El círculo que forma el sol ante los ojos es una imagen óptica, convención o acuerdo

Hay una gran diferencia entre el sol, la luna y la tierra.
El sol está compuesto, aproximadamente en un 75% por hidrógeno, siendo el resto principalmente helio. Ambos son gases. Solamente un 2% aproximadamente son metales, incluyendo en este término el oxígeno, carbono, etc., lo cual le confiere una característica de ser un gas con muy poca densidad.
Mientras, en la superficie de la tierra y la luna sucede al revés. Son materias sólidas las que lo componen. La tierra no es un gas y la luna no es un gas.
La superficie que vemos del sol es la fotosfera. Es una imagen óptica, una convención y un acuerdo. Es la superficie de la luminosidad, pero no es la materia sino la luz. Consecuentemente, el círculo que forma el sol ante los ojos, que sería la fotosfera, es una imagen de una luz y no de un sólido.
El sol en realidad es plasma, un gas calentado, en este caso por la fusión nuclear a altísimas temperaturas. Pero, aunque veamos un círculo al mirarlo, no tiene una superficie definida donde se pueda posar una nave o estar de pie una persona, en el supuesto caso que no se desintegrase con esa temperatura.

¿Es redondo el sol?, ¿está formado por la misma materia que la luna y la tierra?

Vemos al sol redondo y damos por hecho que lo es, pero la pregunta es si en realidad es redondo el sol.
¿Es redondo el sol? Vemos al sol redondo y a la luna redonda y por eso quizá pensamos que la materia de la que están hechos es igual. Pensamos eso porque vemos la luna en el cielo, que se mueve y emite luz, y el sol en el cielo también aparece como redondo, emitiendo luz y moviéndose.
Parecen iguales, de la misma naturaleza y de la misma materia, aunque el sol emita más luz que la luna. La luna no te ciega al mirarla, pero el sol sí te obliga a cerrar los ojos. Pero el caso es que parecen de una materia similar.
Sin embargo no es así, porque el sol es plasma, que no es una materia similar a la que nosotros tenemos en la tierra. La luna sí parece ser de una materia similar a la de la tierra, porque es una materia sólida que te sustenta. Estás de pie y puedes construir cosas encima; es de una materia sólida.
Sin embargo, el sol está compuesto de plasma y no es sólido.

El agua en la tierra proviene de más allá del sol

EL AGUA EN LA TIERRA PROVIENE DE MÁS ALLÁ DEL SOL:
(Extracto del nuevo libro en preparación “El poder del agua. El poder de la emoción”).
Toda el agua existente en la tierra ha sido traída por cometas. El agua proviene de más allá del sol y más allá del sistema solar.
También contiene emoción. Por eso es posible y adecuado asociarlo a la energía femenina.
La energía femenina da cuerpo, es decir soporte físico y realidad constatable, a la red o malla empática real, desde la realidad de la luz de las neuronas espejo.
La sonda Rosetta, enviada por la Agencia Espacial Europea, se ha posado sobre un cometa, y es la primera vez que desde la tierra de los seres humanos se produce esta conexión.
Los cometas son cuerpos celestes compuestos de agua y este hecho populariza y divulga lo que ya se sabía, que toda el agua en la tierra ha sido traído por cometas, situando el agua en el cielo.
Esto es un hecho que queremos resaltar y valorar especialmente, dado que supone un cambio en la percepción de las cosas.
Normalmente se piensa que el agua está abajo, pero el agua pertenece a arriba. Normalmente también se desprecia la emoción, pensando de alguna manera que te aleja del éxito y te hace débil. Sin embargo, la emoción te lleva al cielo, arriba, al éxito dimensional. Y es especialmente importante porque augura, vaticina, antecede y propone el reconocimiento de la mujer y la energía femenina como cielo, y por tanto el éxito para el arquetipo humano, es decir para el humano real conectado a sus neuronas espejo.
Este reconocimiento y reposicionamiento de la mujer, de la emoción y del agua es exitoso, porque las neuronas espejo comandan a las células madre. Su activación reconstruye el cuerpo y antecede una dimensión nueva desconocida, a la cual solo se puede acceder desde la meditación y el éxtasis. O guerra o paz, pero la paz solo es posible en su traducción plena de amor.

La tierra, el sol y la luna: vídeo

La tierra, el sol y la luna: vídeo

La tierra da vueltas alrededor del sol, dando lugar al año.
Pero a su vez, la luna da vueltas alrededor de la tierra.
Nosotros damos vueltas alrededor de algo, pero hay algo que da vueltas alrededor nuestro.

En el simil del Tzolkin:
– El sol termina el primer castillo como onda, traduciendo la realidad material. Es similar a una actitud donde todo gira entorno a ti.
– La luna inicia el quinto castillo, quinta dimensión, como onda. Cuando te sitúas como la luna, atendiendo a las personas y girando alrededor de ellas sin querer ocupar el centro, estás en la quinta dimensión.
– La tierra expresa la cuarta dimensión, cuarto castillo. Es donde se va a abrir la cuarta dimensión, como evolución.
– Y el ser humano está colaborando con la tierra desde la emoción (onda humano en castillo blanco, asociada a onda tierra).
Así, para el ser humano la tierra es la cuarta dimensión cuando conecta con tu mundo emocional.

El surgimiento de la materia y de la forma se expresa con los símbolos del sol y el dragón unidos

juncos en río
El mecanismo de Higgs es el proceso que da masa a las partículas elementales. Esta es una frase aceptada por los que gustan de llamarse científicos y que está explicando el surgimiento de la masa a partir de algo que no tiene masa.
Si decimos que el mecanismo de Higgs es el proceso que aporta masa y que hace aparecer como masa a las partículas elementales, estamos diciendo que hay partículas elementales en un momento que aún no tienen masa.

El mecanismo de Higgs, que da masa a las partículas elementales, también puede ser denominado mecanismo de Brout–Englert–Higgs o mecanismo de Englert–Brout–Higgs–Guralnik–Hagen–Kibble.
Palabras, maravillosas palabras, bonitas, encantadoras y cautivadoras palabras. Pero, ¿qué estamos diciendo? Algo que denominamos mecanismo de Higgs, o mecanismo de Higgs…. y todas esas palabras, sirve para explicar que de repente aparezca masa donde antes no había.
Había algo, consideramos que hay partículas elementales, pero no había.

El surgimiento de la materia y de la forma, porque la masa está asociada a la forma, es lo que en el Tzolkin se expresa con los símbolos del sol y el dragón unidos: el sol, que es la luz-no forma y está en lo oculto, y el dragón, que es forma y materia, y adopta el color rojo.
El mecanismo de Higgs es cómo toma forma la no forma.

Pero todos estos procesos de símbolos que se expresan con palabras requieren conciencia. Podemos estar utilizando palabras como “Englert–Brout–Higgs–Guralnik–Hagen–Kibble”, sin estar diciendo nada, salvo que alguien diga “sí, a Guralnik le conozco yo, vive debajo de mi casa y le veo todas las mañanas jugar al tenis”. Pero si no, simplemente son palabras y quizá muchas veces algo parecido a lo que hacen los pavos reales.

El Tzolkin tipo comienza con el dragón rojo, es decir, la materia. Pero el Tzolkin no es un plano, sino algo circular, por lo que podemos ver lo que hay antes de empezar a ver, que es el sol.
El sol está donde todavía no estamos viendo, y lo primero que vemos es el dragón. Esto es similar al mecanismo de Higgs: la aparición de lo rojo y en lo oculto lo amarillo, la luz.

Podríamos decir que hablar del dragón es similar a hablar del Bosón de Higgs cuando ni siquiera Higgs podía sospechar que existiese Higgs, o hablar del bosón de Higgs antes de que se conocieran los bosones. Cuando no se tenían esos conceptos también se podía hablar de ellos, solo que de otra manera.

Tenemos el ejemplo de los sofismas, concretamente el expresado por Zenón, donde expresa que es imposible que una persona, aunque vaya más deprisa, atrape a algo que se mueva más despacio, simplemente porque es un sofisma o un espejismo.
Cuando el rápido llega donde se encuentra el lento, el lento se ha marchado y ya no se encuentra ahí. En una segunda operación, el rápido llega donde estaba el lento, pero el lento también ha andado un poquito y no se encuentra ahí. Entonces nunca coinciden.

Eso se puede construir con la utilización de las palabras, pero no está expresando algo real. Está adentrándose en otra realidad. De la misma manera, cuando estamos hablando de las partículas subatómicas, el exceso de profesionalidad te impide una forma de ver. Vas detrás de unos conceptos, que tienen que enlazar con otros, y entonces el rápido nunca alcanza al lento.

Cuando el sol deja de estar solo es cuando recupera su condición de estrella

Cuando el sol deja de estar solo es cuando recupera su condición de estrella; cuando descubre experimentalmente el “in lakech” o “tú eres otro yo”.

Cuando el sol deja de estar solo, encuentra que es una estrella en el cielo, o sea una realidad o dimensión donde todas las personas son estrellas. Eso es lo que traduce la sociedad de la estrella.
El sol deja de estar solo cuando entra en el cielo o sociedad de la estrella, donde todas las personas son estrellas.
Esto corresponde a la profecía del regreso de los seres estelares que denominamos “mayas cósmicos”. Decimos “regreso” como venida a tu realidad, porque el sol eres tú. Cuando hablamos del sol estamos hablando de ti, iluminado, una vez descubres tu luz libre de obstáculos y hechizos, irradiando hacia fuera, hacia la búsqueda de la luz de los otros.
Eso es la iluminación.

En ese proceso tu luz en expansión encuentra otras luces u otra luz. Es “otra luz”, en singular, pero compuesta de un plural, que es la luz de la sociedad de la estrella, donde todas las personas han expandido su luz, eliminando sus obstáculos a la luz y recuperando su alma en plenitud.
Eso es lo que se describe como el momento en que el sol deja de estar solo e ingresa en la sociedad de las estrellas, de la luz, que también puede ser reconocido como el regreso de los mayas cósmicos.

Cuando tú, que eres luz, vuelves a encontrar la luz -en singular, procedente del grupo-, entonces el grupo, los mayas cósmicos o seres iluminados vienen a ti.
Es la forma en que el tiempo va en una dirección y en su contraria. El tiempo fluyente y el tiempo retrógrado confluyen en ese presente que es la inmortalidad. La inmortalidad es el tiempo que da la plenitud.
En ese tiempo que va en un sentido y otro hacia el tiempo expandido, de lo que estamos hablando es de la emoción que te lleva al cielo, que forma parte del azul y la inmortalidad.

De modo que cuando el sol deja de estar solo, lo que contiene en su interior es el resultado de la luz que te lleva al cielo. Como vivencia experiencial se expande en un tiempo que te da plenitud, que es lo que sucede cuando liberas al alma de todos los hechizos que la mantienen atada en el aislamiento.
Ese es el tema del rencuentro, de la venida de los mayas cósmicos o del momento en que el sol deja de estar solo.

El Sol está asociado a la iluminación y la elevación de conciencia

Sol
EL SOL (Extracto del Libro de los Sellos)
El Sol está asociado a la iluminación y la elevación de conciencia.
La luz siempre nos acompaña aunque no siempre sepamos verlo; hace que desaparezca la oscuridad, las dudas y los miedos, y nos ofrece una visión más enfocada, brillante y real de las cosas.
La iluminación es ocupar todo tu espacio y ser transparente, dejar pasar la luz del Sol. Puede expresarse con “hay luz, y tú eres luz con la luz”; no te la quedas, la das, la dejas pasar. Es una maduración, es decir algo que llega a ser real porque esa es su realidad. No se la inventa uno, sino que “la encuentra”.
La iluminación te está esperando.
El ser humano está hecho para la iluminación, sea esto lo que sea.

EL NÚMERO 20:
El Sol es el último sello, el número 20, vinculado a la onda 20, que es la onda de la Estrella, la última del Tzolkin.
El Tzolkin se inicia con Dragón 1, o sea con Dragón como onda, con la propuesta de la solidaridad y la energía femenina como propósito, para transformarte en un habitante del cielo.
Pero después de completar el viaje del Tzolkin, es decir de vivir todas las ondas, resulta que la onda 20 es la onda de la Estrella, que te lleva a la iluminación del Sol 13, última casilla o iluminación. No por ser la casilla 260, sino por haber vivenciado su contenido.
Si se ha producido la iluminación se acaba el Tzolkin, no hay que repetir y lo que sigue podría ser denominado la onda veintiuno. Y esto sucede al cumplir la onda de la Estrella.
El Sol 13 es el final de la onda de la Estrella y nos expresa la realidad de una sociedad similar a la nuestra, pero de seres iluminados.
Quizás eres Sol y te gusta la luz como tarea, pero evolutivamente el asunto no es tanto lucir o brillar, como hacer aparecer la Estrella, la luz en los demás; el Sol, como encontrar soles, o sea estrellas.

EL SELLO OCULTO:
El sello oculto del Sol es el Dragón, que es el comienzo del Tzolkin. El Sol en tono 13 es el final del Tzolkin, siendo así el Sol el último de los sellos, y sin embargo el primero.
No puede el Dragón ser el primero sin existencia del Sol, puesto que el Dragón es el Sol entrando en la manifestación. El Dragón es el Sol, o sea la luz, sólo que es la luz oculta que desciende a la materia, a la forma. El Dragón es el oculto del Sol, por eso es luz oculta, pero luz.
De esta manera, en el Tzolkin, el Sol, la luz, se sitúa como lo primero y lo último.
Dragón está en un extremo, inicia la cosa, pero como oculto, el Sol ocupa el extremo final, de modo que Dragón–Sol contienen la realidad. Mono–Perro está en medio de todo, envuelto por la realidad, abrazado amorosamente por Dragón–Sol.

LA ONDA:
El Humano trece es el final de la onda del Sol.
De esta manera el Humano es un Sol, un bebé Sol, un Sol en desarrollo y aprendizaje, y los pensamientos elevados serían la maduración de un proceso, la culminación.
Ciertamente sería entonces comprensible que interiormente sea un Dragón, con sus palabras como luz expresando su pensamiento. Y ese pensamiento solar sólo puede ser elevado.
http://viatzolkin.com/e-books-libro…/el-libro-de-los-sellos/

El sol que sale entre las nubes también es una manifestación de RA, porque es la luz que aparece desde dentro del agua.

El sol que sale entre las nubes también es una manifestación de RA, porque es la luz que aparece desde dentro del agua.
El sol que aparece entre las nubes es un símil de la esperanza y de la solución que aparece en medio de los problemas.

Quizá pensamos que sería mejor un mundo sin problemas, pero también sabemos que muchos príncipes y personas ricas que han alejado los problemas de su vida, añoran la vida de las personas que están resolviendo problemas, porque eso acucia su vida y les obliga a estar despiertos.
RA, según las descripciones que hace la mitología egipcia, es una descripción del sol entre las nubes. Es importante considerarlo, porque a veces vivimos desde la víctima cuando somos expresión de la realidad Dios, es decir de la plenitud.
La vivencia desde la víctima es una expresión de cómo arruinar tu vida y simultáneamente de cómo la realidad Dios en ti está dormida; despiértala.
También los evangelistas narran que en los últimos tiempos Jesucristo aparece entre las nubes. Pero la cita que hacemos de Jesucristo no es una cita religiosa sino evolutiva; es decir, estamos hablando de algo.

Cuando el ser humano es transcendente puede formar parte en plenitud de otro UNO

La onda de la estrella, que es la onda 20 desde el propósito expresado por el sello 8, unifica los contenidos de la estrella (sello 8 y onda 20), del humano (onda 8) y del sol (sello 20).
La estrella, al pasar de la consideración de sello a su expresión en forma de onda, unifica los contenidos de la unidad aislada que está expresada por el sol, es decir como “uno solo”, pero que aparece como transcendente (onda 20 sello 13).

El sol es una estrella y en la sociedad de las estrellas es una más, es decir, se encuentra con sus pares, y esto sucede cuando alcanza su momento transcendente. Pero como sello está expresando algo que también resuena en su nombre, que es solo.

Es decir, el sol es como una vivienda donde solo hay una persona. Toda la vivienda y todo ese espacio y escenario tienen sentido desde la vivencia de esa persona, que decide dónde están las cosas y qué utilización hace de ellas; si las quiere manchar o limpiar es su criterio.
El sol, que también está solo en su espacio, hace lo mismo.
Pero cuando esa persona sale de su vivienda, se referencia con las demás personas; es uno más en la ciudad, en el país o en la tierra.

La otra referencia de la estrella es con el humano (onda 8). El ser humano tiene una actuación donde está solo y no hay leyes, presencias ni valoraciones exteriores, sino solamente las que emanan de sí mismo. Cuando el ser humano es transcendente en ese ámbito donde está solo, puede formar parte en plenitud de otro UNO. Pero este uno ya no expresa soledad o aislamiento, ya no es uno cuando está solo, sino que expresa unión.

El nivel de transcendencia que ha adquirido cada persona no es un deseo ni una consideración mental acerca de lo correcto y lo incorrecto, ni el resultado de una moral o una legislación. Es el acceso a otro nivel de la realidad donde actuar en modo contrario a lo que sugiere tu vibración interior es imposible, tanto como que digas que no estás viendo a una persona que está delante de ti. Es decir, se trata de una presencia de la realidad que no necesita convencimiento; es pura evidencia.