Limpiar el agua es eliminar todas las transferencias

Limpiar el agua, limpiar tu agua, es eliminar todas las transferencias, todas las informaciones y todas las creencias acerca de qué es la realidad que vienen transferidas y se instalan desde la infancia temporal o la infancia de la conciencia y son aquello que te coloniza y te hacer creer que la realidad es de una determinada manera, porque es la forma de pertenencia al grupo, lo que crea la realidad de grupo, que tu asumes sin contrastarlo. Eso es una transferencia.

Entonces, limpiar el agua es limpiar todas esas transferencias. Teniendo en cuenta que el ser humano es un 70% u 80% agua, esa limpieza es fundamental, porque te saca de ser simplemente reactivo y te pasa a ser consciente, es decir, a ser libre, a elegir desde tu libertad, desde tu conciencia y no a reaccionar según los programas que tienes instalados, que han entrado y se han instalado sin tu aquiescencia consciente, sin tu afirmación consciente, sin que tu quieras o creas que sea así.

Todo eso forma tu sistema de creencias reactivo, no contrastado. Forma tu sistema de creencias como transferencia. Recuperar eso es parte de recuperar la libertad, que es lo que te reconecta con tu ser alado, lo que te devuelve tus alas, lo que te despega, te desapega, lo que te permite elevarte.

En parte es una tarea personal, pero también en parte es una tarea en favor del colectivo de la humanidad, del arquetipo. En parte es una tarea personal que te lleva al gozo y a la plenitud personal, pero en parte es una tarea que concierne a la humanidad, al ser humano total.

El ser humano total se está elevando. Cuando te instalas en tu parte ser humano, como arquetipo, estás entrando en el presente. Entonces, hasta tu propio gozo se expande.

La realidad es madre y está ahí para cuidarte

La realidad es maternal. La realidad es madre. La energía inherente dentro de la realidad es una energía madre, porque la vida es madre, es decir, te cuida. Todo lo que existe está ahí para cuidarte, para atender tus necesidades, para enseñarte, para ayudarte a crecer y a ser feliz.

El descubrimiento de que la tierra es madre es un hito en el despertar. Es un momento fundamental en el despertar. El descubrimiento de que la tierra es madre te permite conectar con que la realidad material te cuida. Pero más allá de que la tierra sea madre y te cuide, de que te aporte los materiales para tu cuerpo, para tu vehículo y lo que necesites, más allá de esta realidad, es decir, en una forma más expandida de conciencia, encuentras que todo en la realidad es madre. Así, hay una realidad inmaterial que no necesita ser material, sino que aparece como material precisamente para cuidarte; que es madre dándole al sentido de madre esos valores que te transmiten vida, energía, fuerza; y te aportan todo lo que necesitas para desarrollarte plenamente, para aprender, para prosperar y para florecer.

Si la vida es madre y la realidad es madre, no necesita ser conquistada, porque se te entrega. No necesitas ser fuerte, sino despertar tu conciencia para dialogar con esa conciencia suprema. Necesitas despertar tu conciencia superior, espiritual, para conectar con esa energía. Eso es parte del diálogo acerca de lo que significa ser hombre o ser mujer, porque si la realidad, la vida y todo lo existente, y no solo la tierra, es madre y se entrega, entonces esa actitud de dominarla es justamente la contraria.

Si la realidad es madre, es una realidad que en la dualidad hombre-mujer aparece en la mujer. Y entonces, eso lleva a la consideración de que es necesario en este momento de la humanidad, del despertar del arquetipo humano, en esta nueva etapa que se abre ante la humanidad, conectarse con los valores que ya están presentes desde siempre, en la configuración de la mujer.

Nunca ha habido en la humanidad tantos conocimientos profundos acerca de la realidad


Nunca ha habido en la humanidad tantos conocimientos profundos acerca de la realidad como los que ahora se manejan acerca del átomo y del cosmos; del manejo de energías físicas, que permiten no solamente a los aviones volar, sino a las naves viajar al espacio; o adentrarse en el cuerpo a través de todo tipo de operaciones inimaginables; o la forma de comunicarse, donde es posible conectar con personas en el otro extremo del mundo o incluso en la luna, y chequear sus funciones vitales.

Todo eso establece un nivel de conocimientos que la humanidad no ha tenido nunca, que expresa el momento actual donde la conciencia del ser humano en el arquetipo se está expandiendo y abriendo al conocimiento profundo y a la existencia de otra realidad; donde cosas que actualmente parecen imposibles pueden ser reales, como la teletransportación, telepatía, sanación instantánea, y muchas otras posibilidades como realidades simultáneas, realidad plegada, etc.

Todo eso está pidiendo a las personas que están siendo convocadas, a las personas que están siendo llamadas, situarse en una actitud de escucha, abandonando sus criterios aprendidos. Por eso son tan importante técnicas como la meditación, donde simplemente escuchas.
Esa es también la primera recomendación que aparece en la Biblia: “Escucha Israel. Enséñalo a tus hijos y ponlo en tu puerta”.

Esta sincronía nos sitúa ante una actitud, la actitud de escuchar el interior.

La conexión de la mujer con el alma es total, y estamos en un tiempo donde la mujer asciende su vibración y de esa manera eleva la vibración del conjunto

En la alquimia amorosa, tan imprescindible para la integridad y para los trabajos del alma, es apropiado el conocimiento por el humano masculino de la necesidad de visitar amorosamente los rincones, y para el humano femenino es el momento de ascender, elevarse, ocupar los sitios.

El humano masculino pronto se dará cuenta de que no puede visitar los rincones sin un descendimiento personal que le permita abandonar el ego, porque su ego dominante anula la maravilla presente en su pareja amorosa, y la anulación es contraria al amor.
Y el humano femenino precisa de alguna manera reconocer que su elevación vibracional en ese momento no solo es apropiada sino imprescindible para toda la humanidad, ya que actúa elevando la vibración de toda la humanidad, porque la mujer contiene la acumulación de conocimientos que forman el arquetipo humano y por eso puede crear el vehículo para que un alma lo ocupe.

La conexión de la mujer con el alma es total, y el tiempo en que estamos es un tiempo donde la mujer asciende su vibración y de esa manera eleva la vibración del conjunto.
Aunque en muchos sitios las mujeres están bajo una gran dominación, incluso sufriendo agresiones, en el tiempo al que vamos todo esto desaparece, siendo en estos momentos simplemente como un indicador donde todas esas almas voluntarias ocupando lugares ínfimos están soportando la humanidad mientras se despierta.

Hoy individualmente es apropiada la máxima elevación vibracional en ese momento sagrado, y es el descenso del masculino el que permite después elevarse acompañado, elevando a la totalidad.