La realidad: Caminante del cielo rojo y tierra roja

LA REALIDAD: CAMINANTE DEL CIELO ROJO Y TIERRA ROJA

En la cuarta característica de la realidad, que expresa la cuarta dimensión, encontramos el gozo del CAMINANTE DEL CIELO ROJO al conectar con lo óptimo a nivel personal. Estamos describiendo el itinerario personal, donde hay más o menos aislamiento.
Hay un momento que descubres el gozo. Claro, en el nivel de la emoción ya se ha despertado al mago, que conoce otra realidad, y antes se ha liberado al águila que ve la maravilla y se ha expandido la conciencia.
A nivel personal es posible ese contacto con dimensiones superiores de lo óptimo y el gozo, empezando a aparecer tu cuerpo de gozo.
Eso contiene al espejo, la noche y la estrella.

El in lak’ech del ESPEJO es el reconocimiento de que cualquier persona es otro tú. Hay una unión entre todas las personas, tú eres otro yo.
Otro de los componentes es el ensueño (NOCHE). Sueñas la abundancia y todos los pensamientos son de abundancia. Ya se ha producido la conexión con el florecimiento (semilla) a través de la emoción, donde te pones en paz contigo mismo. Si no te amas, no estás en paz contigo, no te gusta cómo eres y tu emoción siempre estará enferma y dañada. Cuando se produce ese reconocimiento, esa paz contigo mismo, con tu programa, entonces se despierta el caminante del cielo. Es importante reconocer esa conexión. Si no te amas, no serás nunca caminante del cielo. Por eso gran parte de la tarea personal es ponerte en paz con tu programa, contigo, porque eso te convierte en un caminante del cielo y te libera el gozo.
El último componente es la ética, armonía, belleza y maravilla de la ESTRELLA.
Tienes al tú eres otro yo del espejo, al ensueño de la noche y a la estrella, y todo eso pertenece a la realidad del gozo.

La quinta característica de la realidad expresada por el color rojo en los sellos es la TIERRA ROJA, que es la alineación con el corazón del cielo. Por eso tienes que haber hecho las paces contigo y haber explorado el gozo de lo óptimo. Eso te lleva a alinearte con el corazón del cielo.
Ahí actúa el enlazador, ya que cuando ves la maravilla experimentas lo óptimo y te puedes unir a ello; ya eres voluntario para eso. Es un nivel de iluminación, que te permite reconocer, y entonces te adhieres y enlazas.
Todos los sellos tienen sentido en algún momento. Son necesarios para explicar la realidad.
En un primer momento puede parecer que tienes que ver con tu sello de nacimiento, pero en realidad tienes que ver con todos los sellos.
Esa alineación o forma en que la realidad aparece traduciendo la alineación con el corazón del cielo, que es la tierra, contiene también tres elementos: el viento, la mano y el humano.

Lo que produce la alineación es un hecho espiritual (VIENTO).
Otro de los componentes es la MANO, que es la impecabilidad de la acción y el reconocimiento como experiencia de en qué momentos has estado en contra del amor. Eso te lleva a la alineación. Reconocer en qué momentos has estado en contra del amor, te alinea. Aquí vemos claramente al antípoda, que te lleva al lugar correcto. Hace aparecer esa dimensión de la realidad, ese reconocimiento de cuándo has actuado en contra del amor y a favor del ego, liberándote de la sumisión al ego y alineándote con el corazón del cielo.

El tercer elemento es la libertad (HUMANO), personalizada en ti. Por eso en esta alineación, en este posicionamiento en quinto lugar del rojo de la realidad, en el viaje personal, aparece la tierra, ese voluntario, porque te lleva a ser humano, a ser tú como humano.
En un nivel anterior te lleva a hacer las paces contigo, pero cuando te alineas lo que ganas es libertad, que es fundamental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.