La función de la familia Cardinal (vídeo de 22 minutos)

La función de la familia Cardinal (vídeo de 22 minutos)

El dragón es la luz que toma forma.
Merece la pena meditar en cómo todo lo que tiene forma es luz.

El Tzolkin, además de un calendario, se puede comparar con una biblioteca, donde hay muchos contenidos que puedes ir extrayendo.

La familia cardinal está formada por el dragón, el enlazador, el mono y el guerrero.
Es sustentadora y mantiene la coherencia. Da soporte para poder crear el quinto nivel

La característica de la familia Cardinal es ser principio, inicio y surgimiento, pero no de algo asociado al tiempo sino a la forma

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FAMILIA CARDINAL (Extracto del Libro de las Familias)

La familia Cardinal está compuesta por el dragón, el enlazador de mundos, el mono y el guerrero.
Está asociada a la energía del surgimiento, del ver.

La característica de esta familia es la de ser principio, inicio, surgimiento, pero no de algo asociado al tiempo sino a la forma. Sabemos que en el vacío aparece una forma que es la materia, pero en realidad es luz tomando forma.

El dragón es el número 1 del Tzolkin y el mono 1 es justo el centro del Tzolkin, momento donde se produce un nuevo nacimiento o también el acceso a una dimensión superior. En el mono 1 está la puerta a la otra realidad.
El enlazador es una cualidad existente en todas las personas que permite enlazar esa puerta. El enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.
Y el guerrero es la otra gran herramienta para conseguirlo, que es la expansión de la conciencia.

A esta familia también la relacionamos con el VER, ya que es la luz entrando en la forma; es el “ver” de hacer aparecer más claramente las cosas. No es como tener unas gafas, sino que la realidad se deja ver con más claridad, por lo que la característica de las personas de esta familia es la fiabilidad, la seguridad.
Aunque estas personas tengan muchas dudas en su interior, sin saber cómo ayudan a los que les rodean a tener más claras las cosas, y poco a poco van resolviendo su cuestionamiento, aprendiendo enseguida que el esfuerzo en una dirección siempre está asociado al éxito, y que lo que no contiene éxito es no intentarlo.
Esta familia está muy asociada con la energía de las células madre, y a través del trabajo interno, su éxito se multiplica. Cuando el objetivo es correcto, y es correcto cuando es solidario, el éxito se multiplica.

La familia Cardinal inicia una secuencia con el dragón y la finaliza con el guerrero, que a su vez es la última onda del cuarto castillo. A continuación, se inicia otra secuencia y otra dimensión, que son respectivamente el castillo verde y la quinta dimensión.

LOS SELLOS EN LA FAMILIA:
En cada familia se puede numerar los elementos que la componen del 1 al 4 siguiendo la secuencia de los sellos, y entonces utilizar esta numeración para encontrar similitudes con los tonos: el tono 1, que es el propósito o comienzo; el tono 2, que es el desafío o regalo; el tono 3, como servicio o misión; y el tono 4 o cómo realizar el propósito.
En la familia Cardinal, el orden en que se presentan sus elementos es 1-dragón, 6-enlazador, 11-mono y 16-guerrero.
Así, podemos encontrar el propósito y la fuente solidaria del dragón; el desafío, que ya sabemos que es un regalo, del enlazador; la misión del mono; y el cómo realizarlo del guerrero.
Es una secuencia espiral, que va activando y habilitando cada vez más posibilidades: la energía femenina, el desapego, la alegría y la expansión de la conciencia.

También es interesante analizar el orden de los colores en cada familia, bien siguiendo la numeración de los sellos o el orden de los colores tipo, donde el rojo está asociado a iniciar, el blanco a refinar, el azul a transformar y el amarillo a expandir y madurar.
En la familia Cardinal, tanto en la ordenación de los colores como en la numeración de los sellos, es el dragón rojo quien comienza la familia, compuesto por solidaridad en su forma roja; desapego, en su forma blanca de enlazador; inocencia en su forma azul de mono; y expansión de la conciencia en su forma amarilla de guerrero.

El dragón tiene que ver con la solidaridad y la energía femenina, y para refinar esta solidaridad es imprescindible trabajar desde el desapego.

El enlazador es la segunda presencia del dragón cuando se da cuenta de que la auténtica y única misión de todos los seres humanos es abrirse al amor. Se sitúa en el dos y en el otro, no en el ego ni en el yo, sino que ocupa la segunda plaza y te cede a ti la primera, como expresión de la ley del amor, donde tú eres otro yo -in lak’ech-. Cuando ese trabajo evolutivo está hecho e instalado en el cuerpo, empiezas a disponer de un cuerpo enlazador.
Esta familia es siempre enlazadora con dimensiones superiores, pero también lo es entre los seres humanos, porque la solidaridad es un esfuerzo para unir a todos los seres humanos y no dejar a ninguno excluido.
En el desapego están los valores mentales, raciales, adicciones, y un montón de trabas que pone el ego, que crean diferencias entre las personas en lugar de unir.
El enlazador es una fuerza unitiva existente en cada persona capaz de permitirte conectar realidades, dimensiones y personas más allá de la lógica.
Como el dragón que viene desde dimensiones superiores a ésta, el enlazador conecta con otras dimensiones como fuerza espiritual y amorosa en el momento oportuno. En el momento oportuno, todo sucede.

El dragón es un comienzo, pero el mono también lo es. El dragón es un inicio pero desde lo inimaginable, y el mono es un inicio en la dimensión humana.
Cuando naces, no tienes consciencia; eres totalmente dependiente, pero a través del aprendizaje y el desarrollo vas adquiriendo fuerza y conocimientos y un cierto nivel de consciencia. Pero eso no es un nacimiento, sólo significa que el nacimiento abre o inicia un proceso de aprendizaje y maduración de algo, pero no es un nacimiento. Sólo que de nuevo puede aparecer un nuevo nacimiento, como consecuencia del proceso de aprendizaje y de una decisión libre y luminosa.
De esta manera el momento del nacimiento como un recién nacido, pasa a ser dragón, siendo el mono ese nacimiento consciente fruto de una decisión, que es el nuevo nacimiento.

El guerrero es un enlazador, de modo que si queremos comprender su significado conviene asociar la expansión de la conciencia con desapegarse de viejos enfoques, sin tener miedo a mirar.
Prescindir del miedo es desapegarse, y mirar es enlazar.
Pero también el guerrero es un mono, y el mono es alegría, el nuevo nacimiento o lo nuevo, pero también osar.
Además guerrero es dragón, de modo que contiene solidaridad, alegría, desapego, además de conciencia, porque el guerrero no es mental.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-familias/

Sanar el cuerpo (familia cardinal) es recuperar la luz en las personas

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Hay 5 misiones que están asociadas a las 5 familias: limpiar el cuerpo; limpiar la emoción, que también es recuperar el alma; sanar las vivencias; liberar hechizos; y sanar las relaciones.

FAMILIA CARDINAL (dragón, enlazador de mundos, mono y guerrero) – SANAR EL CUERPO
Esta familia está representada por la energía del DRAGÓN, que es luz cumpliendo una misión.
Sanar el cuerpo es recuperar la luz en las personas, y viene expresado a través del dragón por la energía madre de la solidaridad, la energía femenina, la energía maternal de sanar, nutrir, cuidar y preocuparse de todas las personas.
Precisa del desapego, de no actuar desde el ego, y entonces enlaza la dimensión del ego con las dimensiones del amor y de la luz. Es una sanación a través de un enlazamiento (ENLAZADOR).
También hay una sanación del cuerpo y de la luz al recuperar la alegría y redescubrir la inocencia (MONO), que es la recuperación del amor incondicional y de la ley del amor. Hay una inhibición, que es como un aprendizaje a no escuchar la ley del amor sino escuchar tu beneficio, y hay una recuperación de la inocencia.
También está el GUERRERO, la forma amarilla del dragón, que es un cuestionar. Parte de la inocencia se recupera osando, como consecuencia de ese cuestionamiento que levanta viejos esquemas y prioriza, por miedo, el ego y la supervivencia. Hay un hechizo de que no hay vida si no haces acopio de todo para ti. Hay un miedo, y el guerrero con sus “porqués” rompe el hechizo, como hacen los sellos amarillos.

Esta familia tiene una misión de recuperar la luz. Son como ángeles que acceden a esa condición angélica, que es la vida en dimensiones superiores, en lo óptimo; entran en lo óptimo a través de la solidaridad, la inocencia, de romper hechizos y de enlazar con lo óptimo.

La familia cardinal está asociada a la energía del surgimiento, del ver

Familia cardinal en círculo
LA FAMILIA CARDINAL (Extracto del Libro de las Familias)
La familia Cardinal está compuesta por el dragón, el enlazador de mundos, el mono y el guerrero.
Está asociada a la energía del surgimiento, del ver.

La característica de esta familia es la de ser principio, inicio, surgimiento, pero no de algo asociado al tiempo sino a la forma. Sabemos que en el vacío aparece una forma que es la materia, pero en realidad es luz tomando forma.

El dragón es el número 1 del Tzolkin y el mono 1 es justo el centro del Tzolkin, momento donde se produce un nuevo nacimiento o también el acceso a una dimensión superior. En el mono 1 está la puerta a la otra realidad.
El enlazador es una cualidad existente en todas las personas que permite enlazar esa puerta. El enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.
Y el guerrero es la otra gran herramienta para conseguirlo, que es la expansión de la conciencia.

A esta familia también la relacionamos con el VER, ya que es la luz entrando en la forma; es el “ver” de hacer aparecer más claramente las cosas. No es como tener unas gafas, sino que la realidad se deja ver con más claridad, por lo que la característica de las personas de esta familia es la fiabilidad, la seguridad.
Aunque estas personas tengan muchas dudas en su interior, sin saber cómo ayudan a los que les rodean a tener más claras las cosas, y poco a poco van resolviendo su cuestionamiento, aprendiendo enseguida que el esfuerzo en una dirección siempre está asociado al éxito, y que lo que no contiene éxito es no intentarlo.
Esta familia está muy asociada con la energía de las células madre, y a través del trabajo interno, su éxito se multiplica. Cuando el objetivo es correcto, y es correcto cuando es solidario, el éxito se multiplica.

La familia Cardinal inicia una secuencia con el dragón y la finaliza con el guerrero, que a su vez es la última onda del cuarto castillo. A continuación, se inicia otra secuencia y otra dimensión, que son respectivamente el castillo verde y la quinta dimensión.

(más información del e-book en http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-familias/)

El tercer día epagómeno está dedicado a Seth, que está asociado a la familia Cardinal

Familia Cardinal y Seth
LA FAMILIA CARDINAL Y SETH (Extracto del Libro de las Familias)
El tercer día epagómeno está dedicado a Seth.
Seth en este idioma que hablamos resuena con “Se tú”, y realmente Seth es el enlazador.

NADA ES LO QUE PARECE:
Seth es presentado como alguien que mata. Sin embargo representa a la familia del dragón, de la solidaridad. La luz, algo sin forma, muere al entrar en la forma y hacerse materia, solo que viene a buscarte cumpliendo una misión, porque tú eres el muerto y abre un puente enlazador con dimensiones superiores. Hay un camino a la transcendencia, y el dragón propone ese camino al cielo.
El enlazador también es la muerte, pero nada es lo que parece. De qué nos sirve el juicio y los culpables; quizá para que aparezca nuestra foto.

En la tercera dimensión o dimensión del error nada es lo que parece. Los contenidos se agrupan ordenados por el miedo y soportan una realidad sin transcendencia, que hace infeliz al ser humano, que es transcendente. Cómo ha llegado hasta ahí es otra historia; hoy se trata de acceder a la transcendencia.

Seth es la deidad de la fuerza bruta. Es pura fuerza, de forma similar al dragón, que es la luz entrando en la materia para cumplir una misión. En su forma inicial es una fuerza imparable, que en realidad no es una fuerza, sino “la fuerza” o “todo la fuerza”. La divinidad atribuida en el panteón griego a Seth es Tifón, que es la fuerza de la naturaleza, también llamado Huracán, de modo que la resonancia con el corazón del cielo está presente en Seth, más allá de la apariencia.
Sí, hay una relación entre Seth como fuerza y dragón como fuerza; ambos son fuerza primordial. Tanto en el dragón como en Seth todavía estamos hablando de fuerza primordial, que para nosotros puede parecer bruta porque desconocemos cuál es su misión, ya que en el plano del miedo todo asusta y creamos una imagen que contiene ese susto. Después quizás puedas crear una imagen donde esa fuerza es un amig@.

En la mitología, Seth representa el papel del malo en el hermano envidioso, ya que mata a su hermano Osiris.
Caín y Abel también cuentan esta historia, y el resultado de la muerte de Abel por Caín es que Dios se hace hombre y hace dioses a todos los hombres.
La historia de Caín y Abel es un arquetipo, que sirve para explicar los sufrimientos de los seres humanos. Pero no es historia, sino solo historia arquetípica o información, y el resultado es que se abre la puerta de acceso a otra dimensión.
Feliz culpa -en esa tradición no se dice algo negativo sino feliz- que ha merecido tan grande redención. En esa tradición se dice cómo el resultado de ese “asesinato” es una protección, y se le pone una marca, quizá una cruz en la frente, para señalar que está protegido y que no puede ser muerto. Eso es puro metalenguaje, solo que nada es lo que parece y es necesario el desapego.
Desde la dimensión del miedo todo está teñido de miedo, solo que hay una resonancia que en la propia luminosidad de la palabra crea luz y ahuyenta el miedo.

Como decíamos, según la mitología Seth mata a Osiris, descuartizándolo en 14 fragmentos que distribuye por todo el territorio.
También hay una fragmentación del cuerpo de Cristo, presente en toda la tierra, y también del pueblo que conserva Hor, cuya misión es estar en todo el mundo, fragmentado, y siendo ese mismo sitio, porque toda la tierra es su país.
Seth representa ese papel de malo tan gustado por las personas que viven en el sufrimiento incomprensible.

En realidad Seth y Horus, el hijo de Osiris, son aliados y van juntos en la barca de Ra. Los dos, unidos por un interés común -el “tú eres otro yo”-, defienden la barca de Ra de Apofis. Según Wikipedia “Apofis era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido nocturno de la barca solar pilotada por Ra, para evitar que consiguiera alcanzar el nuevo día. Para ello empleaba varios métodos: atacaba la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío encallara. Todo ello tenía sólo una finalidad: romper la Maat, el «orden cósmico». Apofis representaba el mal, con el que había que luchar para contenerlo; sin embargo, nunca sería aniquilada, sólo era dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que existiese el concepto del mal para que el bien fuera posible.”
De modo que vemos que ahora el mal ya no lo representa Seth, sino que está defendiendo de un mal posible, y es solamente un motor cuyo funcionamiento sostiene la realidad.
Hay una interpretación, donde podemos decir que esos personajes son buenos o malos, pero el hecho de que sean quiere decir que están del lado de la vida, de la solidaridad.

SETH Y LOS SELLOS DE LA FAMILIA CARDINAL:
Por eso el DRAGÓN como fuerza es similar a Seth.
Seth también es el ENLAZADOR, ya que su acción permite la entrada de Horus, que es otro nivel, siendo un enlazador dimensional. También hace referencia a esa relación que tiene el enlazador con la muerte, y a la necesidad del desapego, sin la cual no puedes ascender evolutivamente.

Pero Seth también es el MONO, porque su acción no solamente indica el acceso a otra realidad, sino el nuevo nacimiento, ya que el nacimiento de Horus como Horus es consecuencia de Seth. Osiris tiene otros hijos, pero solo Horus, donde está presente la acción de Seth como desenlazadora y enlazadora, es el que va a representar la luz.

Seth en el panteón egipcio es el dios de la guerra. Aquí aparece su relación con el GUERRERO, pero no por la guerra, sino porque pasar más allá del juicio es expandir la conciencia.

Encontrar otros enfoques donde la realidad es más real al ser más amorosa es expandir la conciencia, de modo que los contenidos expresados por Seth ayudan a comprender tanto al dragón como al enlazador, al mono y al guerrero.
Es importante reconocer esta información como algo procedente de dimensiones superiores para los humanos de ahora, del siglo XXI, o quizá de cualquier momento real. Solo que hoy, gracias a la ampliación de la comunicación (el viento) ese reconocimiento es una tarea colectiva, donde no sabemos si ayudas cuando dejas que te ayuden o cuando ayudas.
Hay una red de personas enlazadas desde el corazón, despertando a una realidad amorosa donde “tú eres otro yo, y yo soy otro tú”.

En el trabajo del desapego están los valores mentales, raciales, adicciones y un montón de trabas que pone el ego, que crean diferencias entre las personas en lugar de unir

LOS SELLOS EN LA FAMILIA CARDINAL (Extracto del Libro de las Familias)
En cada familia se puede numerar los elementos que la componen del 1 al 4 siguiendo la secuencia de los sellos, y entonces utilizar esta numeración para encontrar similitudes con los tonos: el tono 1, que es el propósito o comienzo; el tono 2, que es el desafío o regalo; el tono 3, como servicio o misión; y el tono 4 o cómo realizar el propósito.
En la familia Cardinal, el orden en que se presentan sus elementos es 1-dragón, 6-enlazador, 11-mono y 16-guerrero.
Así, podemos encontrar el propósito y la fuente solidaria del dragón; el desafío, que ya sabemos que es un regalo, del enlazador; la misión del mono; y el cómo realizarlo del guerrero.
Es una secuencia espiral, que va activando y habilitando cada vez más posibilidades: la energía femenina, el desapego, la alegría y la expansión de la conciencia.

También es interesante analizar el orden de los colores en cada familia, bien siguiendo la numeración de los sellos o el orden de los colores tipo, donde el rojo está asociado a iniciar, el blanco a refinar, el azul a transformar y el amarillo a expandir y madurar.
En la familia Cardinal, tanto en la ordenación de los colores como en la numeración de los sellos, es el dragón rojo quien comienza la familia, compuesto por solidaridad en su forma roja; desapego, en su forma blanca de enlazador; inocencia en su forma azul de mono; y expansión de la conciencia en su forma amarilla de guerrero.

El dragón tiene que ver con la solidaridad y la energía femenina, y para refinar esta solidaridad es imprescindible trabajar desde el desapego.

El enlazador es la segunda presencia del dragón cuando se da cuenta de que la auténtica y única misión de todos los seres humanos es abrirse al amor. Se sitúa en el dos y en el otro, no en el ego ni en el yo, sino que ocupa la segunda plaza y te cede a ti la primera, como expresión de la ley del amor, donde tú eres otro yo -in lak’ech-. Cuando ese trabajo evolutivo está hecho e instalado en el cuerpo, empiezas a disponer de un cuerpo enlazador.
Esta familia es siempre enlazadora con dimensiones superiores, pero también lo es entre los seres humanos, porque la solidaridad es un esfuerzo para unir a todos los seres humanos y no dejar a ninguno excluido.
En el desapego están los valores mentales, raciales, adicciones, y un montón de trabas que pone el ego, que crean diferencias entre las personas en lugar de unir.
El enlazador es una fuerza unitiva existente en cada persona capaz de permitirte conectar realidades, dimensiones y personas más allá de la lógica.
Como el dragón que viene desde dimensiones superiores a ésta, el enlazador conecta con otras dimensiones como fuerza espiritual y amorosa en el momento oportuno. En el momento oportuno, todo sucede.

El dragón es un comienzo, pero el mono también lo es. El dragón es un inicio pero desde lo inimaginable, y el mono es un inicio en la dimensión humana.
Cuando naces, no tienes consciencia; eres totalmente dependiente, pero a través del aprendizaje y el desarrollo vas adquiriendo fuerza y conocimientos y un cierto nivel de consciencia. Pero eso no es un nacimiento, sólo significa que el nacimiento abre o inicia un proceso de aprendizaje y maduración de algo, pero no es un nacimiento. Sólo que de nuevo puede aparecer un nuevo nacimiento, como consecuencia del proceso de aprendizaje y de una decisión libre y luminosa.
De esta manera el momento del nacimiento como un recién nacido, pasa a ser dragón, siendo el mono ese nacimiento consciente fruto de una decisión, que es el nuevo nacimiento.

El guerrero es un enlazador, de modo que si queremos comprender su significado conviene asociar la expansión de la conciencia con desapegarse de viejos enfoques, sin tener miedo a mirar.
Prescindir del miedo es desapegarse, y mirar es enlazar.
Pero también el guerrero es un mono, y el mono es alegría, el nuevo nacimiento o lo nuevo, pero también osar.
Además guerrero es dragón, de modo que contiene solidaridad, alegría, desapego, además de conciencia, porque el guerrero no es mental.

La familia Cardinal está asociada a la energía del surgimiento y del ver

LA FAMILIA CARDINAL I (Extracto del libro de las familias de próxima publicación)
La familia Cardinal está compuesta por el dragón, el enlazador de mundos, el mono y el guerrero.
Está asociada a la energía del surgimiento, del ver.

La característica de esta familia es la de ser principio, inicio, surgimiento, pero no de algo asociado al tiempo sino a la forma.
En el vacío aparece una forma que es la materia, pero ahora sabemos que en realidad es luz tomando forma.

El dragón es el número 1 del Tzolkin y el mono 1 es justo el centro del Tzolkin, momento donde se produce un nuevo nacimiento o también el acceso a una dimensión superior. En el mono 1 está la puerta a la otra realidad.
El enlazador es una cualidad existente en todas las personas, de poder enlazar esa puerta. El enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.
Y el guerrero es la otra gran herramienta para conseguirlo, que es la expansión de la conciencia.

A esta familia también la relacionamos con el VER, porque es la luz entrando en la forma; es el ver de hacer aparecer más claramente las cosas.
No es como tener unas gafas, sino que la realidad se deja ver con más claridad, de modo que la característica de las personas de esta familia es la fiabilidad, la seguridad.
Aunque estas personas tengan muchas dudas en su interior, sin saber cómo ayudan a los que les rodean a tener más claras las cosas, y poco a poco van resolviendo su cuestionamiento, aprendiendo enseguida que el esfuerzo en una dirección siempre tiene un éxito.
Eso es justamente lo que hace el dragón; su misión va siempre asociada al éxito, y lo que no contiene éxito es no intentarlo.
Esta familia está muy asociada con la energía de las células madre, y a través del trabajo interno, su éxito se multiplica. Cuando el objetivo es correcto, y es correcto cuando es solidario, el éxito se multiplica.

La familia Cardinal inicia una secuencia con el dragón y la finaliza con el guerrero, que a su vez es la última onda del cuarto castillo. Y a continuación, se inicia otra secuencia y otra dimensión, que es la quinta dimensión, castillo verde.

Los personajes son buenos o malos, pero el hecho de que sean quiere decir que están del lado de la vida, de la solidaridad

TERCER DÍA EPAGÓMENO – SETH (Extracto del libro en preparación sobre las Familias)
El tercer día epagómeno está dedicado a Seth.
Seth en este idioma que hablamos resuena con “Se tú”, y realmente Seth es el enlazador.

NADA ES LO QUE PARECE
Seth es presentado como alguien que mata. Sin embargo representa a la familia del dragón, de la solidaridad. La luz, algo sin forma, muere al entrar en la forma; la luz muere al hacerse materia, solo que viene a buscarte cumpliendo una misión, porque tú eres el muerto y abre un puente enlazador con dimensiones superiores.
El enlazador es el águila pero también es la muerte. Nada es lo que parece. De qué nos sirve el juicio y de qué nos sirven los culpables; quizá para que aparezca nuestra foto.
Pero hay un camino a la transcendencia, y el dragón propone ese camino al cielo, a la transcendencia.
En la tercera dimensión, en la dimensión del error, nada es lo que parece. Los contenidos se agrupan ordenados por el miedo y soportan una realidad sin transcendencia, que hace infeliz al ser humano, que es transcendente. Cómo ha llegado hasta ahí es otra historia; hoy se trata de acceder a la transcendencia.

Seth es la deidad de la fuerza bruta. Seth es pura fuerza, y eso es similar al dragón, que es la luz entrando en la materia para cumplir una misión. En su forma inicial es una fuerza imparable, que en realidad no es una fuerza, sino “la fuerza”, “todo la fuerza”.
La divinidad atribuida en el panteón griego a Seth es Tifón, que es la fuerza de la naturaleza, también llamado huracán, de modo que la resonancia con el corazón del cielo está presente en Seth, más allá de la apariencia.

Sí, hay una relación entre Seth como fuerza y dragón como fuerza; ambos son fuerza primordial. Luego se actualizará en formas de fuerza: fuerza de crecimiento, fuerza de las tormentas, pero tanto en el dragón como en Seth todavía estamos hablando de fuerza primordial, que para nosotros puede parecer bruta, porque desconocemos cuál es su misión -en el plano del miedo todo asusta-, y creamos una imagen que contiene ese susto.
Después quizás puedas crear una imagen donde esa fuerza es un amig@.

En la historieta de Seth, representa el papel del malo, del hermano envidioso. Caín y Abel también cuentan esta historia, y el resultado de la muerte de Abel por Caín es que Dios se hace hombre y hace dioses a todos los hombres.
La historia de Caín y Abel es un arquetipo, que sirve para explicar los sufrimientos de los seres humanos. Pero no es historia, sino solo historia arquetípica, o sea información, y el resultado es que se abre la puerta de acceso a otra dimensión.
Feliz culpa -en esa tradición no se dice algo negativo sino feliz- que ha merecido tan grande redención. En esa tradición se dice cómo el resultado de ese “asesinato” es una protección, y se le pone una marca, quizá una cruz en la frente, para señalar que está protegido y que no puede ser muerto. Eso es puro metalenguaje, solo que nada es lo que parece y es necesario el desapego.
Desde la dimensión del miedo todo está teñido de miedo, solo que hay una resonancia que en la propia luminosidad de la palabra crea luz y ahuyenta al miedo.

La historia de Seth cuenta que mata a Osiris, lo descuartiza en 14 fragmentos y lo distribuye por todo el territorio.
También hay una fragmentación del cuerpo de Cristo, presente en toda la tierra, y también del pueblo que conserva Hor, cuya misión es estar en todo el mundo, fragmentado, y siendo ese mismo sitio, porque toda la tierra es su país.
Seth representa ese papel de malo tan gustado por las personas que viven en el sufrimiento incomprensible.
Pero en una realidad más allá, Seth es el origen de que aparezca el uno del 4+1, o sea Horus.
En realidad Horus y Seth son aliados y van juntos en la barca de Ra. Los dos, unidos por un interés común -el “tú eres otro yo”-, defienden la barca de Ra de Apofis. Según Wikipedia:
“Apofis era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido nocturno de la barca solar pilotada por Ra, para evitar que consiguiera alcanzar el nuevo día. Para ello empleaba varios métodos: atacaba la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío encallara. Todo ello tenía sólo una finalidad: romper la Maat, el «orden cósmico». Apofis representaba el mal, con el que había que luchar para contenerlo; sin embargo, nunca sería aniquilada, sólo era dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que existiese el concepto del mal para que el bien fuera posible.”

De modo que vemos que ahora el mal ya no lo representa Seth, sino que en realidad él está defendiendo de un mal posible, y es solamente como un motor cuyo funcionamiento sostiene la realidad.
Hay una interpretación, y en esa interpretación podemos decir que esos personajes son buenos o malos, pero el hecho de que sean quiere decir que están del lado de la vida, de la solidaridad.

SETH Y LOS SELLOS DE LA FAMILIA CARDINAL:
Por eso el DRAGÓN como fuerza es similar a Seth.
Seth es el ENLAZADOR, ya que su acción permite la entrada de Horus, que es otro nivel, siendo un enlazador dimensional. También hace referencia a esa relación que tiene el enlazador con la muerte, y a la necesidad del desapego, sin la cual no puedes ascender evolutivamente.

Pero Seth también es el MONO, porque su acción no solamente indica el acceso a otra realidad, sino el nuevo nacimiento, ya que el nacimiento de Horus como Horus es consecuencia de Seth. Osiris tiene otros hijos, pero solo Horus, donde está presente la acción de Seth como desenlazadora y enlazadora, es el que va a representar la luz.

Seth en el panteón egipcio es el dios de la guerra. Aquí aparece su relación con el GUERRERO, pero no por la guerra, sino porque pasar más allá del juicio es expandir la conciencia.

Encontrar otros enfoques donde la realidad es más real al ser más amorosa es expandir la conciencia, de modo que los contenidos expresados por Seth ayudan a comprender tanto al dragón como al enlazador, al mono y al guerrero.
Es importante reconocer esta información como algo procedente de dimensiones superiores para los humanos de ahora, del siglo XXI, o quizá de cualquier momento real.
Solo que hoy, gracias a la ampliación de la comunicación –el viento-, ese reconocimiento es una tarea colectiva, donde no sabemos si ayudas cuando dejas que te ayuden o cuando ayudas.
Hay una red de personas enlazadas desde el corazón, despertando a una realidad amorosa donde “tú eres otro yo, y yo soy otro tú”.

No tener miedo, prescindir del miedo, es desapegarse

EL GUERRERO: La familia (Extracto del Libro de los sellos)
El Guerrero pertenece a la familia del Dragón, Enlazador y Mono.
El Guerrero también es un ENLAZADOR, de modo que si queremos comprenderle conviene asociar la expansión de la conciencia con desapegarse de viejos enfoques, o sea no tener miedo y mirar. No tener miedo, prescindir del miedo, es desapegarse. Y mirar, es enlazar.
Pero también el Guerrero es un MONO, y el Mono es alegría, nacimiento, o sea lo nuevo, pero también osar.
Además Guerrero es DRAGÓN, o sea, solidario.
De modo que el Guerrero está asociado a la solidaridad, la alegría y el desapego, además de a la conciencia, porque el Guerrero no es mental.
Esta familia inicia una secuencia con el Dragón, y la finaliza con el Guerrero, que a su vez es la última onda del cuarto castillo. Y a continuación se inicia otra secuencia y otra dimensión, que es la quinta dimensión, castillo verde.

La familia cardinal: Dragón, Enlazador, Mono y Guerrero (extracto del Libro en preparación sobre las familias)

ES EL INICIO DE LA FORMA.
Esta familia está asociada a la energía del surgimiento, del ver.
Está compuesta por el dragón, el enlazador de mundos, el mono y el guerrero.

Exactamente se trata del surgimiento de la forma, es decir en el vacío, en la no-forma, aparece una forma, y eso es la materia, que ahora sabemos que en realidad es luz tomando forma.
Se relaciona con el ver porque la forma se enlaza con otra conciencia a través del ver, de la función del ojo o de la función de crear imágenes, y también del tacto, pero el tacto solamente puede crear imágenes de lo cercano, mientras que el ojo también crea imágenes de una forma lejana.
Los sentidos más asociados serían el tacto y el ver.

La característica de esta familia es la de ser principio, inicio, surgimiento, pero no de algo asociado al tiempo sino a la forma.

El dragón es el número 1 del Tzolkin y el mono 1 es justo el centro del Tzolkin, momento donde se produce un nuevo nacimiento o también el acceso a una dimensión superior. En el mono 1 está la puerta a la otra realidad.
El enlazador es una cualidad existente en todas las personas, de poder enlazar a esa puerta. El enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.
Y el guerrero es la otra gran herramienta para conseguirlo, que es la expansión de la conciencia.

A esta familia la relacionamos con el VER, porque es la luz entrando en la forma. Es el ver de hacer aparecer más claramente las cosas. No es como unas gafas, sino que la realidad se deja ver con más claridad, de modo que la característica de estas personas es la fiabilidad, la seguridad.
Aunque estas personas tengan muchas dudas en su interior, sin saber cómo ayudan a las personas que les rodean a tener más claras las cosas, y poco a poco van resolviendo su cuestionamiento y enseguida aprenden que el esfuerzo en una dirección siempre tiene un éxito, que es justamente lo que hace el dragón: la misión va siempre asociada al éxito; lo que no contiene éxito es no intentarlo.
Esta familia está muy asociada con la energía de las células madre, y según van trabajándose internamente, su éxito se multiplica.
Cuando el objetivo es correcto, y es correcto cuando es solidario, el éxito se multiplica.

Esta familia inicia una secuencia con el dragón y la finaliza con el guerrero, que a su vez es la última onda del cuarto castillo. Y a continuación se inicia otra secuencia y otra dimensión, que es la quinta dimensión, castillo verde.

LOS SELLOS EN LA FAMILIA:
Al leer esta familia en el orden de los sellos y utilizando el significado asociado a los tonos, podemos encontrar el propósito y la fuente solidaria del dragón; el desafío, que ya sabemos que es un regalo del enlazador; la misión del mono; y el cómo realizarlo del guerrero. Es una secuencia espiral, que va activando y habilitando cada vez más posibilidades: la energía femenina, el desapego, la alegría, la expansión de la conciencia.

El dragón comienza la familia, y se compone de solidaridad, en su forma roja; desapego, en su forma blanca de enlazador; inocencia en su forma azul de mono; y expansión de la conciencia en su forma amarilla de guerrero.

El dragón tiene que ver con la solidaridad y la energía femenina, y para refinar, para realizar esta solidaridad es imprescindible trabajar desde el desapego.
El enlazador es la segunda presencia del dragón cuando se da cuenta de que la auténtica y única misión de todos los seres humanos es abrirse al amor; y se sitúa en el dos y en el otro, no en el ego ni en el yo, sino que ocupa la segunda plaza y te cede a ti la primera, como expresión de la ley del amor, donde tú eres otro yo -in lak’ech-. Cuando ese trabajo evolutivo está hecho e instalado en el cuerpo, empiezas a disponer de un cuerpo enlazador.

Esta familia es en realidad siempre enlazadora de dimensiones superiores, pero también es enlazadora entre los seres humanos, porque la solidaridad es un esfuerzo para unir a todos los seres humanos y no dejar a ninguno excluido.
Y en el desapego están los valores mentales, raciales, adicciones, y un montón de trabas que pone el ego, y que crean diferencias entre las personas en lugar de unir.
Enlazador es una fuerza unitiva existente en cada persona capaz de permitirte conectar realidades, dimensiones y personas más allá de la lógica.
Como el dragón que viene desde dimensiones superiores a ésta, el enlazador conecta con otras dimensiones como fuerza espiritual y amorosa en el momento oportuno. En el momento oportuno, todo sucede.

El dragón es un comienzo, pero el mono también lo es. El dragón es un inicio pero desde lo inimaginable, y el mono es un inicio en la dimensión humana.
Cuando tú naces no tienes consciencia. Eres totalmente dependiente, pero a través del aprendizaje y el desarrollo vas adquiriendo fuerza y conocimientos y un cierto nivel de consciencia. Pero eso no es un nacimiento, sólo significa que el nacimiento abre o inicia un proceso de aprendizaje y maduración de algo, pero no es un nacimiento.
Sólo que de nuevo puede aparecer un nuevo nacimiento, como consecuencia del proceso de aprendizaje y de una decisión libre y luminosa. De esta manera el momento del nacimiento como un recién nacido, pasa a ser dragón y reunirse con todos los otros procesos míticos. Y el mono es ese nacimiento consciente fruto de una decisión, o sea el nuevo nacimiento.

El guerrero es un enlazador, de modo que si queremos comprender su significado conviene asociar la expansión de la conciencia con desapegarse de viejos enfoques, o sea no tener miedo y mirar.
No tener miedo, prescindir del miedo, es desapegarse. Y mirar, es enlazar.
Pero también el guerrero es un mono, y el mono es alegría, el nuevo nacimiento, o sea lo nuevo, pero también osar.
Además guerrero es dragón, o sea, solidario, de modo que el guerrero contiene solidaridad, alegría, desapego, además de conciencia, porque el guerrero no es mental.