyes. Y de cualquier manera, más allá de ser una ley, es un instrumento de conocimiento maravilloso.
El Espejo es la verdad, y la verdad y la realidad sólo pueden ser lo mismo.
El Espejo propone observar, contemplar, aceptar lo que es. Pero contemplar no es evadirte. Contemplar no es pensar en otra cosa mientras “pasa” el asunto, sino sumergirte en él, sólo que sin nada. Sumergirte en el asunto con la conciencia desde el vacío. Simplemente mirando, como cuando llegas a un lugar nuevo y simplemente miras para situarte, para entender.
Estás totalmente presente. Eso es lo importante: estar presente y vacío.
Si simplemente miramos, vemos que el Espejo es blanco y contiene como dibujo una especie de escalera ascendente y descendente, o doble, o en Espejo. También podría sugerir una pirámide escalonada.
Podría haber varios horizontes, según se considere, pero ciertamente y sin duda posible, la figura es escalonada. Lo que se quiera representar al niño, a lo inocente dentro de ti, se hace a través de una escalera. Como hablando de niveles, o de subir y bajar.
El Espejo en algunas tradiciones se llama cuchillo y cosas así, o sea de cortar, incluso se sugiere que se ve un cuchillo ceremonial en el glifo; otros ven una pirámide. Algunos presentan este cuchillo como lo que corta el error, espada de la verdad, o como un bisturí que quita el tejido dañado. Todo sirve. La verdad de las cosas corta el error. La verdad de lo que es hace desaparecer lo erróneo.
Personalmente en el Espejo veo una X. La X es utilizada en matemáticas como la respuesta que se busca, es decir la X es la incógnita. Pero es la incógnita para un estudiante, para un estudiante que debe conocer la fórmula que le da la respuesta adecuada.

EL SELLO 18:
La presencia de la realidad, expresada a través del Espejo en el Tzolkin, expresa cómo la realidad no es algo evidente, algo inmediata.
Sólo aparece al final de un largo proceso, y además lo hace en la segunda onda, la del Mago, que es la onda del aprendizaje.
La realidad tiene que ser aprendida, descifrada, y al mismo tiempo es lo que le da fuerza al Mago, porque en la onda aparece en quinto lugar.
La persona “normal”, es decir “sufriente”, encaminada a ser crónica vive en una realidad por inercia.
El Mago aprende, busca la realidad y recibe amorosamente energía de la realidad.
El sello Espejo aparece en el lugar 18 de 20. Sólo faltan dos para terminar la serie, y uno es el Sol, que es primero y último, el final, donde vamos. Por eso no cuenta; está ahí pero no pertenece al trascurso, no es del camino.
Y la Tormenta es el sello19 y por varias razones podemos considerarlo como una puerta. La puerta sí está en el camino, pero es la mínima expresión del camino.

EL SELLO OCULTO:
El Tzolkin es un espejo. Y conocer lo oculto, o sea conocer qué hay más allá de la realidad aparente, es fundamental; conocer la realidad más allá de lo aparente, y sobre todo más allá de los contenidos de la realidad del sufrimiento, que es la realidad de lo aparente. Y eso es lo que te muestra el Espejo, la realidad real.
El Espejo siempre es la Noche; la realidad siempre es el ensueño y el ensueño siempre es la realidad.
Una de las claves de encuentro de la realidad es adentrarse en el ensueño.
Los sabios mayas creadores del Tzolkin sitúan la Noche, que es el ensueño, como oculto del Espejo.
La realidad aparece, no haciendo cosas frenéticamente en la doble realidad del miedo, sino experimentando el ensueño.
Tú creas la realidad con lo que crees. Cocreas la realidad con tu intento. El intento y la conciencia muestran la realidad al ser humano ciego. Por eso son tan importante los trabajos con la Noche, o sea con el Espejo, o sea buscar la sociedad de las estrellas, o sea caminar por el cielo.
El Espejo es la realidad y el Espejo es el ensueño, ya que son ocultos y van juntos.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El juego del espejo en la onda del mago

El juego del espejo es la vida del ser humano. El juego del espejo, o sea mirarse al espejo, que es Tezcatlipoca, es lo que hace el ser humano, que es Quetzalcóatl.
Quetzalcóatl se mira al espejo, que es Tezcatlipoca; Quetzalcóatl se mira en Tezcatlipoca. Y si lo que ve no le gusta, inicia un camino, se marcha, peregrina y viaja hacia las estrellas, hacia lo óptimo.
Quetzalcóatl es el ser humano, o sea tu, y se mira en el espejo, en la realidad Dios o realidad de dimensiones superiores. Tezcatlipoca es la imagen que desciende del cielo cuando miras al cielo y lo óptimo. Tu imagen desciende de lo óptimo a ti; lo óptimo te devuelve tu imagen, que es Tezcatlipoca que desciende.
Tú te miras en el espejo de Dios y lo que ves son tus acciones desde la óptica y visión superior. Puede ser que te horrorices, porque te das cuenta de que no estabas siendo tú y no estabas en lo óptimo, y eso te mueve a modificar tus acciones, o sea a ser tú.

Hay dos momentos, uno cuando te miras en el espejo y no ves descender a Tezcatlipoca, que eres tu; cuando tú no acudes al encuentro de ti mismo, sino que lo que ves, te horroriza.
El otro momento es cuando Quetzalcóatl, que eres tú, mira en el espejo y ve descender a Tezcatlipoca, que es su ser espiritual, su ser del cielo, su ser óptimo.
Un momento es cuando te miras al espejo, que son tus acciones, y no ves lo óptimo, y el otro es cuando te miras en el espejo, que son tus acciones, y ves que a través de ellas aparece lo óptimo. Es otro tiempo, que traduce otra dimensión.
Entras en la dimensión de lo óptimo a través de lo que haces, que previamente has reconocido a través de lo que ves.

Eso tiene que ver con el mago. La onda del mago termina en el enlazador, enlazando con otra dimensión. Pero en el nivel oculto la onda del mago tiene que ver con el águila (onda del águila a la mano).
El águila es el que ve, como Tezcatlipoca, mirándose en el espejo. Y ese Tezcatlipoca, que es lo que ves en el espejo, te lleva a la mano, a la impecabilidad de la acción. Entonces, en la onda del águila se une el ver la maravilla con la impecabilidad de la acción.
El águila y la mano acompañan al mago, que se convierte y llega a ser un enlazador transcendente.

El juicio de Osiris tiene que ver con el “espejo interior”

7 de agosto 2014 (sacado 28 de abril de 2016)
El juicio de Osiris tiene que ver con el “espejo interior”.
Pero el juicio de Osiris es una ayuda. No es algo que sucederá, sino que es lo que sucede. Es el presente, o sea lo que está sucediendo, y por eso es una ayuda saberlo.
Depende de ti y solo de ti, exactamente de tu conciencia y de tus elecciones, o sea de tus decisiones. Y tus decisiones dependerán de lo que veas o imagines que ves en la realidad, porque la realidad es “el espejo”.

La realidad exterior visible, es decir las personas y cosas que te rodean, visibles y palpables, son el espejo exterior.
El espejo exterior traduce por lo tanto la realidad de tu espacio tiempo, que es donde están las cosas y personas que puedes ver y tocar. Pero el programa, o sea los conceptos, leyes, ideas y valores, es decir “cosas” que no se ven con los ojos del cuerpo, también son reales aunque no puedan ser tocadas, y configuran una realidad, la realidad interior o un espejo interior.
Esta realidad interior es aprendida, accesible a la visión interior. No es tocable pero sí expresable y por tanto enseñable.

El cuerpo es resultado de una información genética que te vincula con tus padres y ancestros, pero el espejo interior con sus contenidos inmateriales también te vincula con una filiación y una ancestralidad. La filiación DIOS y la ancestralidad celeste.

Las tradiciones sagradas iniciáticas, o sea enseñables, manejan esa información, en parte por medio de símbolos.
En las IMÁGENES que pueden estar en relatos, leyendas o símbolos aparecen sin palabras esos contenidos, dirigidos de manera universal al arquetipo humano, más allá de localismos, lenguas o culturas, y por tanto sin referencia a la dimensión de la guerra, sólo a la realidad de lo óptimo real.
El juicio de Osiris es una de esas imágenes ancestrales.

Hay un camino a la transcendencia desde el tiempo sagrado

En el proceso expresado por los 4 colores que se convierten en 5 hay dos fases.
Una es la representada por el sello del espejo, que con las 4 esquinas de la X está delimitando las 4 direcciones norte, sur, este y oeste, es decir, toda la superficie terrestre y toda la realidad.
Mientras se va desplegando la realidad en las 4 direcciones, que sería el color rojo, va apareciendo el blanco, que es el amor a lo que sucede y a lo que existe.

Eso está configurando el territorio del in lak’ech. Las 4 direcciones (norte, sur, este y oeste) están configurando la realidad terrestre, donde lo que existe es la ley del amor o in lak’ech, pero en tu experiencia, es decir, en lo que tú vives.
Cuando lo vives, que es cuando lo valoras así incluso equivocándote, gracias a Dios, aparecen las 4 direcciones o rumbos y el color blanco.

Entonces aparece la segunda fase, que es el momento de la transformación y el azul.
Estamos hablando de los castillos. Primero viene el castillo rojo y luego el castillo blanco, cuya llave es empezar a considerar el amor como lo más importante.
De esta manera, al buscar como con un antivirus aquellas acciones tuyas que no expresan el amor, te introduces en el castillo azul o castillo resonante, con una resonancia que va deshaciendo y despegando las adherencias de la oscuridad.

El espejo se abre y en su interior aparece la estrella.
Y en el interior de la estrella están esas dos líneas que son las columnas de Hércules, marcando un nuevo rumbo dentro de las 4 direcciones (norte, sur, este y oeste): arriba y abajo.
Los 4 rumbos se transforman en 5 (norte, sur, este y oeste, y arriba y abajo). Esto está en el núcleo del interior guardado dentro del espejo.

Al aparecer un camino donde algo es arriba y algo es abajo, que es como las columnas algo sólido, real y accesible a los sentidos, entonces aparece un camino real, descrito como las columnas de Hércules.
Se habla de los 12 trabajos de Hércules. En ese sentido, Hércules está en el lugar 13, la transcendencia.
Hay un camino a la transcendencia desde el tiempo sagrado. Cuando aparece, te introduces en el color amarillo y en la cuarta dimensión, donde estás identificando todos aquellos valores desde los que actúas que son contrarios al amor, reconociendo el error en contacto con el venado azul.

Cuando te sitúas en el diálogo con el venado azul, te expandes y estás en el territorio amarillo, y esa fusión del azul y el amarillo va creando el verde.
Se va sanando el daltonismo espiritual.
El daltonismo es una incapacidad de ver, una confusión en los colores, donde los ojos no pueden percibir todos los colores. Es una dificultad de ver la realidad, que sirve como analogía para describir un proceso de sanación de la visión.

Desbloquear la materia de alguna forma libera los hechizos y recupera el alma

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La energía en reposo de un cuerpo es el producto de su masa por su factor de conversión (velocidad de la luz al cuadrado).
Esta fórmula es un espejo. Si el espejo está de cara a la pared, no aparece nada. Pero si enfocas el espejo hacia un lugar o hacia otro, aparece una chaqueta colgada, una silla, una persona, etc.
Es decir, aparece su forma. La chaqueta, la silla o la persona están en otro lugar, pero sobre la superficie pulida del espejo aparece la forma, haciendo descender la forma dentro de la apariencia.
Esta fórmula E=m.c2 es un espejo, porque es una ley -quién haya otorgado la ley es otro tema- que dice que a tal cantidad de energía corresponde tal cantidad de masa, de modo que la relación entre la energía y la masa es una constante o algo parecido.

Pero esto sucede solamente en los lugares donde la materia se puede manifestar. Por eso el espejo, y esta fórmula es un espejo, lo muestra. Puede haber y hay realidades que son solo energía en el nivel energético en que se encuentran, pero las relaciones que establecen desde la masa son solo relativas porque afectan únicamente a ese nivel dimensional. Por eso no se pueden construir como absolutas, porque entonces atrapan la parte espiritual y le impiden ser.
Ese es el tema actualmente: desbloquear la materia de alguna forma libera los hechizos y recupera el alma.

El Espejo expresa la realidad existente debajo de la apariencia

El Espejo expresa la realidad.
La realidad que expresa el espejo es lo existente debajo de la apariencia. “Tú eres otro yo” es lo real, y expresar ese nivel es lo que hace importante a este Tzolkin. Es para todos. Todos están incluidos.

“Tú eres yo” no es “tú pareces yo”, ni “vamos a decir que tú eres yo y yo soy tú”, sino que expresa una realidad, que es que tú eres otro yo aunque parezca que en realidad no lo eres y que yo soy otro tú aunque parezca que no soy tu.

Expresa lo real bajo lo aparente, solo que esa realidad es accesible y transitable, gozosamente transitable. Te pide deshacerte del miedo y conectar con lo mejor de ti, porque lo mejor y lo real es lo mismo.