La Chakana y el Tzolkin


Nos situamos de frente al Tzolkin. Miramos el Tzolkin y vemos el lugar que ocupa el perro 11, que es el sello 50 en la columna 3, y el mono 12, sello 51 en la columna 3, y vemos su color negro contrastando con las demás casillas blancas.
Encontramos, abriendo una diagonal de casillas negras, la luna 4, kin 69, en la columna 4, y el humano 7-kin 72, también en la columna 4. Y vemos que esos dos lugares también están resaltados en negro. Y vemos también, siguiendo esas dos diagonales, la estrella 10 y el caminante del cielo 2, ambos en la columna 5.

La singularidad de estos lugares es que conforman una segunda línea de portales. Cada uno de los 20 sellos tiene una línea de portales hasta la columna resonante. Sin embargo, estos sellos que hemos citado, estrella-luna-perro-mono-humano-caminante, tienen dos portales.

Si miramos bien, vemos que el perro 11, la luna 4 y la estrella 10 conforman también una figura en escalera. Son tres escalones ascendiendo. Y el mono 12, humano 7 y caminante del cielo 2 también son tres escalones descendiendo. Si el horizonte está entre el perro y el mono, perro-luna-estrella es algo que sube.
También vemos que en el nombre de los sellos aparece algo similar: el perro se separa un poco de la tierra, la luna está algo más elevada y las estrellas están mucho más elevadas del horizonte. Vemos una línea ascendente.

En el mono-humano-caminante del cielo vemos una línea descendiendo. Son también 3 escalones. También nos cuentan una peculiar historia. Primero está el mono, luego aparece el humano. La evolución del humano a partir del mono forma parte de las discusiones entre los científicos.
Sin embargo, la línea es mono-humano-caminante del cielo. Mono puede significar como lo más antiguo, humano es como el presente. Cuando te quedas solamente a manejar los conceptos humano y mono, estás en el presente, has llegado a la dimensión del sufrimiento, no trasciendes. Estás solamente en la realidad de esta dimensión material asociada al tiempo. No estás en lo atemporal.

Sin embargo, si continúas el descenso de estos tres escalones mágicos, vemos que el mono se convierte en un humano, y el humano se puede convertir en un caminante del cielo. En estos momentos estamos en la tierra como lugar de sufrimiento, carencia, guerras, envidias… Si eres amoroso con la gente de tu alrededor, tienes la sensación a lo mejor de que no te devuelven lo que tu das. Si eres muy sensible, cualquier cosa te hiere.
Estamos en una dimensión de esfuerzo, de sufrimiento. Pero, hay un paso más, situarte en el valor del caminante del cielo, que en esta cuenta es el lugar 13 que asociamos a la trascendencia.

Entonces, vemos que en el horizonte están perro-mono, porque el perro y el mono en el lenguaje Tzolkin expresan la misma realidad, son ocultos entre sí.
Hay una elevación desde el perro, que en el lenguaje Tzolkin significa el amor incondicional. El amor incondicional te eleva hacia la luna, que es el agua, la emoción pura que te lleva al cielo y te hace encontrarte, como expresa la estrella, con que todos los demás seres humanos son seres de luz, son estrellas: el amor incondicional, perro; el agua pura de la luna, que es la emoción que te lleva al cielo; y la sociedad de la estrella, donde todos los seres humanos son estelares. Ahí hay una elevación que comienza con el amor incondicional.

Luego tenemos el mono, el humano y el caminante del cielo. El mono es la inocencia. Conectar con tu inocencia es parte del trabajo espiritual. Cuando conectas con tu inocencia, despiertas a otra realidad. Conectar con la inocencia te hace libre, porque eliminas pensamientos limitantes. Y eso se expresa como humano, asociado a la libertad y a los pensamientos elevados.
Pero hay un tercer salto que es el que te sitúa como un caminante del cielo. El amor incondicional te lleva a situarte en la sociedad de la estrella, donde todos los seres humanos son seres de luz, y la inocencia te lleva a situarte como un caminante del cielo, como alguien que está en el cielo.
Entonces, este concepto, caminante del cielo, se sitúa debajo de tus pies. Son tus pies, como expresión de la realidad, los que están en el cielo. Vemos que esto se adapta a esa figura que hemos descrito mono 12-humano 7-caminante del cielo 2, perro 11– luna 4-estrella 10.

Esta figura es media chakana. Esa figura aparece en la chakana. La chakana es una puerta, un puente entre dimensiones. El horizonte, el lugar donde se encuentra fácticamente es entre el amor incondicional y la recuperación de la inocencia, la conexión con tu alma.

Al otro lado del espejo, si entendemos que el espejo es la columna 7, encontramos la estrella 12, la luna 7, el perro 2, el mono 3, el humano 10 y el caminante del cielo 4. Vemos que de nuevo aparece una segunda línea de portales con la configuración de una chakana.
Entonces vemos que la chakana que aparece en el Tzolkin está como separada, como en dos partes. Pero si miramos qué separa las dos mitades, vemos que las columnas 6, 7 y 8 corresponden íntegramente al tercer castillo, castillo azul, y que contienen la experiencia del nuevo nacimiento.
El perro y el mono, el amor incondicional y la recuperación de la inocencia, conforman el horizonte, y en el centro aparecen las columnas 6, 7 y 8, donde sucede el nuevo nacimiento y que corresponde al castillo azul. Podemos considerar al castillo azul como al castillo de la conciencia, al castillo del presente.

El amor incondicional, perro, y la conexión con el alma, mono, te sitúan ante el presente, abren un presente iniciático, que es lo que aparece como tercer castillo.
Vemos que la chakana tiene en su centro un círculo vacío. Esas tres líneas, 6, 7 y 8 corresponden al círculo vacío, mostrando que hay un territorio con una materialidad, que está envolviendo otro territorio donde aparece ese vacío circular, mostrando una experiencia cumbre de naturaleza diferente del resto de las experiencias.
Aquí de nuevo encontramos un diseño. En el centro que corresponde al círculo vacío el Tzolkin va a situar las columnas 6, 7 y 8.
El primer valor asociado al 6 es enlazador de mundos. Enlazar dimensiones. La chakana entonces se muestra como un puente entre dimensiones según los contenidos que expresa el Tzolkin.
Al avanzar por ese puente entre dimensiones se produce la sanación, que es la mano, y el resultado de tu sanación personal, que es lo que está expresado con la mano, es que entras en la sociedad de la estrella, recuperas tu luz, sanas tu visión y entonces puedes encontrar que las demás personas son seres de luz.

En el centro de la chakana, que también es el centro del Tzolkin, hay una experiencia extraordinaria.

La chakana y su vocación enlazadora

Desde la vocación, desde la dimensión puente de la chakana, nos encontramos con hechos singulares, hechos que expresan una capacidad de sincronía mágica y maravillosa. Encontramos que la chakana, que se asocia con la cruz del sur, tiene su celebración el 2 y 3 de mayo, que es el momento en que la Cruz del Sur se ve más claramente en su forma de cruz latina.
En sí mismo, eso ya es una sincronía. Nos referimos al valor de la cruz en el viejo mundo y en el nuevo mundo. Nos referimos al valor símbolo no político, sino vibracional.
Pero resulta que, asociado a la fecha del 2-3 de mayo también hay un acontecimiento mítico-mágico que nos sitúa ante la presencia de un personaje arquetípico mundial, como es Buda y el camino de la iluminación desde tu trabajo personal.

En el 2 de noviembre, que es el momento polar al 2 de mayo, nos encontramos con hechos singulares, como es el inicio del calendario celta o calendario de los árboles en la tradición celta, que tiene también una emergencia en la festividad de todos los santos o todos los difuntos, que mantiene y hace presente de forma permanente la unión con tus ancestros.
La unión con tus ancestros es parte de la realidad de cada persona. Cada persona es la consecuencia de todos sus ancestros. Y el despertar de la conciencia en la relación con los ancestros es profundamente sanador para la humanidad.
El enlazamiento, el puente entre dimensiones de la chakana nos está situando ante ese trabajo espiritual búdico, pero también nos enlaza con la sanación de la ancestralidad y el respeto, el reconocimiento de los ancestros.

Mágica, maravillosa o extraordinariamente nos encontramos también con que esa fecha del 2 de noviembre contiene también un momento mágico como es el diluvio. El diluvio y un personaje como Noé que contiene el reinicio de la vida es relatado en la Santa Biblia como iniciándose el día 17 del segundo mes, entendiendo que Rosh Hashaná, el inicio del tiempo, sucede entre septiembre iniciado y principios de octubre.
Los meses del calendario judío son meses lunares, entonces tienen un desplazamiento, pero desde mediados de septiembre a mediados de octubre sucedería un mes, y al añadirle 17 días nos situamos en el principio de noviembre. Habitualmente se considera que esas festividades que se celebran el 1 y 2 de noviembre corresponden a ese momento.
Esta línea polar, diagonal que se forma entre el 2 de mayo y el 2 de noviembre es la compañera de la línea polar diagonal que se forma entre el 2 de agosto y el 2 de febrero, y las dos forman la X que está presente en la chakana.
En la chakana hay una cruz y una segunda cruz en forma de X. En la propia chakana está presente gráficamente, porque cuenta con una diagonal visible en el símbolo.

En la esquina que corresponde al 2 de noviembre se suelen situar los animales y las plantas. Eso hace presente toda una cadena ascensional hasta la aparición de los seres humanos, formando alineación con la luna y las estrellas.
Esas 4 fechas que forman el cuadrado corresponden al nivel del jaguar en cada escalera, porque todas las personas estamos hoy en el nivel del jaguar, paso previo a la elevación del águila.

La chakana y los evangelistas

La chakana es una figura donde aparece una cruz escalonada. Aparecen doce escalones. Esos doce escalones están agrupados de tres en tres. Hay 4 escaleras de 3 escalones entorno a un lugar central vacío, con forma de círculo.
Esa configuración de doce escalones también es similar y sincrónica con la expresión del año con sus doce meses y sus cuatro estaciones.
Las líneas que forman los solsticios y los equinoccios configuran esos cuatro espacios escalonados en la chakana.

Del equinoccio aparece una escalera hasta el solsticio, del solsticio una escalera al otro equinoccio, del otro equinoccio hay una escalera al otro solsticio, y de nuevo desde ahí hay una escalera al primer equinoccio. En cada una de esas escaleras hay tres peldaños.

Estos 4 espacios escalonados también corresponden a la propuesta que refleja la astrología clásica, donde vemos que desde el equinoccio que da origen a Aries se continua con Tauro como otro escalón y con Géminis, que va a contactar con el solsticio. De esta manera, Tauro es el que une el equinoccio con el solsticio.
En Tauro también es donde se va a celebrar la fiesta propia de la chakana, entre el 2 y el 3 de mayo, donde también aparece el Vesak asociado al nacimiento y muerte de Buda.

La fiesta de la chakana se celebra en esas fechas, 2 y 3 de mayo, porque en ese momento aparece con total claridad la cruz del sur en el cielo, formando una imagen de cruz latina, con una especial relevancia, donde esta señal tiene repercusión en tradiciones profundas del ser humano en todos los continentes.

Al mismo tiempo, en la escalera donde están Cáncer, Leo y Virgo, es Leo quien va a unir el equinoccio y el solsticio. Es decir, va a ser el escalón del medio de la chakana.
En sí mismo chakana significa puente que une. Por eso vemos que en este lugar la funcionalidad de la chakana como medio de unión es donde está más activo.

En el siguiente tramo encontramos a Libra, Escorpio y Sagitario, y el del medio, que es el que une equinoccio y solsticio, corresponde a Escorpio.
El último tramo de la chakana va a estar superpuesto con Capricornio, Acuario y Piscis, siendo Acuario el que une el solsticio y el equinoccio.

Entonces, vemos que el escalón central de cada una de esas partes escalonadas de la cruz, está representado por Tauro, Leo, Escorpio y Acuario.
Prolongando las líneas de la chakana en este escalón central, dibujamos un cuadrado perfecto, quedando los extremos de la cruz chakana que representarían a los equinoccios y a los solsticios, formando una cruz.
Pero uniendo el segundo escalón de cada uno de los tramos, lo que se forma es un cuadrado. Y ahí es donde se sitúa el espacio temporal que corresponde a Tauro, donde vemos la celebración de la chakana como fiesta y también del Vesak.

Esos 4 elementos, toro, león, águila y el hombre derramando agua desde el cielo, que podemos relacionar con acuario, son también los símbolos con los que se representa a los 4 evangelistas: Lucas es el toro; Marcos es el León; Juan es el águila que representa la constelación de Escorpio, porque el águila está en esa constelación; y Mateo es el hombre, que aquí se representa como ese aguador celeste de acuario, ese hombre derramando agua.

El nombre de la chakana

Chakana es para algunas personas el nombre de una cruz, la cruz de los andes. Pero para otras es un símbolo geométrico que expresa la tradición andina.
Es decir, es una cruz que además de tener todos los contenidos de la cruz, que por otra parte son más desconocidos que conocidos, también es una expresión de la tradición de la sabiduría andina, entendiendo que “tradición” siempre significa conexión con la maravilla.
La tradición no son los hechos habituales, sino la expresión de donde el ser humano ha conectado con lo óptimo y ha tenido una iluminación profunda. Y esa iluminación profunda, que no corresponde a nada racional, es lo que vibracionalmente se va transmitiendo.

Entonces, encontramos este contenido que es la Chakana, que para algunos es un símbolo que expresa contenidos mágicos procedentes de una iluminación profunda y para otros es una cruz, lo cual enlaza con otros contenidos mágico.
¿Qué significa esta palabra en su idioma original? Contiene dos elementos, uno de los cuales es “Chaka”, que significa puente, y el otro es un sufijo, “Na”, que en Quechua significa potenciar, lo que hace posible algo, lo que hace posible la anterior palabra. Así, “Na” es lo que hace posible ese puente.

Esta maravilla de presente en el idioma Quechua nos puede hacer reflexionar, porque hay muchos proyectos que hace el ser humano que no llegan a ser posibles nunca. Les falta el “na”, lo que en Quechua se expresa con el “na”, que evidentemente nos está conectando con otra dimensión, la dimensión del big-bang, la dimensión creadora, que crea la realidad. Si falta el “na”, no se ha presentado esa segunda parte y aquello, aun realizándolo, no es viable. Si falta el “na” es como un embrión que no llega a nacer.
Entonces, de alguna manera es importante saber y conectar con ello desde el corazón: cualquier cosa necesita el “na”. Quizá dices “voy a ir a comer a este restaurante” y de repente encuentras un terremoto, un tsunami, un bombardeo o un acto terrorista y no puedes ir a comer, porque falta el “na”. El “na es importante.

En esta palabra sagrada quechua “Chakana”, lo importante es “Chaca”, que significa puente, conexión. Hay un puente, que cuando se presenta el “na” puedes atravesar. Y en este tiempo es importante conectarse con el “na”, porque es importante poder abrir la puerta y entrar en otra dimensión. Estamos en el momento de la crisis, que es la oportunidad y la tormenta.
Necesitamos que aparezca el “na” para que la puerta se abra. Necesitamos ver el puente, atravesar el puente, pero sobre todo necesitamos que se abra la puerta al otro lado del puente. El puente existe. El “na” existe. El “na” dialoga con tu actitud. Quizá crees que son tus pies físicos sobre un puente físico, o quizá crees que si hay un puente puedes atravesarlo, pero es la actitud.
No es lo mismo “chaka” que “chakana”. Lo sagrado está en “chakana”. Cuando tú te presentas, la puerta se abre.

Hay guardianes del conocimiento. Hay una vibración que abre las puertas. La kundalini de la tierra se ha desplazado y está emitiendo un llamado. Para volar tu corazón necesita pesar menos que una pluma. Volar es simplemente poner en off la ley de la gravedad. Hay otras leyes, hay otros mundos, hay otras realidades.
Gracias y bendiciones.