Enlazamiento tradiciones hermanas 9 marzo 2018: El amor incondicional forma parte de todas las personas

Enlazamiento 9 marzo 2018

Hoy, al comparar los diseños que nos ofrecen los oráculos de las dos tradiciones, nos encontramos por un lado con la semilla y por otro lado con el perro. Hoy vienen juntos el perro, que es el amor incondicional, y la semilla, que podemos considerar como el programa de cada persona, mostrando cómo el amor incondicional forma parte de todas y cada una de las personas.

El diseño del oráculo también es un círculo de poder. Es una energía en cruz con toda la potencialidad de la cruz, que muestra también un círculo de poder con 4 direcciones, con 4 arquetipos.

Los arquetipos que están definiendo al amor incondicional y al perro, contienen al sol y a la luna. La energía del sol, como expresión de la luz, y la energía de la luna, como expresión del agua, forman parte del mandala o círculo de poder que se forma cuando te sitúas en el centro, es decir, cuando te sitúas como expresión del amor incondicional.
La luz y el agua, la iluminación y la empatía, van a reforzar tu posicionamiento en favor del amor incondicional. Se sitúan en la línea horizontal, que contiene una expresión de la realidad en la cual nos encontramos encarnados. Cuando te sitúas en el amor incondicional, tienes dos arquetipos que colaboran para potenciar esa realidad.
En la línea vertical aparece el enlazador y el mono. Aquello que te introduce en la conexión con dimensiones superiores, que aparece en la línea vertical, en ese espejo donde aparece Dios como expresión de elevación, contiene la energía que también está presente en el dragón (enlazador y mono son de la familia del dragón), es decir la energía de la luz cumpliendo una misión.
Cuando te sitúas en el amor incondicional tienes la ayuda de la luz, la emoción y la empatía para que cumplas tu misión, porque en ese momento encarnas a la luz cumpliendo una misión creando las formas y te sitúas como aquel que sujeta la realidad, para que todas y cada una de las personas despierten a la realidad del amor.

En la otra tradición aparece otro mandala, que está centrado en la semilla 10, donde el programa es perfecto. El amor incondicional que expresa el perro se iguala con la perfección del programa, pero eres tú el que se sitúa en el centro como expresión perfecta del programa. Y entonces vas a tener dos aliados, que son aquellos que te permiten relacionarte con las demás personas. Uno de ellos es el reconocimiento, el in lakech (espejo) y otro es el amor incondicional (perro).
Y en la línea vertical, que es la línea de la elevación, donde el espejo es el de la realidad Dios, encontramos la descripción de un itinerario. El guerrero significa cuestionar. Ese el origen. Cuando cuestionas y dices, por ejemplo, “qué hago, por qué hago esto, dónde estoy”, ese cuestionamiento te lleva a un destino que aparece como humano. Ese cuestionamiento te lleva a la libertad y a la plenitud del ser humano, pasando por tu programa perfecto. Y su cuestionamiento te lleva a desvelar y a conectar con la perfección de tu propio programa.

Enlazamiento de tradiciones hermanas del 8 marzo 2018

Enlazamiento de tradiciones hermanas del 8 marzo 2018:

Tradición de los abuelos:
Sanar la visión, es decir, situarte en ver la maravilla, instalarte en la contemplación de lo que te rodea buscando la maravilla (águila), es una actitud que te lleva al nuevo nacimiento (mono).
Sanar la visión y ver la maravilla te llevan a la inocencia y a la alegría, a la recuperación de tu alma.
Para ello te propone instalarte en el presente, ensoñando la abundancia, soñando la maravilla (noche).
Tienes dos aliados, por un lado, el reconocerte como voluntario, es decir, afirmarte como voluntario encontrando tu lugar de poder, donde fluyes en consonancia con el latido amoroso de la vida (tierra), y por otro lado tienes otro aliado que es tu emoción (luna). Tu emoción es una nutrición para la maravilla, de la misma manera que lo es el agua limpia para las plantas, para los ángeles, porque las plantas son como ángeles en cuanto que están cumpliendo su misión.
Toda persona tiene en su interior esa agua, esa emoción que necesitan las demás personas para ser felices.

Tradición de Valum Votan:
Hoy es luna 3 en la onda de la mano. Podemos ver cómo esa luna convoca las energías maravillosas de la kundalini de la tierra y de la kundalini del cielo a esa confluencia, a ese centro que diseña y representa como luna eléctrica.
La luna es el agua, y el agua es justo lo que necesita la vida en su forma orgánica. Rodea a cada persona, ofreciéndole todo lo que necesita. El agua nutre a las plantas, a las personas y a los animales.

Hoy nos presenta la cualidad del agua en tu interior. La realidad exterior está dentro de ti y te sitúa en el centro de esa confluencia de fuerzas, que te representan desde fuera y desde dentro:
Por un lado, hoy para ti está lleno de amor incondicional (perro), en cuanto tú también seas amor incondicional.
Hoy también es un día de libertad, en cuanto tú otorgues y vivas en libertad (humano).
Los hechos milagrosos, la resurrección (tormenta) son muy para ti en cuanto tú también lo seas.
Y también la exploración, esa ampliación de la realidad que te lleva a encontrar el cielo, lo óptimo (caminante del cielo).

Todo esto lo asociamos con la energía femenina.
Gracias y bendición.

El mito de Osiris y el tema de la resurrección no es una cuestión de buenos y malos

El mito de Osiris y el tema de la resurrección no es una cuestión de buenos y malos, porque el juicio es un error que te aleja de la resurrección, de esa entrada en la plenitud. En realidad, los cuatro personajes eres tú; representan a la persona que busca la resurrección.
Los cuatro personajes, no solamente Osiris, que es el concepto que engloba ese trayecto, es decir, Osiris, Seth, Neftis e Isis, donde Osiris y Seth son hombres y Neftis e Isis son mujeres, representan a cualquier persona.

Osiris es muerto por Seth, y tú eres en algún momento Osiris y en algún momento Seth, de tal manera que no eres solamente Osiris, sino que en realidad eres Seth, por cuanto está representando a las personas que forman parte y constituyen la realidad ordinaria.
La realidad ordinaria está compuesta por Osiris y Seth, en la misma medida que por Neftis e Isis. En un caso es un tipo de actitud y en el otro, otro tipo de actitud, pero ambos están en todos.
En un lado aparece la actitud de la competencia y el conflicto, y en el otro la cooperación. Isis y Neftis cooperan para conseguir la resurrección, pero los cuatro están cooperando. Cualquier persona es resultado de violencia y ejecutor de violencia, a través de la palabra, el pensamiento la acción o el deseo.

Entonces, hay dos actitudes, la confrontación y la cooperación. La solución va a estar en la cooperación, pero es necesario el reconocimiento de formar parte del problema, para encontrar la solución.
Dentro de ti están las dos actitudes, a veces compites y a veces colaboras, pero siempre eres tú. Entonces, se trata de elegir y situarte prioritariamente en la actitud de la cooperación, de colaborar.
Quizá forma parte del sistema de creencias el creer que no te dan nada gratis, pero eso es falso, porque de momento te han dado la vida y no te han pedido ni un chavo. Te dan el aire, un hígado, ojos,… Todo lo que necesitas te lo dan gratis.

Entonces, hay que empezar a cambiar la actitud de la competencia. La actitud de la competencia produce esas dos versiones, víctima el que pierde y agresor el que gana, Osiris y Seth.
Luego está esa actitud de colaboración expresada con los dos arquetipos Isis y Neftis. En un caso eres protagonista, que es el caso de Isis, y en el segundo caso colaboras con el protagonista, que es el caso de Neftis. Vemos que la colaboración tiene esa forma de incondicionalidad, es decir, no necesita nada; simplemente lo haces, colaboras con el protagonista, sin pedir nada y eso te hace feliz.

Esos cuatro elementos están dentro de cada persona y al final es un ejercicio de priorizar, de cambiar valores, de salir de la actitud repetitiva por inercia, empezando a explorar otras posibilidades. La resurrección necesita la exploración, la apertura a nuevas posibilidades. Necesitas encontrar el camino que desconoces, porque el camino que conoces es el que te mantiene en el conflicto y en la muerte.
Entonces, esa exploración es despertar a las posibilidades. Es un despertar.

La alquimia resucitadora que aparece en el mito de Osiris

La alquimia resucitadora que aparece en el mito de Osiris se inicia bajo el nombre y la consideración de Isis, como expresión de la magia del amor. Esto es particularmente importante en este tiempo, porque el hombre, el ser humano masculino, siempre trata de ser el primero. Como espermatozoide, antes de nacer, ya ha participado en esa carrera y ha llegado antes que muchos otros. Esa energía de competitividad forma parte del arquetipo masculino.

Por eso Osiris aparece como rey, es decir, como el primero, pero ser primero no es lo que le va a devolver la vida, sino el amor, porque ese espermatozoide que llega primero puede ser amado, o sea aceptado, unido e integrado, o rechazado. Y ya vemos cómo ese saber de aceptación, o sea de amor, está en el óvulo. Si el óvulo lo rechaza, por muy fuerte que sea el espermatozoide, sencillamente muere. El óvulo le abre la vía a la vida, más allá de su poder, es decir, a la transcendencia.
Ya en esta fase vemos que ese saber está en la mujer; esa cualidad le pertenece. Es el amor el que abre la puerta a la vida. La vida no se conquista a la fuerza. Es el amor el que abre la puerta. Y esa sabiduría aparece asociada como energía femenina desde el primer momento.

El amor es la fuerza que le lleva a la vida y aparece como mujer, como una fuerza femenina, porque no es lo importante ser el primero -para la mujer no es lo importante ser el primero-, sino la capacidad de crear vida, que aparece cuando gesta y sostiene la vida en su interior, de tal manera que donde hay uno en realidad hay dos. Esa fuerza no está en la capacidad de ser el primero.

La capacidad de ser el primero no crea vida, sino que lo crea ese rol que durante mucho tiempo aparece como secundario, que es el rol de la mujer. Físicamente es más débil, consecuentemente no se va a imponer por la fuerza, pero tiene la fuerza de generar vida, de abrir la puerta de la transcendencia, de abrir una puerta más allá de los límites y entonces entrar en otra realidad, con otras leyes, con otras formas. Y eso es pura magia.

Esa forma de unirse con la realidad es la que va a generar vida, no queriendo imponerse a la realidad, sino queriendo fundirse con la realidad, como hace el amor. El amor no se basa en ser el primero, sino en esa fuerza que de dos hace uno. Esa fuerza mágica de armonía, belleza y ganas de vivir y compartir es la que unifica todos los fragmentos separados, o sea rompe la división, y tiene esa característica que en la dimensión ordinaria de fuertes y débiles, primeros y segundos, se asocia con el segundo, que aparentemente es débil, pero que en verdad transciende la realidad y está imbuido en esa fuerza del amor.

El mito de Osiris es un mapa espiritual

El mito de Osiris es un mapa espiritual. El mito de Osiris es el mapa espiritual hacia la resurrección, porque Osiris es el dios de la resurrección. Claro, tenemos que aclarar que cuando decimos dios/dioses estamos hablando de conceptos; estamos hablando de conceptos encriptados bajo el símbolo; estamos hablando de realidades espirituales.
No estamos hablando de algo que podríamos llamar la controversia acerca del Dios verdadero. No estamos hablando de religión como normas y como instituciones, con un poder temporal, sino de conceptos espirituales que aparecen bajo esa formulación.

Entonces cuando hablamos de Osiris, que es el dios de la resurrección, es decir, el concepto de la resurrección, el mapa que expresa el mito es cómo llegar a experimentar la resurrección.
Aquí en este momento tenemos que aclarar nuestro contenido diciendo qué cosa es la resurrección, qué entendemos por resurrección.
Por resurrección entendemos volver a vivir, volver a la vida alguien que ha estado vivo pero que ha dejado de estar vivo. Entonces contiene el concepto de reconocer que no has estado vivo como paso previo a la experiencia a la resurrección.

Si tú reconoces que no estás vivo, que tu vida no tiene plenitud, quizá porque hayas tenido algún tipo de experiencia de plenitud espiritual, entonces reconoces que tu vida, en la dimensión en la que se desarrolla, no es la verdadera vida, y puedes participar en la resurrección, puesto que quieres dirigirte hacia ella al reconocerla.
Es decir, al reconocer que tu vida no es plena, puedes entender qué es la vida plena que expresa la resurrección, la vuelta a la vida, que en este caso es la vida plena. Se trata del viaje hacia la vida plena, en el cual no es necesario que haya una muerte física, sino reconocer que estás muerto, donde muerto significa que no estás en la vida plena.

Estamos hablando del camino hacia la vida plena expresado a través del mito de Osiris, que contiene varios elementos. Uno de ellos es que Osiris es muerto por su hermano, por odio o por desear ocupar su puesto como rey máximo. Osiris es engañado, muerto y troceado. El mito cuenta que es troceado, y la función de que sea troceado es que luego sea reconstruido, al recuperarse los fragmentos de su cuerpo. Quien hace esto es su mujer, que por amor lo busca y lo reconstruye.

Entonces, tenemos primero el conocimiento de una realidad donde el poder máximo está basado en el deseo y el odio, y en el que aparece la muerte, en contraposición a otra realidad que es la del amor. La realidad de la muerte como consecuencia de la violencia, de la usurpación, es decir, de la guerra, forma parte de la dimensión donde sucede esta muerte, y la dimensión donde sucede la resurrección está basada en el amor.

El amor está expresado por Isis. El hecho de que sea necesario buscar los trozos, que están esparcidos por todo el mundo y toda la realidad conocida, quiere decir que es necesario unir los contenidos de todas las culturas, de todas las tradiciones.
Estamos hablando de una expansión de la conciencia. Unir todos los trozos que están esparcidos significa que parte de la alquimia proviene de expandir la conciencia y sentir como tuyo, como formando parte de tu realidad y de tu ser, la realidad presente en todo el mundo. Todas las culturas y todas las tradiciones son tuyas. Tú perteneces a todas las tradiciones. No eres enemigo de ninguna. Ahí comienza esa alquimia que va a producir la resurrección, que es salir de tu ego, salir del concepto de que tú eres importante y lo demás no, o tu nación, tu tribu, tu clan son importantes y las demás no, y que hace falta unir. Eso es una expansión de la conciencia. Quien hace esa expansión de la conciencia, que es el que hace la búsqueda, es el amor.
Es necesario que aparezca el amor para que se produzca esa unión, para que se recupere esa unidad. El amor recupera la unidad con la realidad viva.
Todo lo que no esté basado en el amor, lleva a la disgregación y a la muerte. Sin embargo, el amor que une es parte del trabajo de alquimia que lleva a la resurrección.

Las sincronías del ESPEJO

Desde luego que no deja de ser curioso y peculiar la sorprendente sincronía que aparece cuando buscas en un diccionario de hebreo la palabra ESPEJO, sobre todo si estás interesad@ en las tradiciones mayas-aztecas y en general de los pueblos de América. En esas tradiciones “Espejo Su Humo” es el nombre de uno de sus dioses principales, entendiendo que los nombres de los dioses es la forma de trasmitir conceptos y contenidos de sabiduría.
Hay una sabiduría dentro de los nombres. Los nombres de los dioses son vehículos para comunicar sabiduría, no lógica sino iniciática.

El dios Espejo es llamado también Tezcatlipoca. Tezcatlipoca desciende por el hilo de la araña. Baja del cielo a nuestra dimensión siguiendo la línea vertical del hilo de una araña, expresando una conexión con el cielo, con lo óptimo. La conexión con Tezcatlipoca, o sea con el centro de la vida, que también puede ser expresado como el corazón de la vida o como el cielo o lo alto, te mantiene siempre joven, sanando cualquier herida o enfermedad.
Si la muerte y la enfermedad, como dice el mito de la manzana y el pecado de Adán y Eva, son el resultado de esa trasgresión y caída, el significado entonces de Tezcatlipoca es de redención del pecado original, siendo similar entonces a lo que significa Jesús: “Dios es la sanación. Dios es la salud. Dios sana”.

Eso mismo es lo que viene a significar ese hilo de araña que desciende del cielo uniendo el cielo y la tierra, que ABRE el cielo, permitiendo a los humanos ascender al cielo.
Pero eso mismo hace Jesús con la cruz. La Cruz aparece como un vehículo que te lleva al cielo, porque Jesús abre el camino a la resurrección.
Sin embargo, la resurrección y mantenerse siempre igual de joven es lo mismo, porque ambas expresiones están expresando INMORTALIDAD.

La sincronía inicial es que buscando en cualquier diccionario de hebreo-español encuentras que “espejo” en hebreo se dice: Mará y también Rei. Mará se escribe con la mem, la resh, alef y he. Rei se escribe con resh, alef y iod.
Mará se suele traducir como amargo o amargura, por el nombre de una fuente de agua amarga que encuentran los israelitas en su camino hacia el Sinaí al salir de Egipto, es decir, en su viaje pascual hacia la libertad y la tierra prometida.
Mará se traduce como amargo, agua amarga, pero también significa Espejo. Es como mirarse en el espejo, como hace Quetzalcóatl.

Quetzalcóatl, al mirarse en el espejo, inicia una catarsis según la tradición maya que le lleva a dejar su reino y peregrinar en un viaje que termina en las estrellas, quizá en Venus, que también posee en la interculturalidad el significado del amor. Quetzalcóatl se ha reconocido como asesino y violador, siendo ese reconocimiento el inicio de una catarsis que te devuelve a la conexión con lo divino, quizá olvidado en ti, porque las acciones desde el ego en búsqueda del poder, te alejan de esa realidad interior.
Encontramos que “mará” significa “amargo” en hebreo, “espejo”, y también se relaciona con el nombre de María, la Virgen que aparece como madre, pero también como la fuerte, María Magdalena. Es el resultado final de esa catarsis, porque María Magdalena es la invitación a reconocer la acción de lo divino en ti.
“Espejo” aparece como ese recuerdo de la Pascua en las aguas amargas, pero también como Tezcatlipoca o como María.

“Espejo” lo estamos utilizando en un lenguaje místico o religioso, pero también es fundamental para el ser humano de hoy en el lenguaje nada sospechoso de esoterismo como es la psicología. La psicología en general y la psicología transpersonal te invitan a reconocer cómo puedes ver fuera de ti aquello que no aceptas dentro de ti. Las personas son espejo unas de otras, y hay todo un trabajo para limpiar las emociones, útil para los seres humanos del siglo XXI.
También la ciencia anatómica y médica reconoce la existencia de neuronas espejo en el interior de cada persona, que traducen la empatía. Todos los seres humanos están unidos por esa resonancia que aparece en las neuronas espejo.

Recuperar el espejo y limpiar el espejo es fundamental. Reconectar con el espejo, bien sea Quetzalcóatl, Tezcatlipoca, María, Jesús, cualquier nombre sagrado o los contenidos de la ciencia que expresan la empatía y la relación con el otro, avalan la importancia de establecer esa conexión con lo profundo.
Cuando nos situamos en la palabra “Rei”, que significaría también espejo, nos lleva también a lo real. La forma de ser más real es entrar más en conexión con el espejo y sin duda reconocer al otro como otro tú.

Feliz enlazamiento, feliz año (vídeo)

Feliz enlazamiento
Feliz año
Una reflexión sobre este fin y principio de año, que viene enlazado desde el día fuera del tiempo, 25 julio 2017, que fue noche 11 (onda del c.cielo) y tierra 4 (o.mago).
Esa noche 11 se une ahora con mañana, 1 de enero, similar al día fuera del tiempo, que será noche 2 y tierra 8.
Gracias

Hay dos Betania, dos Juan y dos versiones de María Magdalena

Hay dos Betania y también dos Juan. También aparece la dualidad en María Magdalena, porque hay dos versiones de María Magdalena.
Una es María Magdalena, o sea, María A-migdala, y la otra es María de Betania. María Magdalena (María A-migdala) es también María de Betania, según reconoce un Papa y también la tradición cristiana occidental, que dice que es María Magdalena quien desembarca en Francia junto con su hermano Lázaro y otra serie de discípulos de Jesús, y quizá su hija, que en otras versiones es una sirvienta, Sara, y que es venerada por el pueblo gitano en La Camargue (zona de Francia).

María Magdalena solo aparece como personaje activo cuando Jesús va a la cruz. Antes, María Magdalena aparece únicamente citada como alguien a quien Jesús ha expulsado 7 demonios y que sigue a Jesús. No es un personaje activo antes de la cruz.
Pero cuando Jesús va a la cruz, María Magdalena aparece activa. Está a los pies de la cruz, observa dónde le entierran y acude por la mañana junto con otras mujeres al sepulcro. Luego Jesús se le aparece y le encarga que se lo diga (A-migdala) a los discípulos.
María Magdalena solo aparece y es activa desde la crucifixión.
Sin embargo, María de Betania no aparece en la crucifixión, pero sí es activa antes, cuando Jesús está en Betania, en la Betania de arriba, cerca del templo, porque hay dos Juan, dos Betania y dos María Magdalena.

Hay dos Juan. Uno aparece antes de la vida pública de Jesús, Juan el Bautista, y otro aparece después, Juan el evangelista. De modo que mostrarían dos tiempos, Juan Bautista, que conecta con “lo anterior”, o sea con el pasado, y Juan Evangelista, testigo del presente, de la vida pública de Jesús y sus últimas palabras en la cruz. Este Juan, el Evangelista, también está en el futuro, ya que en el apocalipsis habla proféticamente de otro tiempo, el tiempo del final.
Juan Bautista representa el pasado y Juan Evangelista el presente y el futuro.

También hay dos Betania. Una está abajo y también habla del pasado, porque es el lugar o la puerta por donde entran los israelitas a la tierra prometida, y también es el lugar donde el representante de la conexión con el pasado, Juan Bautista, predica.
La otra Betania, cerca del templo, expresa el presente, como el lugar donde se mueve Jesús, pero también expresa el futuro, ya que Betania es donde Jesús asciende al cielo, abriendo una puerta al futuro, si asociamos cielo como lugar futuro. En la ascensión es cuando los discípulos reciben el encargo de crear el futuro con su predicación. Reciben el encargo de predicar y entonces crean el futuro, que es hoy.
Así, Betania tiene como dos puertas, una para entrar en la tierra prometida y otra para entrar en el cielo, en lo óptimo.

Entonces, Betania es el presente. ¿Qué sucede en ese presente? Para responder a esa pregunta necesitamos ver qué personajes aparecen en esa Betania. Consideramos que todos los que aparecen en los 4 evangelios son personajes atemporales, arquetipos. Podrían ser personajes históricos pero sobre todo son ejemplos, conceptos para expresar algo.
Los evangelios serían como un mapa espiritual y todos los actores serían conceptos, ejemplos, arquetipos que te dan pistas a ti, que te abren puertas a ti. De esta forma, los 4 evangelios serían un mapa espiritual dedicado a ti.
En Betania vive Simón el leproso, luego hay enfermos. En Betania vive Lázaro, que es alguien que vive y luego es resucitado por Jesús, luego en Betania hay muertos, que pueden resucitar.
Pero en Betania, como expresión del presente, también hay actitudes. La pecadora pública, que también es María de Betania, muestra una actitud de amor asociado al perdón, aunque no se citan palabras de esta pecadora pública ni de María de Betania pidiendo perdón. Solo se dice que se postra a los pies de Jesús y le unge con aceite y perfumes. La posición que se describe es similar a la letra Nun, que en lenguaje bíblico gesta, es decir, crea al que entra en la tierra prometida como Mesías, como líder precisamente por Betania, ya que el líder de los israelitas que entran en la tierra prometida es justamente Josué hijo de Nun.
Esa es la actitud que hace aparecer el perdón. Esa es la actitud que abre la puerta, porque precisamente Juan Bautista, que es el primer Juan situado en la primera Betania, que es la puerta de acceso a la tierra prometida, dice en su predicación “arrepentíos, reconoced cuándo no habéis actuado desde el amor”. Esa es la primera puerta.

También esa actitud de echarse a los pies de Jesús aparece y está registrada cuando Jesús, al inicio de su predicación, llama a los primeros discípulos, el primero de los cuales es Pedro. Jesús le pide a Pedro que le permita subirse a su barca y le aleje un poco de la orilla para poder hablar a la multitud. Después, le pide que eche las redes, y Pedro, pese a que no ha conseguido pescar nada en toda la noche, accede, echa la red y consigue una enorme cantidad de pescado. Eso es lo que se llama la pesca milagrosa.
Ante este milagro, Pedro también se echa a los pies de Jesús, como la pecadora pública, haciendo igual las dos actitudes. Los dos adoptan la posición de la Nun al echarse a los pies de Jesús, y Pedro dice ante ese milagro “apártate de mi que soy un pecador”. Aquí el reconocimiento del pecado no está causado por el miedo al castigo, sino por el agradecimiento y entonces, en última instancia, por el amor.
Pero también hay otra actitud que aparece en Betania, que es la de los que juzgan y dicen ¿por qué se ha permitido que esa mujer malgaste en aceites y perfumes ese dinero que se podía haber dado a los pobres?
Hay dos actitudes, la del juicio y la del amor, en ese lugar donde también sucede la enfermedad o la sanación, la muerte o la resurrección.

Entonces, ¿qué sucede con las dos puertas? La primera puerta que te lleva a la tierra prometida y que es Betania, o sea el presente donde sucede la sanación y la resurrección, está relacionada con el perdón pero también con el amor, como indicando que no es un perdón por miedo, sino un perdón por amor, quizá desde el reconocimiento del espejo, que te dice “tú eres otro yo”, “lo que tú haces, lo hago yo”, “perdónanos como nosotros perdonamos”.
En algún momento te tienes que sentir perdonado desde el amor, para poder perdonar desde el amor. Eso te lleva al presente, al lugar de la sanación y la resurrección. De modo que el perdón, que se sitúa en el tercer chakra, chakra del poder, te devuelve tu poder.

La segunda puerta, que asociamos con María de Magdala, María A-migdala, es decir, la que actúa desde el 5º chakra, abre la comunicación, el compartir lo que te ha sucedido, es decir, la puerta de la ascensión te la abre la bendición.
La bendición te abre otra puerta y te permite acceder a otro estado de conciencia. Encontrar que todo está bien te sitúa en lo óptimo, es decir, en el lugar donde todo está bien, que es el lugar del matrimonio místico con el amor, o sea con la vida.
Entonces, tu eres el cuerpo, o sea, María, y tu pareja es la vida, o sea Dios.

El juicio de Osiris es otro nombre del presente

El juicio de Osiris es otro nombre del presente. El juicio de Osiris es otra forma de nombrar el presente, otra forma de llamar a lo que haces cada día y cada momento. El juicio de Osiris es otra forma de decir que estás vivo. Solo que no solo es un nombre sino más bien una descripción y un programa, claro que para eso tienes que estar despierto.
Estar despierto es saber que todo lo que haces, piensas, sientes y dices es pesado, es evaluado, es medido y es tasado, y del resultado de ese pesaje, de esa acción de pesar, medir y tasar va a ser que se abra una puerta o que no se abra. Lo importante es que se abra, porque si no, te quedas ahí y no pasas. Y si no pasas no es divertido.

Podría pensarse que “El juicio de Osiris” está en el futuro. Podría pensarse que es algo que los antiguos egipcios, constructores de pirámides, situaban después de la muerte física, y como tu estás todavía vivo, entonces podrías pensar que no es ahora sino luego cuando te mueras, pero no. No, para nada.
El juicio de Osiris es ahora, es el presente, y es importante saberlo. El juicio de Osiris es oportunidad. Es la oportunidad de encontrar la puerta y la oportunidad de que la puerta se abra. El presente es oportunidad. El presente es la oportunidad para entrar en el gozo, en la plenitud; es la oportunidad de reconectarte con la realidad Dios, o sea con tu ser espiritual, contigo mismo, pero en lo óptimo.
Ciertamente nosotros estamos en el presente y vivimos en el presente, pero aquellos que hablan del juicio de Osiris no están en el presente, están en el pasado. Así, nosotros estamos y somos el futuro de donde sucedía el juicio de Osiris, de aquel pasado.
Si aquel Egipto es el presente, nosotros, nuestro hoy, es el futuro y está ahí como una ayuda.

Para los antiguos egipcios el juicio de Osiris sucedía en la Duat, que es como decir en el inframundo. Los antiguos egipcios también son aquellos que salen de Egipto para entrar en la Tierra Prometida, benditos sean, cuya realidad presente es haber enlazado, encontrado e informado a todos los humanos de hoy, a todas las culturas y a todas las sociedades sin excepción.
Podemos decir, como dice Wikipedia, gracias Wikipedia, que “El juicio de Osiris era el acontecimiento más importante y trascendental para el difunto, dentro del conjunto de creencias de la mitología egipcia”. Podemos creer que es algo que sucedía después de la muerte, o sea en el futuro, no en el ahora. Y así es, y era, si estás dormido, porque entonces morir era despertar para volver a encarnarte y entonces volver a tener la oportunidad de hacer bien las cosas para que la puerta se abra.

Wikipedia, gracias Wikipedia, sigue diciendo “En la Duat, el espíritu del fallecido era guiado por el dios Anubis (que era un cánido, un perro, y fíjate si hay perros ahora, están por todos los sitios, para mucha gente son como hijos, pero también son ángeles) ante el tribunal de Osiris. Anubis extraía mágicamente el IB, el corazón, que representa la conciencia y moralidad, y lo depositaba sobre uno de los platillos de una balanza. El IB era contrapesado con la pluma de MAAT, símbolo de la Verdad y la Justicia, situada en el otro platillo. Mientras, un jurado compuesto por dioses le formulaba preguntas acerca de su conducta pasada y dependiendo de sus respuestas el corazón disminuía o aumentaba de peso.”
El asunto es que para pasar la prueba el corazón tenía que ser ligero, no pesado. Tenía que ser más ligero que una pluma, pesar menos. Osiris al final del juicio dictaba sentencia. Si era positiva, o sea sus acciones eran ligeras como la verdad, la persona pasaba a vivir eternamente en el gozo con su cuerpo. Pasaba a ser benéfico con su KA, fuerza vital, su BA, alma, pero también con su cuerpo físico reconocible. De modo que el Juicio de Osiris era el previo a esa plenitud.

Podemos creer que esa Duat donde era pesado el corazón, o sea las acciones, pensamientos, actitudes, sentimientos, etc., sólo estaba situada en el futuro, es decir, después de la muerte. Pero no, la Duat es también el presente. El inframundo es el presente.
El inframundo, el sufrimiento, la enfermedad, la ruina y el envejecimiento son el presente. Pero existe la puerta, que es el juicio de Osiris, cuando tu corazón es la verdad y la justicia.

La Duat, también según Wikipedia, gracias ángel Wikipedia, era el inframundo de la mitología egipcia, lugar donde se celebraba el Juicio de Osiris y donde el espíritu del difunto debía deambular, sorteando malignos seres y otros peligros, según se narra en el Libro de los Muertos, pasando una serie de puertas, en diferentes etapas del viaje, descritas en “El Libro de las Puertas”. Así, el Inframundo, la Duat, es el lugar de las puertas, o sea los aciertos que abren puertas. También es el presente porque es el día. Pero por la noche. Pero el día, porque el día es noche y día. Eso es un día. Una vuelta de la Tierra, la Madre Tierra, sobre su eje. Pero también es un quantum de tiempo, o sea de oportunidad. La noche es normalmente cuando duermes, que es cuando estás dormido.

Nosotros hoy a ese quantum de tiempo lo asociamos con que la Tierra da una vuelta sobre su eje. Nosotros somos el hoy en esta historia, pero aquellos señores de aquel Egipto no decían eso, decían que era el sol, Ra, el que daba una vuelta a la Tierra para volver a aparecer en la salida del sol por el horizonte. Eso era el orden, la vida, y la función de Ra de crear permanentemente la vida. El tiempo, que desaparecía por la noche, decían que estaba en la Duat. Pero si nosotros estamos en el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento, la infelicidad, etc., somos nosotros los que estamos en la Duat, en el inframundo, de modo que somos nosotros los que estamos en la noche. Si no estamos en la luz, estamos en la oscuridad.

Si nuestras acciones no son de la luz, es decir de la justicia y de la verdad, es porque estamos en la noche, quizás dormidos. Por eso el tiempo es la oportunidad de despertar, pero eso sucede según sean tus acciones.
El tiempo es la oportunidad de atreverte a vivir escuchando tu conciencia. El tiempo es el presente, que es lo que haces, y lo que haces te transforma y te abre puertas cuando actúas sin miedo desde el amor.

Según esta mitología, o sea siguiendo este mapa espiritual, quien te lleva hasta Osiris, que es el que abre la puerta como una especie de San Pedro, es un perro, Anubis, y lo que significa el perro es el amor incondicional.
La oportunidad está siempre, pero lo que activa el momento especial es cuando actúas desde el amor incondicional.
También está presente en ese momento especial Tot, que es la palabra. Es muy importante lo que digas. La mejor palabra es la bendición, la palabra de ánimo y de amor. La palabra reconstruye lo roto y también abre las puertas.
Perdón, gracias, bendición.

Cómo decir una cosa para decir otra

El asunto es cómo decir una cosa para decir otra. Para ser más claro, se trata de decir algo pero contando otra cosa. No se trata de que no se entienda, sino muy al contrario, es una forma de preservar la sabiduría y evitar que algo sabio se convierta en banal, y entonces se pierda.
Por ejemplo, podemos decir que un hombre está compuesto por 14 trozos o que un hombre puede ser troceado en 14 partes. Esos trozos son esparcidos y alguien los busca, encontrando solo 13. Pero sabemos, porque lo hemos definido inicialmente, que son 14 los fragmentos en que ha sido dividido.

Esta es la historia de Osiris. Además hay todo un montón de complementos, pero ya nos alejan del 14 y del 13. Se puede decir que ha sido asesinado por envidia por su hermano, o que era rey e hijo de Dios, y cada uno de esos conceptos vehiculiza otro contenido.
Sin embargo, cuando decimos que ha sido troceado en 14 fragmentos y que solo han aparecido 13, estamos diciendo que el fragmento 14 está en otro sitio, sirviéndonos para hablar de dos dimensiones.

Cuando decimos que el trozo que falta es precisamente el pene y le añadimos que a pesar de haber desaparecido tiene un hijo, estamos contando una historia que tiene un gran poder de captación, que lo aleja de lo banal.
De alguna manera no sabemos hacia dónde se dirige todo esto en un primer momento, pero desde luego no es una historia banal. Sin embargo, si simplemente dijéramos que el pene está dentro de la mujer y que luego tiene un hijo, sería totalmente banal y perdería mucho poder de interesar, de despertar y de captar la atención.

Osiris es muerto por su hermano Set por envidia, ya que quiere usurpar su puesto de rey de Egipto. Es troceado su cuerpo y diseminado por todo el territorio de Egipto. Su mujer Isis lo busca y lo reconstruye con su amor, pero solo ha encontrado 13 fragmentos, y aunque con su amor le da vida y lo reconstruye, falta el pene como fragmento 14, que ha sido devorado por un pez del Nilo llamado Oxirrinco. Aquí ya encontramos una resonancia: Osiri-s y Oxirri-nco.
La resonancia existe, evidentemente, aunque en ningún sitio se comenta y de momento no sabemos a dónde nos lleva. Sí podemos decir que en el momento del acto sexual ese hombre que hemos definido como igual a 14 fragmentos, cuando está unido al cuerpo de esa mujer, solo tiene 13 en su espacio, porque el fragmento 14 está dentro del espacio de la mujer. Entonces, parece bastante sencillo que en algún momento aparezca un hijo.

Esto pertenecería a lo cotidiano, es decir, a lo banal. Pero la historia de Isis, Osiris y Horus, que es compatible con ese hecho cotidiano habitual, también sirve para presentarla dentro de lo sagrado y de lo mágico, porque efectivamente aun siendo banal es mágico que aparezca un hijo como consecuencia del contacto.
A lo que nos lleva la historia contada de esta manera es a presentar lo sagrado, situando a la mujer como sacerdotisa de lo sagrado a través del amor, gracias al cual se produce esa multiplicación y ese fruto.

Es decir, lo banal, lo habitual, aquello donde te empuja tu instinto sin conciencia, de repente aparece como el territorio de lo sagrado, y desde la conciencia despierta, lo que no puedes es convertir lo sagrado en banal. Una vez que has encontrado que lo banal se ha transformado en sagrado, no puedes llevar lo sagrado de nuevo a lo banal, porque has descubierto que tú eres sagrado y perteneces a lo sagrado, de modo que cuando vuelves a lo banal tendrás que elegir entre ser consciente o entrar en la inconsciencia. Tienes que elegir entre el cielo y el averno, Dios o cosa.
La elección está clara. De alguna manera el hombre como masculino necesita reconocer lo sagrado en la mujer como sacerdotisa, como la conocedora. Esa es una de las reivindicaciones políticas que se pretende al tratar de igualar al hombre y la mujer, que la mujer sea también sacerdote, pero cuando te sitúas en lo sagrado, la mujer es el sacerdote, porque en su interior está el big-bang creador.

Entonces, el hombre como masculino tiene que hacer una transformación, si estamos siguiendo la propuesta de Isis-Osiris, y es la de pasar de lo viejo a lo nuevo, re-gestarse, volver a nacer. Eso es encontrar unos criterios nuevos.
Si retomamos el tarot y el alfabeto hebreo, de los que ya que hemos hablado en otras ocasiones, vemos que el 13 como arcano es la muerte y como alfabeto hebreo es la Mem y la letra madre, y también significa las aguas y el mar. Este arcano 13 es seguido por el 14, que significa el pez, pero también el retoño, que siempre ha sido hijo y en lo sagrado, el Mesías, hijo de Dios. Encontrar el amor y vivir el amor es lo que te sitúa en ese retoño y ese paso de lo viejo a lo nuevo, y en ese Mesías hijo de Dios.
El pasar de lo viejo a lo nuevo es pura y simplemente una conversión y una transformación, ya que una conversión es una transformación. Y si el masculino no hace esa transformación no entra en la tierra prometida, en lo nuevo gozoso.
La mujer también hace una transformación, que es asumir esa maga del amor que gesta lo divino, que gesta al hijo de Dios.

Tenemos ese arquetipo de Isis, asociado a Sara y a María. La maga Isis que reconstruye y le da vida a Osiris muerto y que en ausencia de su pene tiene un hijo, es similar a esa anciana que no ha tenido hijos cuando era fértil y que cuando sus ovarios ya no producen óvulos gesta un hijo que luego será una familia, después un pueblo y finalmente estará en todos los países de la tierra. También es similar a María, símil de la iglesia, que gesta al hijo de Dios y a los hijos de Dios, y que al mismo tiempo es cualquier mujer que vive el amor y que desde su vivencia de amor abre el cielo, permitiendo al hombre encontrar su realidad sagrada.
Como todo esto son experiencias espirituales, no son banales.

Entonces, el 13 es el agua y la muerte, y el 14 es la templanza, el pez, el retoño y el Mesías, pero también Josué y los fragmentos de Osiris. Vemos claramente que la madre, como 13, Isis, Sara y María, gesta, pero también es un paso a la tierra prometida.
Eso está en todas y cada una de las mujeres. La transformación de Moisés en Josué, o de Osiris en Horus, o de tú mismo en el Mesías, está en todos los hombres.

Para eso también nos ayuda la historia de María de Betania y María Magdalena, o sea de las dos Betania. La Betania de abajo es el paso, que necesita la activación del tercer chakra que es el perdón y el reconocimiento del error o pecado, como acceso al corazón, porque el tercer chakra es la frontera de acceso al corazón, cuarto chakra. María Magdalena ya se sitúa en el quinto chakra. Es el inicio de lo sagrado, que es Betania y Juan el Bautista, el primer Juan, pidiendo que seas consciente de tus acciones y de cómo no actúas desde el amor.
La Betania de arriba está junto al templo y Jerusalén, en lo sagrado. Ya aparece María Magdalena, que es fuerte (Magdala), porque está llena de bendición y de amor, ya que el perdón facilita el amor y el no reconocimiento lo imposibilita.