La evolución de las partículas subatómicas … y las emociones

Las partículas subatómicas han ido asociándose. No sabemos de dónde han sacado esa orden o esa idea de asociarse, pero el caso es que las partículas subatómicas han ido asociándose y formando elementos, como hidrógeno, oxígeno, etc. Y en algún momento las partículas subatómicas han dado un salto en algo y han empezado a formar otro tipo de compuestos, como piedras, agua, etc.

Y en otro momento determinado han dado otro salto más y han hecho aparecer “vida orgánica”, donde las partículas subatómicas ya no avanzaban a través de más protones, neutrones o electrones, sino que se reproducían a sí mismas.
Hay un momento en que las partículas subatómicas se configuran como vida orgánica que se reproduce. Ya no son partículas subatómicas en el mismo nivel, sino que unas son hijas de otros, unas son descendientes y otras son ascendientes, y además ya no se preocupan por conseguir más electrones para ser platino, sino que se reproducen para ser ellas mismas.

Pero todavía han dado un salto más. Ya no se trata de ser proteínas, sino que empiezan a ser seres que se nutren. Empieza un proceso digestivo, mostrando que en ese momento la vida va en otra dirección diferente. La materia orgánica empieza a organizarse en seres cada vez más complejos, que ven, oyen, se comen unos a otros, inventan el copular para tener hijos, inventan o descubren el gozo, la interacción, se cuidan, cuidan a los hijos, les enseñan.
Las partículas subatómicas han descubierto qué es ser una planta, un pez, pero también qué es ser un mamífero.

Y todavía en su evolución las partículas subatómicas han creado seres que expresan emociones. Sabemos, o creemos saber, que las abejas tienen algún tipo de lenguaje por el cual se comunican: a tanta distancia hay tales cosas, tienes que ir a la derecha, a la izquierda, a la izquierda, llegas a tal sitio al cabo de tal distancia. Sabemos que las abejas son capaces de ese tipo de comunicación compleja, especial, y que también los delfines y las ballenas son capaces de comunicar instrucciones y distancias.
Pero ha hecho falta algo más. Las partículas subatómicas han ido formando seres con todos esos sentimientos, que ven, oyen, tocan, huelen, comunican, tienen emociones amorosas, pero también que puedan expresar sus emociones.
Todavía han encontrado un elemento que parece ser más complejo, puesto que es posterior, que es que las partículas subatómicas configuren cuerpos con todas esas emociones y esos sentidos, y expresen poesía, relaten la belleza, la filosofía, que se cuestionen acerca de qué hay más allá de lo que vemos. Pueden dialogar acerca de Dios, de cosas complejas.

Cuando los perros están ladrando podemos pensar que están dialogando acerca de Dios. ¿Se están preguntando qué sentido tiene tu vida, por qué estás aquí?
Nosotros sí podemos hacerlo. Nuestras partículas subatómicas nos sostienen para que lo hagamos.

Se trata de que el corazón no pese, sabiendo que lo que pesa es la materia y lo que no pesa es el espíritu

Simplemente se trata de que el corazón no pese, sabiendo que lo que pesa es la materia y lo que no pesa es el espíritu, la realidad Dios. Entonces, simplemente se trata de que el corazón se sitúe en la vida Dios, en el nivel espiritual.

Todo esto, que es la sabiduría egipcia, de los constructores de las pirámides, está expresando códigos. Cuando decimos que se trata de que el corazón pese menos que una pluma, que es lo que sucede en el juicio de Osiris, lo que estamos diciendo es que el corazón, que eres tú mientras estás vivo, está abriendo una puerta a la realidad espiritual.
Este código, esta sabiduría encriptada dice que el corazón eres tú. Dice también que todo el tiempo que tienes, toda esa oportunidad que es el hecho de estar vivo, asociándose el estar vivo a despertar la conciencia, es el momento propicio para abrir una puerta.

Tú puedes despertar la conciencia y decir “esta persona me engaña” o “esta persona me ama” o “yo asumo estos valores” o expresar la realidad en la forma que creas que es la realidad.
Cuando aparece la conciencia aparece también una expresión de la dualidad, y al aparecer dos realidades posibles, donde hay verdad y mentira o amor y no amor, amor-odio o amor-abuso, tienes que ir eligiendo donde te sitúas. Eso hace que tu corazón pese o tu corazón sea ligero, según cuál sean tus elecciones.

En el código según el cual el corazón eres tú, hay por un lado esa conciencia que va eligiendo. También hay esa referencia a la emoción y también hay una referencia al movimiento. Cuando nos situamos en la referencia del corazón como movimiento, podemos decir que tú estás vivo mientras tu corazón se mueve. Quizá como conciencia no te mueves, porque a lo mejor estás durmiendo, tu cuerpo está inerte, pero el corazón, no, el corazón siempre se está moviendo.

Eso nos lleva a la consideración del interior de la materia, donde aparecen cinco posibilidades: tierra, agua, fuego, aire y éter.
La tierra es la materia como algo rígido. En la pura materia, los átomos están muy cerca y no hay movimiento. Entonces, aquí es donde aparece esa parte del código. La materia rígida es no movimiento. En la forma más pesada de la materia los átomos están muy juntos y eso supone primar la forma, pero el significado que contiene es de inmovilidad. La materia puede tener esa forma de movilidad, que sería similar a lo que en la cultura griega se ha expresado como averno, o en la nuestra como cárcel o prisión.

También existe la materia como adaptabilidad. Es importante saber que la primera forma en que te alejas de la inmovilidad, o sea que sales de la cárcel o del averno, es a través de la emoción, del agua. Es la adaptabilidad, donde no te peleas con la realidad, sino que te amoldas a ella, haces la paz con la realidad.

Luego existe el fuego como intercambio. Ahí podemos situarnos como aprendizaje, donde intercambias, o como una forma activa del amor, donde también intercambias. Te amoldas y luego entregas lo mejor de ti. Eso sería el fuego. Eso también te está sacando del averno.

También existe el aire, la forma aire. Las moléculas se encuentran muy separadas y muy móviles. La adaptabilidad del agua se transforma en la adaptabilidad del aire, porque el aire también es adaptable. El agua mantenía una forma que era la horizontal, el agua siempre conserva la horizontal como forma, sin embargo el aire ya no tiene nada, no pertenece a la forma y entonces se convierte en invisible. Eso está manifestando una forma de elevación.

Finalmente hay otra expresión de la materia que sería el éter, la materia de las estrellas.

Claro, esto muestra un camino ascendente, desde la forma en que los átomos están inmóviles hasta el momento en que el corazón pesa menos que una pluma: los átomos se hacen adaptables, se produce ese intercambio amoroso, hasta esa adaptabilidad más completa, donde tú sigues siendo el mismo y tu conciencia se mantiene, pero de una forma totalmente expandida. Entonces, es ahí donde ya tu corazón no pesa.
Sin embargo, si te diriges a la materia, lo que le sucede al corazón es que se para, porque entra en la inmovilidad.

Entonces, podemos decir que el asunto es que el corazón, o sea tú, tienes que pesar menos que una pluma, es decir, encontrar la realidad espiritual como forma de recuperar la conexión con lo divino. Así, la dualidad te estaba ayudando a dirigirte en esa dirección.
El código principal es encontrar los contenidos de significación del corazón. Decimos por un lado que es una expresión de ti porque siempre se está moviendo. En cuanto se deja de mover, se para el corazón y tú ya te has muerto. Esa oportunidad que se había abierto delante de ti de conectar con lo divino se ha terminado. Tienes que volver a empezar, que es lo que se considera como reencarnación.

El corazón se asocia con el movimiento y el movimiento es lo que haces. Tienes tiempo y tienes posibilidad de movimiento. ¿En qué consiste tu movimiento, es decir, lo que haces cada día? Cada día tienes 24 horas llenas de minutos y segundos. Tienes infinidad de posibilidades de hacer cosas bellas, de hacer real el amor a través de acciones concretas. Y esa es la gran riqueza y también la gran oportunidad.
Tienes un día lleno de momentos grandes, como podrían ser las horas, de momentos más pequeños, que podrían ser los minutos, y de momentos todavía más pequeños que podrían ser los segundos, pero cada uno de ellos tiene la virtualidad de poder conectar con lo divino.
Solo un segundo de conexión con lo divino es suficiente para que todo ese corazón, ese ser entre en lo divino, se deshaga del peso y se llene de luz, de gozo, de lo óptimo.

Ra es el dios del sol, de la luz, y aparece como el primer faraón

Ra es el dios del sol, de la luz, y en un momento determinado decide convertirse en un ser humano, y entonces Ra aparece como el primer faraón.
Esto está hablando de ti. Como ser humano, tú eres igual que el primer faraón, que era también un ser humano.
En términos matemáticos, en el conjunto de seres humanos está Ra, dios de la luz, que se convierte en el primer faraón, y tú. Ra, el dios de la luz, y tú sois seres humanos.
También en este conjunto estaría Metatrón, que antes de ser un ángel era un ser humano, Enoc; también estaría Hércules, que antes de vivir la inmortalidad en el Olimpo era un ser humano; y también estaría uno caña, Quetzalcóatl, que fue ser humano como rey de Tula.
Ahí estaríamos todos los seres humanos.

Hay dos Ra, igual que tú puedes aparecer de dos formas distintas, lo cual también está expresado en el símbolo o mito de dr Jekill y Mr Hide. Pero con Ra no vemos uno bueno y otro malo, como en Jekill y Hide, sino vemos Ra en la luz y Ra en la oscuridad, y cualquier ser humano puede verse en la luz o en la oscuridad.
Ra o un ser humano cuando es feliz está en la luz, pero cualquier ser humano puede aparecer como infeliz, como no feliz, sino atacado, agobiado por un entorno y unas situaciones adversas.
Ra viaja siendo luz, siendo feliz y también Ra viaja en el mundo de los muertos, que significa en la infelicidad. Y nos muestra cómo recupera la felicidad.

El viaje de Ra por el inframundo, por la noche explica con símbolos cómo puede el ser humano recuperar y asentarse en la alegría, en la plenitud y en el gozo.
Hay dos versiones de Ra, una como luz, y entonces aparece él mismo, como Jeffrey, que es un escarabajo pelotero empujando su bola de excremento. Eso significa simplemente que tú eres feliz cuando haces lo que tienes que hacer. Ra aparece en la luz también como Ra, al mediodía, en la plenitud, y significa que tú eres feliz cuando tu vibración es la más alta posible.

Ra también aparece en la luz como Atum. Atum es Ra al final del día. Lo que sucede al final de un proceso, cuando estás en la luz, es que has aprendido algo. Entonces, Ra significa que el ser humano es feliz cuando hace lo que tiene que hacer, cuando su vibración está elevada y cuando ha realizado su cometido y aprendido lo que tenía que aprender.
Pero luego Ra se adentra en la muerte, en el inframundo, y entonces ya no aparece como sí mismo, porque Jeffrey, Ra y Atum son los tres nombres conocidos de Ra. Los tres nombres son Ra. Ra es Ra cuando tú eres tú.

Luego viene la parte B, qué sucede cuando tú no eres tú, que es lo mismo que decir cuando no eres feliz, porque tú estás hecho para ser feliz. Ser feliz y estar vivo es lo mismo. Estar vivo es ser feliz. Estar vivo no es estar defendiéndote de los problemas, de los obstáculos de los enemigos, de la carencia, de la enfermedad. Estar vivo es ser feliz.

Las imágenes que crea Ra mentalmente son imágenes de luz y conocimiento. Pero en la versión de no luz Ra se enfrenta a un montón de obstáculos; todos los días tiene que resolver un montón de historias.
Según esto Ra tiene tres ayudas, tres poderes. Todas las personas tenemos esas tres ayudas.
Una es la palabra, otra es la mente y otra es la magia. Claro, podemos decir “yo tengo la palabra, tengo la mente, pero no tengo magia”. Y eso es lo que este símbolo te cuenta: todos tenemos magia.
La magia es el sistema de creencias. El sistema de creencias crea la realidad que cree. Eso es totalmente mágico. El sistema de creencias crea la realidad, eso es magia.
Heka, que es la magia, es nada menos que el Ka de Ra. El Ka es la ENERGÍA VITAL. El sistema de creencias y la energía vital son lo mismo. Entonces, merece la pena revisar cuál es tu sistema de creencias, porque eso es como reconsiderar, reconectar, reencontrar qué es tu energía vital. Entonces, no te conviene encontrar tu energía vital asociada a aquello que te da miedo. No te conviene encontrar kriptonita en el lugar donde está la energía vital. Te impediría ser tú. Te impediría conectar con tu mejor versión POSIBLE de ti mismo.

Tu sistema de creencias es el que crea todos los conflictos, porque te instala en el miedo, crees que esto es bueno para evitar esto, etc. Pero un sistema de creencias basado en la luz entonces, al contrario, te sana.

Entonces, tienes tres fuerzas; el ser humano tiene tres poderes para sortear los obstáculos: la palabra, la mente y la magia. Respecto a la palabra, hay que vigilar lo que decimos, si hablamos desde lo negativo nombrando lo que no queremos, o desde lo positivo nombrando lo que queremos.
Otro poder es la mente, que son las imágenes con las que traduces las cosas. La realidad es totalmente subjetiva, está totalmente basada en las imágenes con las que tú vives las cosas.

Entonces, cada vez que tú entiendes que necesitas algo, tienes que decirlo, nombrarlo. Si tienes molestias en el estómago dices “necesito armonía en el estómago, gozo, confort, efectividad; necesito que las digestiones se hagan fácilmente; etc.” Necesitas decirlo porque esa es una de tus fuerzas; necesitas creer que eso puede suceder. Esa es la magia y necesitas imaginar qué sucede, necesitas ver qué sucede, necesitas decir lo que quieres, imaginarlo y creer que puede suceder.

Entonces, tu cuerpo se convierte en un maestro, porque va a hacer una señal para que tú te dirijas ahí. Por ejemplo, si tienes problemas en las rodillas, a través de tu trabajo personal de luz, de lucidez, necesitas ver con qué está relacionado eso. Si es con inseguridad, entonces dices “necesito seguridad en mis piernas, necesito flexibilidad, necesito alegría, dar saltos, correr, necesito gozo en mis rodillas”. Muchas veces la mayoría de los dolores provienen de la infelicidad.

Luego hay otros dos elementos en la barca. Uno de ellos es Set, que es el que ha matado a Osiris. Ra, cuando está en la barca del inframundo es como Osiris. Entonces, necesitas visualizar de otra manera cualquier acontecimiento. La forma de las cosas te ayuda a crear imágenes, frases. Si las cosas no tuvieran forma, no podrías decir “necesito que la rodilla…”. Sabes que es la rodilla por su forma. Las formas crean palabras.
Lo que representa Set es la forma de las cosas.

Luego hay otro personaje más que es una serpiente. Igual que hay una serpiente que te ataca, hay una serpiente que te defiende, que también la vemos en las farmacias. Siempre gana la serpiente que te defiende.
Entonces, tenemos la forma y la energía. La energía va siempre a favor tuyo. Todas las cosas tienen una energía espiritual. Puedes hablar con las cosas o puedes hablar con tus órganos, porque te pones en el nivel energético espiritual, porque sabes que todo va en favor tuyo. La energía y todo va en favor tuyo.
Se trata de amar la forma y se trata de amar la energía, porque son aliados tuyos, son aliados del ser humano.

El ser humano se mueve en un mundo de conflictos

El ser humano, esa conciencia unida a un vehículo, a un cuerpo, se mueve en un mundo de conflictos; se mueve en un mundo donde hay carencias, hay falta de atención. Estamos hablando por ejemplo de un bebé muy querido, pero que en algún momento lo llevan a una guardería o hay una persona que le cuida, que no es la madre o el padre, que tiene un hermano que se pelea por las cosas y se las quita, o simplemente que la madre tiene que atender otras necesidades, como alguien que llama a la puerta.
Esto hablando en un mundo de atención y no en un mundo de desatención, como sería un bebé abandonado o en males condiciones, un bebé a expensas de lo que quiera suceder: hambre, frío…
Sin embargo, aun en un mundo favorable, el ser humano se enfrenta con conflictos, porque es el lugar donde estamos.

El salto evolutivo está hablando de cómo entrar en contacto con otras dimensiones; cómo salir del sufrimiento y la carencia, incluso cuando estás en la situación privilegiada, pero solamente en lo material.
Hay una propuesta a través del símbolo de Ra, donde ese cuerpo situado en el mundo del sufrimiento y de la carencia necesita conectar con otra visión. Por eso aparece en la cabeza el halcón, el águila, que ve de otra forma. Nosotros podemos decir que ve la maravilla.

Entonces, está el cuerpo con la visión normal, que está viendo el sufrimiento, la carecía, lo que le produce miedo y cómo anticiparse al miedo. Y también está la visión del águila, que ve más allá.
Luego aparece la figura de la cobra, del Ureus, que aparece en una figura redonda, bordeando el sol. Entonces quiere decir que primero hay que despertar la visión y luego conectar con aquello que significa la cobra circular, que es la serpiente del agua, la cobra del agua, y es emoción.
Es una emoción que lleva dentro la luz, el sol. Hay un trabajo personal que es pasar del simple cuerpo al cuerpo que ve la maravilla, sanando la visión, y esa visión tiene que dirigirse hacia la emoción que en el interior tiene la luz. No le sirven otras emociones a esa hipervisión. Esa hipervisión, esa visión extra no es para ver más profundamente los conflictos, la no vida, sino que aparece rodeando la luz.
Entonces, hay un paso en el cual la visión se transforma en emoción, porque la serpiente de agua es emoción. El contacto con la emoción es el que te introduce en la luz. La pura visión mental que juzga no te sirve. Es la visión que ama la que te introduce en la luz.

Los símbolos en la figura de Ra

Seguimos mirando el símbolo con el cual representaban a Ra los constructores de las pirámides, que por cierto estaban prácticamente en la edad de piedra, ya que por ejemplo desconocían el hierro y, por lo menos aparentemente, no poseían una civilización tecnológica como la actual informática. Sin embargo, tenían unos conocimientos extraordinarios a los cuales es posible que ni siquiera hayamos llegado en una civilización tecnológica como la nuestra.
De cualquier manera, si seguimos mirando este símbolo, el símbolo de Ra, con el cual expresan al dios creador y también a la luz, nos encontramos con que muestra una transición que la ciencia nuestra actual ha ido encontrando poco a poco. Es decir, ellos ya expresan con ese símbolo algo que lo que llamamos ciencia ha ido descubriendo en el transcurso de siglos y milenios.

La figura con la que representamos a Ra la desglosamos en cuatro conceptos. Por un lado, está el hombre, por otro el águila, por otro la serpiente y por otro el sol. Es decir, en un extremo está el cuerpo del ser humano y en otro está el sol. Si esto fuera algo descendente, primero estaría el sol, luego aparecería la serpiente, después el halcón y finalmente el humano. Hay que decir que también existe el viaje contrario: el humano, el halcón, la serpiente y el sol.

Hay una invitación del humano a expandirse hasta el sol y al mismo tiempo nos está informando de que hay un descenso de la luz hasta el humano. Es un viaje en las dos direcciones.
En realidad, esto es un mapa. De la luz al humano es la realidad. La nueva realidad, que asociamos al despertar, es la que el humano decide iniciar como un camino hacia la luz, hacia la iluminación, de la cual hablan todas las tradiciones.

La ciencia encuentra con el transcurso de los siglos que el embrión pasa por distintas fases, donde primero es similar a un reptil, luego a distintos animales hasta llegar a ser muy similar al mono y finalmente se desarrolla como un embrión humano. Eso que encuentra la ciencia es similar a cómo expresa el Génesis la creación del ser humano, donde primero ha creado las plantas, luego los animales y luego el hombre. Lo que encuentra la ciencia y que aparece explicado en teorías evolucionistas, lo que dice el Génesis y lo que dice este mapa es similar.

Primero aparece la serpiente, que no tiene patas y tampoco es un mamífero, y nos sitúa en el mundo de los reptiles, parte de los cuales puede vivir en el agua y parte de ellos en la tierra. De los que viven en la tierra hay algunos que van a terminar desarrollando alas y volando, y luego va a aparecer el humano.
Es decir, lo que dice la ciencia, lo que dice el Génesis y lo que dice este mapa del símbolo de Ra es similar. En el símbolo de Ra el final es el humano. Las teorías evolucionistas presentan como momento final al humano y el Génesis también. Eso es viajar en ese mapa en esa dirección, de la luz al humano.

Pero resulta que la neurociencia nos cuenta la misma historia. Primero hay un cerebro antiguo que es el cerebro reptil, el cerebro de la serpiente. Luego hay un cerebro emocional que se asocia a los mamíferos. En la imagen de Ra hay un mamífero que es el humano.
También aparece la imagen del halcón, y en el humano encontramos que hay un cerebro lógico, pensante, que se va a nutrir en gran parte de las imágenes que procesa. Hay un cerebro reptil, instintivo, hay un cerebro emocional mamífero y hay un cerebro lógico, que podría corresponder al halcón.
También hay un cerebro genio, un cerebro lúcido, que es al que accede una persona en los momentos de iluminación.

Nos está contando la misma historia; explicando el mapa.

Ra: La realidad te defiende

La realidad te defiende. Quizá parezca que la realidad te está agrediendo, que las cosas no son como tú quieres, pero la realidad te está defendiendo. Todos los conflictos te llevan a buscar soluciones y están dirigiendo tu barca. Es como si tú estuvieras en una barca, flotando en un mundo hostil y la realidad te defendiera, porque te lleva a adentrarte en esa realidad, buscando soluciones, aunque antes aparecían como dificultades.

Allí donde aparecen como dificultades es donde aparecen como soluciones. Eso es la barca de Ra en el inframundo, que está gobernada por Set, que es aquel que mata a Osiris.
Osiris y Ra en el inframundo son lo mismo, pero Set es quien dirige la barca. Las dificultades te dirigen a encontrar soluciones. Y dirigirte a encontrar soluciones es dirigirte a abrir las puertas de la realidad, ya que a este lado de la realidad no te puedes quedar. No puedes permanecer en la realidad de lo inexistente. Solo tienes un momento para ello, para abrir la puerta, para entrar en la realidad de lo existente.

Junto a Ra van otras tres fuerzas cercanas a él. Pero Ra eres tú. Tú tienes tres consejeros, tres aliados, tres fuerzas. Una es tu palabra. Si dices que pasan cosas malas, pasan cosas malas. Si dices que pasan cosas buenas, pasan cosas buenas. Cuanto antes aprendas eso, antes aprendes a que pasen cosas buenas, porque el inframundo es el lugar de los chamanes, es el despertar del mago, y tu palabra convierte tu realidad en una u otra cosa. ¿Qué dices que pasa? Eso es lo que pasa. Di maravillas y sucederán maravillas.

Otro de los aliados que tienen todos los seres humanos es la mente. La mente está creando imágenes de lo que sucede. Si lo que sucede son imágenes de catástrofe, de miedo, etc., sucede eso. Si tus imágenes son de maravilla, sucede eso.
La imagen y la palabra van juntas. El mago dice qué quiere que suceda y lo ve, y entonces sucede.

Y el tercer aliado es Heka, que se traduce como magia. Heka es la manifestación de la luz. Es el Ka, el cuerpo material o la materialización de Ra, que es la luz.
La palabra, la mente y la visión convocan, y entonces aparece. Esos tres elementos o consejeros van juntos.

Luego hay un quinto elemento, una quinta fuerza que te acompaña siempre. Igual que la realidad te defiende, te defiende la energía. Mientras estás vivo tienes energía y tu energía te defiende; es tu defensor. La realidad, que parece el obstáculo, es tu defensor, pero es para que encuentres soluciones a través de la palabra y la visualización, y entonces suceda la magia y tengas energía. La realidad y la energía son tus grandes valedores, los que te dan sustento y dan soporte a tu vida.
Esa energía aparece como una serpiente. Hay una imagen según la mitología egipcia de lo que te ataca, que es Apofis, una serpiente, pero tienes en tu interior algo tan fuerte como lo que te ataca. En la barca de Ra va una tremenda serpiente tan fuerte como la que te ataca y eso significa que esa energía es tu soporte.

La realidad te defiende, la energía te defiende y tienes tres aliados: la palabra; la visualización, la mente y la imaginación; y la magia.

Ra y el inframundo

El tema es el inframundo. Ra viaja 12 horas por el mundo celeste, por el mundo diurno, como sol, por el cielo, y 12 horas por el inframundo, por la oscuridad.
Es en el inframundo donde se encuentra Hércules, que ha matado a su mujer y a sus hijos en un ataque de locura. Hércules, antes de sus 12 trabajos, es una persona que se ha retirado del mundo. Está en una depresión brutal porque ha matado a su mujer y a sus hijos en un ataque de locura, y alguien le recomienda que vaya a consultar al oráculo de Delfos para sanarse, porque Hércules, cuando se dio cuenta de lo que había hecho, se alejó de la gente, se apartó de la sociedad, fuera del mundo, y los 12 trabajos son la forma en que Hércules se puede reincorporar a la sociedad, transmutando aquello que ha hecho.
Hércules es pura y llanamente un asesino, y las personas que están en el inframundo son personas fuera de la vida.

Entonces, esto nos sitúa en que hay una vida y hay un lugar fuera de la vida. Está el sol y la luz, y también un lugar fuera de la luz, donde también podemos situar a María Magdalena, cuando estaba poseída por los 7 demonios. Todo son símbolos. Hércules es un símbolo y María Magdalena es un símbolo. Y Ra, al entrar en el inframundo, entra en ese mundo, donde está el asesino y la poseída con los demonios.
Y habrá que decirlo con claridad: quizá es el lugar donde están todas las personas. Quizá todas las personas estemos por debajo de la posibilidad, en el inframundo.

Es necesario ese despertar que te lleva al salto cuántico, a esa expansión del gozo, de la plenitud.
De eso hablan la Torá y la biblia con Adán y Eva como símbolo. De eso habla la Torá y la Biblia cuando habla de Caín y Abel como símbolo, porque cuando Ra desciende al inframundo , aparece como Osiris en el mundo de los muertos, que es tal vez también el mundo de los seres humanos.

Entonces, Ra muestra cómo hay esa existencia en el inframundo y cómo hay una existencia en la plenitud. Ese es el camino de los seres humanos. Encontrar la semejanza con Osiris muerto indica que estás en el mundo de los muertos, en el inframundo, mientras que la semejanza con Ra es que estás vivo en plenitud en el mundo de la luz.

La barca de Ra es la vivencia de un día, lo que vives cada día en tu acercamiento a la segunda realidad

Los egiptólogos, los estudiosos de la civilización egipcia asocian la barca de Ra con la reencarnación. Ra es el dios del Sol, el dios de la luz, el sol mismo, que durante el día según esa mitología hace un viaje en la barca acompañado de las tres figuras que le representan (Khepri, Ra y Atum), pero por la noche va en otra barca y entonces se mueve por el mundo de los muertos. Esto los estudiosos lo consideran como un ejemplo, algo que está hablando de la reencarnación.
Sin embargo, en estos momentos, en el siglo XXI, donde tenemos acceso a tantas culturas y tantos conocimientos que antes estaban encerrados en los templos y ahora están asequibles a cualquier persona simplemente entrando en internet, podemos afirmar que el viaje de Ra no es algo que está hablando de la reencarnación y entonces de la muerte para otra vida, sino de la experiencia que cada persona puede vivir en su día. Está hablando de todos los seres vivos que se despiertan al conocimiento de otra realidad.

En la barca en la que avanzan por la muerte, Ra va acompañado por varios dioses. En la parte delantera de la barca va Set, que es el que ha matado a Osiris.
Cuando Ra está en el mundo de los muertos, se asimila a Osiris. Hablar de Ra en el mundo de los muertos es como hablar de Osiris. Y resulta que en la barca el primero que le va protegiendo es el que le ha matado: Set. Le va protegiendo de la serpiente Apofis, que es un monstruo que quiere impedir que la barca continúe; quiere acabar con Ra; quiere acabar con la luz. Apofis es como el monstruo del caos y de la muerte, y el primero que le defiende es Set, que supuestamente ha matado a Ra en la forma de Osiris.

Nosotros decimos que lo que significa la barca de Ra es la vivencia de un día, lo que vives cada día en tu acercamiento a la segunda realidad. Entonces, Apofis son todos los obstáculos, todo lo que te impide ser tú. Todo lo que quiere impedirte ser tú está representado en esa serpiente, en ese monstruo que ataca la barca, y el primero que te defiende es precisamente el que te ha llevado a esa situación de crisis, de enfrentarte a la serpiente.
Lo primero que esto pone en cuestión es la valoración que haces de los obstáculos. Los obstáculos no van en contra tuya, sino que en realidad en otra realidad te están protegiendo, porque te están conduciendo, están dirigiendo tu barca, hacia el éxito, hacia el acceso a dimensiones superiores.
Lo que llamamos obstáculos, esas personas con las que te enfadas, esas situaciones que no quieres vivir, en realidad te están dirigiendo a la experiencia del nuevo nacimiento.

En la barca también van otros tres dioses, uno de los cuales es la palabra, Hu. Cuando hablamos de la palabra también nos acercamos y recordamos el significado que atribuimos al arcángel Rafael. Hay algo que te ha llevado a esa situación límite donde has descubierto el valor de la palabra, el valor de la comunicación con Dios, cómo se ordena de una nueva forma la realidad.
La palabra nos defiende, porque te permite comunicarte con Dios y configurar la realidad de otra forma a través de tu palabra. Es un don que tienen todos los seres humanos.

Otro dios que acompaña y defiende a Ra es Sia, la mente. La mente y la visualización ponen en marcha una cascada hormonal en el cuerpo del ser humano.
El ser humano tiene un poder mágico en la palabra y tiene un poder mágico en la visualización. Podemos quitar el adjetivo “mágico” y decir que tiene un poder en la palabra y un poder en la visualización, es decir, lo que dice que sucede y cómo se explica a través de imágenes lo que sucede. Lo que dice que sucede y lo que ve que sucede ayudan a vivir a la persona. Ayudan al ser humano. Y es importante reconocerlo como “poderes”. Decimos “poderes” porque te ayudan a vivir, te ayudan a ser feliz. Pero también es necesario que de manera externa alguien te lo diga, que alguien te diga que tienes este poder. La vida responde a tu palabra y responde a cómo imaginas que es la vida.

Cuando esto lo utilizas adecuadamente, parte de lo cual es lo que estás aprendiendo, aparece el tercer poder, que es Heka, la realidad mágica, que es la realidad, no en esta dimensión sufriente, sino en la realidad maravillosa. Algunas personas creen que la realidad maravillosa es una tontería y las que lo creen así, lo creen para su desgracia, porque conectar con la realidad maravillosa es conectar con la gracia.
Se trata de dar un salto evolutivo, una expansión de la conciencia. Se trata de abrir todos los enlaces de los átomos y las partículas de tal manera que dejen pasar la luz.
Hay una realidad plegada donde la luz no pasa y una realidad desplegada donde la luz está. Y ese es el viaje de la barca de Ra. Lo primero que te ayuda es lo que te desestabiliza, tu crisis, y luego encuentras que tienes esos tres aliados: tu palabra, tu visualización y la propia magia, porque la magia te cuida.

Luego hay un quinto elemento, la serpiente Mehen, que significa “la que se enrosca”, la que te envuelve protegiéndote. Estás protegido. Todos estamos protegidos por la propia energía. Te guía la realidad, te protege la energía y tienes tres aliados que dependen solo de ti: lo que dices, lo que ves y la magia.

Todos estamos protegidos como hijos de Dios, como hijos de lo que “es siendo”, y la magia es conectar con eso.

La semilla es mágica

La semilla es mágica, porque sabe multiplicar, pero sabe multiplicar de una manera infinita. La semilla tiene en sí misma una fuerza que le permite multiplicarse de forma exponencial y cada una de las nuevas semillas mantiene esa fuerza, de manera que está viajando en el tiempo hacia el infinito.

La semilla es mágica, pero la serpiente lo es todavía más, porque se mueve a donde quiere, sabe moverse. La serpiente está llena de semillas, ya que para ser serpiente tiene que haber sido antes semilla. Sí, claro, estamos hablando en términos del calendario maya, según la sabiduría de los abuelos mayas, que nos presentan a la semilla como la cuarta manifestación de la vida, con una referencia a la cuarta dimensión, donde la persona sabe florecer exponencialmente y está viajando hacia la atemporalidad como madurez de todo su trabajo interior.
Esta sabiduría presenta a la serpiente como quinto sello, como expresión de la quinta dimensión. Pero para que aparezca la serpiente es necesario que haya aparecido la semilla. Por eso decimos que la serpiente está llena de semilla.

La serpiente está traduciendo esa quinta dimensión donde además de esa abundancia y esa magia que expresa la semilla aparece la libertad. Tú te puedes mover en la dirección que quieras. Ese movimiento está iniciando la iluminación, porque la serpiente expresa ese estado donde está presente la semilla como abundancia, y está iniciando el camino hacia el sol.
La serpiente en la imaginería de los egipcios de las pirámides rodeaba al sol. Son los rayos del sol. La cobra que aparece en la cabeza de los faraones es la serpiente que rodea al sol, y es un signo de fertilidad. Está lleno de semillas, está lleno de abundancia. Te sitúa como un rey, porque tu trabajo interior te ha llevado hasta allí.

Volviendo a la sabiduría de los sabios mayas, la serpiente, pegada a la tierra, que significa también los rayos del sol, necesita transformarse en el perro. Esa abundancia se va a convertir en amor incondicional, abundante amor incondicional, que siempre encuentra lo que necesita. El amor incondicional asociado a la abundancia. Son los auténticos rayos del sol. Los rayos del sol son abundancia incondicional.
Y, entonces, se va a transformar en un águila. Ese amor incondicional es lo que te permite iniciar el vuelo y transformar la visión, porque la luz es ver, la iluminación es ver la maravilla, que es la realidad amorosa de la vida.