Todas las personas y todas las cosas están dentro de ti

Todas las personas y todas las cosas están dentro de ti. Todas las personas y todas las cosas están dentro de ti porque forman parte de ti.
Tú eres tú, todas las personas y todas las cosas que te rodean. Todas las personas y todas las cosas que te rodean son lo que tú dices, lo que interpretas de la realidad, lo que tú ves. Es una proyección tuya, una construcción, una explicación que tú formas. De manera que todas las personas y todas las cosas que te rodean son lo que tú dices que conforma la realidad.

Pero eso sucede en todas y cada una de las personas, de tal manera que entonces hay algo que une a todo; hay algo como inerte, como pasivo, pero que une a todo y que a su vez da soporte a esa visión individual de cada persona.
En realidad todo está unido. Todo está unido y es uno. Todo, compuesto de muchos, pero uno. Hay una unión entre todas las cosas. La realidad que te rodea, compuesta de muchos, es un uno, que también eres tú.

Nosotros vemos el sol o creemos que vemos el sol, pero lo que vemos es la luz del sol y no la materia del sol.
La tierra es como la materia del sol. La tierra es la realidad de lo que vemos en nuestra dimensión, que une a todos. La tierra y el sol son espejo. De alguna forma son las dos manos de Dios.
En el sol vemos la luz pero no vemos la materia. En la tierra vemos la materia pero no vemos la luz, porque nosotros somos la luz. Y es importante serlo. Eso es parte del despertar.
En nuestra dimensión, todo está pegado a la tierra. Da igual que estés cabeza abajo o cabeza arriba. Da igual en qué parte de la antípoda estés. Lo que toca la tierra son los pies, ya que parado sobre tu cabeza aguantarías poco.

Cada persona, con su realidad, es como la luz del sol. Hay algo material que une a todo, más misterioso de lo que a simple vista parece, y luego está lo que cada persona emite. Eso es luz, porque es inmaterial.
Los pensamientos, los sentimientos y las emociones de todas las personas es luz. El arte, la belleza, la armonía, la generosidad, el amor, todo eso es luz. Es similar a la parte inmaterial del sol. Y la tierra, los cuerpos de las personas y todas las cosas son lo que dan soporte a esa luz.

Si estás hecho para ser luz, ¿crees que es posible que seas feliz no siendo luz?
Camina en la belleza, camina en el amor, camina en el arte, camina en la generosidad. Ese es el camino del ser humano en el despertar.

¿Existiría la luz si no existieran los seres humanos?

¿Existiría la luz si no existieran los seres humanos? Podríamos hacernos esa pregunta.
¿Existiría la luz si no hubiese alguien que hablase de la luz? Hay quien puede pensar que la luz es algo objetivo, pero la luz es un concepto. Luz es una palabra y detrás hay un concepto, y detrás de ese concepto está la subjetividad que ha creado ese concepto.

Quizá pueda haber definiciones excelsas de la luz, pero la más aceptada es que la luz es energía electromagnética. Si miramos qué es energía a nivel normal, porque también puede haber definiciones excelsas de ultra sabios, energía se define como fuerza capaz de crear trabajo o movimiento. Entonces, cuando estamos hablando de la luz y al final se transforma en trabajo, porque la energía es trabajo, pues la cosa pierde mucho de la pretensión de objetividad, como si fuese algo que es así para todos.

De hecho, las definiciones han ido cambiando a lo largo del tiempo, con lo cual demuestran ser muy circunstanciales, y todo lo circunstancial está lejos de ser lo que pretendidamente se entiende como objetivo. Pero al mismo tiempo, todo eso, energía y trabajo, son conceptos. A lo más que puede pretender en estos momentos la explicación que da la física es a buscar respuestas, con fórmulas que corrijan las fórmulas anteriores, que eran inexactas.

De esta forma, la física de la relatividad modifica la física de la mecánica, así como la física cuántica aporta nuevas fórmulas donde la relatividad es inoperante.

La luz toma forma para dialogar contigo

LA LUZ TOMA FORMA (Extracto del nuevo libro “Tiempo de Ser”)
Estamos en una dimensión donde la luz toma forma.
Quizá no sepamos muy bien qué cosa sea la luz, al ser algo subjetivo, ya que nosotros también formamos parte de la luz.
De cualquier manera, sea lo que sea esa expresión subjetiva, en el criterio en que se mueve el ser humano es algo inmaterial, y a través de lo que se conoce como Bosón de Higgs, encontramos que se convierte en algo material. La luz, que también podemos considerar como una vibración o frecuencia, en un campo unificado con unas determinadas leyes, se transforma en materia, en algo que tiene un cuerpo.

Estamos en una dimensión creada por la luz al transformarse en materia. Pero a su vez encontramos que la materia tiene como característica la forma. Quizá haya dimensiones donde la materia solo sea gaseosa, es decir, sin forma, pero en la dimensión en que nos encontramos, la vida se organiza a través de la forma. Primero la luz adquiere un contenido material medible, pero luego adquiere una forma.
Podría existir una realidad material o dimensión sin forma, con gases, colores o expresiones musicales, y podría haber seres que viviesen en esa realidad material o dimensión. Pero nosotros, no. Vivimos en un mundo donde la luz ha tomado materia, que luego se ha organizado a través de una forma.
La característica de la forma es que es reconocible. La forma es algo fijo, inmutable, que no cambia, y a través de mantenerse siempre en la misma forma, puede ser reconocida.
Que la luz quiera ser reconocida está expresando que su intención es dialogar, tomando forma para ser reconocida dentro de un diálogo. El receptor del diálogo es la conciencia del ser humano, es decir, yo, tu o cualquier persona.
La luz toma forma para entablar un diálogo contigo.

La tierra conoce más la luz que el propio sol (vídeo)

La tierra conoce más la luz que el propio sol (vídeo)
La tierra la vemos opaca. Parece no contener luz, no conocer la luz, sobre todo si la comparamos con el sol. El sol emite luz y la tierra aparece como opaca, sin luz.
Sin embargo la tierra es polvo de estrellas, polvo de supernova, que ha ido oxidándose por la acción del agua, que viene más allá del sol.
Todo esto pertenece a una visión diferente a la que nos podría sugerir lo que vemos.
Estamos diciendo que la tierra conoce más de la luz que el sol.
El plasma de las estrellas es la quinta presentación de la materia, el quinto elemento, después de la tierra, el agua, el fuego y el gas.
La tierra es polvo de supernova y conoce la dimensión de la supernova. La tierra es igual que el sol, pero antes.
Después llega el agua, desde más allá del sol. Es importante conectar con el agua, es decir con las emociones, a nivel evolutivo.
El agua está dentro de cada ser humano, y es necesario reconocerla y escucharla. El agua se mueve con otro ritmos distintos.
Estamos ahora ante momento de recogimiento e interiorización.

Cuando escuchas mirando la oscuridad, a veces encuentras la luz

Sí, la maravilla siempre insiste.
Sí, quizá necesita a veces pararte, interrumpirte, extraviarte, llevarte al error para que la escuches y para que al encontrarte en una situación extraña mires a tu alrededor desde lo auténtico y entonces percibas.

Hay momentos en que no puedes seguir y entonces te paras. Como no entiendes qué sucede, cierras los ojos y allí, en la oscuridad, escuchas.
Cuando escuchas mirando la oscuridad, mirando a lo oscuro, a veces encuentras la luz, que se filtra como un resquicio y resuena.
Luego los ángeles siempre te ayudan. Ni siquiera necesitas comprenderlo. Lo primero que necesitas es desistir, deponer.

Romper la fidelidad al pasado permite acceder a lo nuevo.
Romper la fidelidad al pasado tóxico permite acceder a lo óptimo.