Lo importante es lo que tú haces, no lo que hace otra persona

Lo importante es lo que tú haces, no lo que hace otra persona.
Lo importante no es si otra persona lo hace bien, regular o mal, sino lo que tú haces; lo importante es si tú lo haces bien, regular o mal.

Porque cuando otra persona es feliz, no necesariamente tú eres feliz. En los momentos en que tú estás en situaciones más críticas o deprimidas, esas personas en el mundo son felices y tú no, y estamos hablando de millones quizá de miles de millones.
Lo importante no es lo que otra persona hace; lo importante es lo que haces tú.

Eso supone cambiar un criterio acerca de qué hacen otras personas, acerca de si otras personas lo están haciendo bien, mal o regular.

En estos momentos que hay una cierta vuelta a la ecología y también hay un reconocimiento de la madre tierra, sucede que hay personas que viven en la naturaleza y no han construido un desagüe para sus excrementos. Simplemente los depositan en la naturaleza y entonces el asunto es que, respecto a ese lugar donde depositan su excremento, no dicen “gracias, qué bello eres, hay belleza en ti como aquella montaña”, “veo esa montaña que es bella, veo ese paisaje que es bello y agradezco a la madre tierra por su belleza”. Pero en este caso no agradeces esto.

Ahora hay muchos lugares donde la gente vuelve a la naturaleza y recurre a técnicas antiguas. También existen los cajones donde pones tus excrementos y luego echas arena, y a esa arena no le agradeces ni le honras, simplemente la utilizas.
No ves su belleza, no puedes ver su belleza, no puedes ver que te acompaña en algo que tú estás haciendo.

También, cuando tú estás en una actitud que no corresponde a lo óptimo, estás acompañado de personas que tampoco están en lo óptimo. Entonces, tú puedes mirar y decir “vosotros no estáis en lo óptimo”. Sin embargo lo importante es lo que haces tú, porque tú tampoco estás en lo óptimo. Cuando tú ves personas que no están en lo óptimo, tú tampoco estás en lo óptimo. Eso es lo que significa.

Hay personas que son como ese lugar de la madre tierra que recibe tu excremento; simplemente te acompañan. Pero lo importante es lo que tú haces, no lo que hace otra persona.

Por eso parte del camino hacia el reencuentro de lo óptimo, que es tu lugar, de donde provienes y a donde vas, es honrar, reconocer, agradecer y bendecir.

Muchas personas, seres y fuerzas te acompañan y se sitúan en tu mismo nivel. Se sitúan en tu nivel porque te están acompañando hacia lo óptimo. Gracias.

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