Es necesario soñar. Si no, no vives, solo subvives

Es necesario soñar. Si no, no vives, solo subvives. Para estar vivo, es necesario soñar; es necesario para la estructura corporal entrar en el sueño.
Por eso hay un tiempo de actividad y un tiempo de sueño. Hay un tiempo en que predomina la activación del sistema nervioso simpático y un tiempo en que es necesario la activación del sistema nervioso parasimpático, durante el cual te reconstruyes.

Pero dentro del periodo de relajación y de activación de la actividad, es necesario fisiológicamente conectar con otra dimensión, es decir, no solo descansar, relajarte y dormir.
Si interrumpen tu sueño antes de que entres en el nivel profundo, se produce un grave deterioro de la vitalidad. Y, ¿qué sucede en el nivel más profundo del sueño? Ahí conectas con otras dimensiones, recibiendo una nutrición especial para afrontar aquella tarea que estás desempeñando o una instrucción para situarte en la disposición adecuada para lo que tienes que hacer. Puede ser que recibas una instrucción que te permita recolocarte y resituarte, y entonces hacer aquello para lo cual eres un voluntario.

Todo eso sucede en el nivel profundo, no de la relajación sino del sueño, cuando las imágenes de aquello que parece constituir la realidad desaparecen y entonces aparecen otras imágenes. Hay una realidad donde las cosas parece que son de una determinada manera, pero hay una realidad profunda donde las cosas son de otra.
Entonces, es imprescindible soñar para estar vivo. Es imprescindible soñar para encontrar aquel nivel de la realidad que constituye la plenitud. Eso no solo está asociado a esa relajación. El cine, el teatro, la música, la contemplación, el amor, el enamoramiento, el ensueño, todas aquellas situaciones donde parece que te vas a otro sitio, son imprescindibles, necesarias y fundamentales.

Gran parte del despertar consiste en reconsiderar y reubicar esa necesidad que te revitaliza, y al hacerlo encontrar tu conexión con tu ser espiritual; encontrar y reforzar esa conexión que de alguna manera está recolocando las líneas del tiempo, haciendo transmutar aquello que parecía un karma y que de repente se está convirtiendo en una plenitud, en una maestría.
Es necesario soñar para que la realidad se haga cada vez más real.

Es necesario soñar

Es necesario soñar. Gracias sabio pueblo maya, que nos señalas la existencia de lo atemporal como algo fundamental instalado en el interior del tiempo.
Sí, podemos afirmarlo con total rotundidad, apoyados en la experimentación clínica y científica de tantas universidades, donde se ve que al interrumpir el sueño profundo la persona se desestabiliza completamente, incluso terminan manifestando enfermedades físicas y mentales.
Es necesario entrar en el sueño profundo; es necesario soñar; es necesario, como dicen los abuelos o sabios, entrar en la otra dimensión. Todos los días, todas las personas tenemos que entrar en la otra dimensión, gracias a Dios, bendito sea. Todas las personas necesitamos entrar en contacto con una dimensión no material, donde no hay éxitos y fracasos, enfermedad, carencia o abusos.
Es necesario salir de esa realidad y entrar en otra donde lo que existe siempre es gozo, contento, plenitud y maravilla. Eso es lo que sucede en la noche, en el ensueño, bendito sea.
Gracias y perdón

Todo empieza antes

Todo empieza antes. Las cosas siempre empiezan antes.
Cuando te das cuenta de que algo está sucediendo o cuando miras atrás y ves que se ha producido un cambio, de repente te das cuenta de que antes ya se había producido algo que lo permitía.
Todo empieza antes, porque la conciencia del cambio se instala en dimensiones superiores y sucede en ese momento, en el momento adecuado, desde la decisión de dimensiones superiores.

Por eso encontrar que todo empieza antes es una expansión de la conciencia. Te permite expandir tu conciencia porque ya no es algo exclusivamente de tu decisión y de tu voluntad que tienes que hacer o crear, sino que ya está creado y en todo caso tú permites y favoreces, dejando de ponerle dificultades.
Estás viendo la vida, por eso es una expansión de la conciencia.

Si todo empieza antes, no es algo que empiezas tú. Eso te permite reconocer que hay otra realidad actuando más allá de lo correcto, incorrecto, lógico e ilógico, y de todos tus temores. Esa realidad es la que tiene la capacidad de florecer, es decir, de cambiar.
Y eso te permite iniciar el diálogo, que ya se había empezado antes.
Gracias.

Hay un plegamiento de las dimensiones superiores que se superpone en el cuerpo

Hay un plegamiento de las dimensiones superiores que se superpone, sobre la posición del cuerpo, a las 3 dimensiones más físicas y también a la dimensión del tiempo.

Esas dimensiones superiores, que quizá imaginamos lejanas, están compactadas en el cuerpo, exactamente en los niveles del saber, ya que hay átomos del cuerpo que pertenecen a la supernova y transfieren al cuerpo esa dimensión, solo que compactada y aparentemente invisible en 4D.

La conciencia del invidente, o sea del hombre ciego a lo que no ve, reconoce esas dimensiones, porque se sienten de modo innegable. Desde esa conciencia de su ser ciego, que reconoce esa presencia dimensional, SÍ se puede establecer contacto y abrir el diálogo, devolviendo el poder a la sabiduría del cuerpo, para seguirle con respeto.

La apertura a las dimensiones compactadas, que traducen dimensiones superiores a la materia y al tiempo, es posible, y además hoy es necesario para la sanación del arquetipo, que pasa también por la propia sanación.
Devolver el respeto y la sabiduría al cuerpo de la supernova, presente en el cuerpo, es traer el cielo a la tierra, o sea Quetzalcóatl, la serpiente que vuela, Jesucristo y la recuperación del niño divino.

Todos los colores contienen un acceso a la realidad compactada. La emoción, desde el corazón, es un acceso. También es un acceso a la realidad compactada el amarillo, donde te expandes y llenas todo tu ser, y muy especialmente es un acceso el azul, a través de las vivencias experienciales, que son un portal que abre dimensiones compactadas.

Abre tu portal. Inicia el diálogo. Puedes hacerlo.
Gracias

Si no hay felicidad, no hay realidad sino irrealidad.

Los seres humanos están compuestos de agua y de luz.
Los seres humanos como microcosmos, es decir como expresión cuántica de la totalidad, están compuestos de lo mismo que la totalidad, de agua y de luz. La totalidad se presenta en cada persona y al mismo tiempo cada persona es una expresión de la totalidad.
Esa es la enseñanza cuántica: la parte contiene al todo y el todo es la reunión de todos los iguales. Por eso la visión cuántica es la visión de la estrella.
De esta forma, lo que aparece en cada persona está expresado por lo mismo que aparece en la realidad.

Entonces, la visión dual de Tezcatlipoca y Quetzalcóatl también está presente en cada persona. Cada persona tiene su parte Quetzalcóatl y su parte Tezcatlipoca. Si están enfadados o no se relacionan bien, se separan, apareciendo enfermedades, conflictos, violencias o sumisiones forzadas, que son indeseables porque te alejan de la felicidad.
La realidad es la felicidad. Podemos decir con toda rotundidad que la felicidad es la realidad. Si no hay felicidad, no hay realidad sino irrealidad.
Y la felicidad también es el amor. Si no hay amor no hay felicidad, y si no hay felicidad no hay amor. Habrá cualquier cosa que se asemeje, como mirándolo en espejos lejanos, pero cercanos, que indiquen aquí, no. Estás yendo hacia allí como posibilidad.

Es importante considerar y reconocer esta dualidad en cada persona, porque esta dualidad se funde en otra dimensión cuando ha llegado a una plenitud; no se funde en otra dimensión cuando la realidad luz está agujereada o cuando la realidad agua está parcelada, sino cuando está expandida.
La luz forma el cuerpo y la conciencia. La conciencia que podemos considerar como águila en el quinto castillo, y que también es el presente, es una visión gozosa, desde arriba.
Hay arriba y abajo; arriba es expandido y abajo es no expandido. La visión del águila es una visión expandida y desapegada, porque si está pegada está abajo.
El águila forma parte de la luz, ya que pertenece a la familia de la luz (serpiente, perro, águila y sol). Eso conforma la luz cuando se compacta y cuando toma forma. Por eso vemos las cosas que tienen forma, porque es la luz. La luz y el ver están unidos.

La luz en nuestra dimensión se presenta en forma ascendente. La luz cuando se compacta para la eternidad, y al parar la eternidad da origen al tiempo. Pero la vocación de la materia es llegar a ser materia de la supernova y plasma estelar, con sus propias leyes estelares.
Eso forma la conciencia, el ver, la forma y el tiempo. Aparece en nuestra realidad en lo no visible; es un descenso, porque viene de dimensiones superiores; la luz viene de lo alto a la concreción de la forma y del tiempo como un descenso. Pero eso no lo vemos; solo vemos la forma de la luz cuando aparece en esta dimensión, y entonces podemos, a través de la conciencia, saber que se está dirigiendo al plasma.

Por otro lado está el agua, que conforma la otra parte de la realidad dual. La vemos descender en la lluvia o cuando vuelcas un vaso lleno de agua. Pero en lo no visible, asciende, porque esa agua que vuelcas o que cae en forma de lluvia termina regresando al cielo, haciendo el viaje al cielo.
La materia hace el viaje al cielo en forma de vocación a la supernova, al plasma y al cuerpo de las estrellas -tu cuerpo en el espejo aparece con vocación de cuerpo estelar-, mientras que el agua desciende en lo visible y sabemos desde la conciencia que asciende.
En realidad el agua también viene de más allá de la forma, más allá de la luz, del corazón del cielo. Por eso recibe el nombre de Huracán, como viento y tormenta; viento, que es la comunicación y la palabra, y tormenta, que es la emoción.

La vocación es la de comunicarse, produciendo vida, porque la fuerza que trae el agua es de más allá de la forma; la fuerza que trae el agua de producir vida es más allá. Es la fuerza del más allá y su vocación es el amor.
El agua cae visiblemente y se eleva cuando entra en la otra realidad de lo no visible; la realidad de lo no visible es ascendente. Toda la realidad es ascendente.

Es un momento adecuado para pedir, si puedes formular con claridad tu petición

Hola. Es un momento adecuado para pedir.
Si puedes formular con claridad tu petición, es un momento adecuado para pedir.
El color azul en el código Tzolkin se asocia con el tiempo y con el presente, y también con la conciencia y con la transformación. En estos momentos que vienen expresados con el azul, estás en el presente.

Si en el presente te sitúas en la conciencia, es un buen momento para pedir porque es el momento de producir transformación.
También el mono, como nuevo nacimiento, refuerza esa transformación, y el tono 6, donde situamos el concepto de las columnas de Hércules como puertas, añade a ese momento la posibilidad de abrir una puerta. Es un momento adecuado para pedir, desde la conciencia.
Pedir, unido a la resonancia de dimensiones superiores o a la resonancia de la realidad Dios, establece un diálogo y favorece una respuesta.

No entiendo cómo puede ser, pero hay cosas imposibles que suceden

EL MOMENTO DE LAS COSAS IMPOSIBLES (Extracto del Libro de las Sincronías)
No entiendo cómo puede ser, pero hay cosas imposibles que suceden.
Quizás no se trata de ENTENDERLO, el caso es que afortunadamente suceden.
Pueden suceder cosas imposibles que te ayudan. A veces, suceden cosas imposibles, afortunadamente.
Quizá dices que no son imposibles, puesto que suceden, pero creo que puede llamarse, y tú posiblemente también lo llames así, imposible a lo que NO PUEDES hacer.

Lo que no puedes hacer es imposible.
Pero hay cosas que tú no puedes hacer y que suceden oportunamente cuando concurren fuerzas y designios desde otras dimensiones de la vida.
Y entonces suceden, como si te estuviesen viendo. En el momento oportuno.
Eso es metalenguaje.

Ahora estamos en ese tiempo, en el del metalenguaje y la comunicación, con dimensiones superiores de la vida, con quién eres o con por qué estás aquí.
Y también es el tiempo de la comunicación inalámbrica, inaudita – que no es oíble-, e impensable. Todos los “in” que quieras, pero real y comprobable.

Si la atención de la conciencia está volcada hacia las cosas finitas, que se marchitan y mueren, está en realidad dormida a la otra realidad

Las células madre se multiplican de forma exponencial, como una explosión, y no desgastan su telómero.
Las células normales no se replican exponencialmente sino que se duplican, y en ocasiones van consumiendo o desgastando su telómero, por lo cual al cabo de unas cuentas duplicaciones empiezan a envejecer. Pero las células madre no envejecen, sino que mantienen permanentemente su fuerza y su capacidad de reproducirse, de tal manera que las podemos considerar como resonantes en la inmortalidad, en la renovación permanente de la vida, es decir un poco lo equivalente conceptualmente a la nave de Isis, a la renovación constante de la vida.
Podemos ver cómo en el ser humano hay en su cuerpo algo que le une a dimensiones superiores, que sería esta posibilidad de renovarse permanentemente.
Hay una parte que le une a dimensiones superiores y al tiempo no quemante sino constante, o sea del amor que nunca se acaba, y otra parte de su cuerpo estaría relacionado con el tiempo quemante de Cronos, que devora a sus hijos, y que correspondería a esta dimensión sufriente, donde las cosas envejecen y mueren.

En el cuerpo coexistirían esas dos posibilidades, y luego está la conciencia, que puede enfocarse hacia una de estas dos realidades que existen en el cuerpo. Si la atención de la conciencia está volcada hacia las cosas finitas, que se marchitan y mueren, y desconoce la otra realidad, donde todo florece de forma permanente, quizá podríamos considerar que esa persona, presente al vivir muriendo, está en realidad dormida a la otra realidad donde se trata de vivir interactuando gozosamente de forma permanente.

Existe un camino al despertar, que es sintiendo.
Sentir tiene dos posibilidades, las sensaciones y los sentimientos. El sentir de las sensaciones te informa de ti en esta dimensión, pero también inicia el despertar, porque hay un sentir emocional donde encuentras la conexión con las neuronas espejo y con las emociones. Y entonces se abre un diálogo y también ocurre el descubrimiento del agua, el descubrimiento de la luz, y si la luz no es transparente, deseas que lo sea y el diálogo lo permite.
Limpiar el agua es comprobar.