Me encanta el eclipse, cómo embellece a las personas, cómo les saca la armonía, su conexión con las estrellas

Me encanta el eclipse, cómo embellece a las personas, cómo les saca la armonía, su conexión con las estrellas. Me encanta el eclipse.

Las personas muchas veces huyen de la belleza, porque hay un riesgo en la belleza, un riesgo de apropiación. Pero me encanta el eclipse porque vuelve a sacar hacia fuera la belleza interna. Las personas que más trabajan su conexión con el corazón expresan más esa belleza, porque la vida y la belleza van juntas. La belleza y el amor van juntos, porque el amor y la vida van juntos.
No podemos huir de la belleza sin huir del amor. No podemos huir del amor sin huir de la vida.

En este tiempo maravilloso donde las dimensiones se aproximan y las puertas se abren, todo está más cerca y no es necesario huir de la belleza sino ir hacia ella.
Gracias

Está el sol, está la luna y algo pasa en medio

Está el sol, está la luna y algo pasa en medio. En medio, en esa interacción entre el sol y la luna, está la tierra.
Eso es el eclipse, pero claro la tierra está llena de vivencias. Hay cosas, piedras y átomos haciendo sus historias, pero los seres humanos tienen un territorio totalmente suyo, que es un territorio de emociones, amor, ilusiones, deseos que se cumplen y deseos que se frustran. Todo ese mundo, toda esa vida, se sitúa en medio de esas dos presencias.

Eso también tiene traducción en la vida de las personas, porque hay determinados momentos en que una persona está cerca de otra, pero también hay otros en que entre una persona y otra surge una explosión de vivencias y emociones, toda una vibración diferente de lo habitual, de las cosas.
Eso es el eclipse, una explosión vibracional, y su referencia no es el mundo-cosa sino el mundo-emoción.

Ya estás en el sitio, pero hay una alineación que va a permitir tu florecimiento

En este día tan especial, con eclipse de luna y en la onda de la tierra, recuperamos un escrito reciente:

Honrar también es alinearte.
En el tiempo en que transcurre la onda de la tierra, propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La onda de la tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

En septiembre de 2015, que es el tiempo donde estamos, el mes se llena de los contenidos de la onda de la tierra, que pide alineación con el centro del universo, traduciéndose en fluir y en navegar. A la vez, transcendentemente se sitúa en la misma vibración con la que se abre el castillo verde, expresada por la luna.
La luna 13 es la forma transcendente de la tierra, que traduce esa alineación y ese fluir, viéndose reflejada cuando es consciente desde la actitud del voluntario.
La luna como propósito te sitúa en el inicio del castillo verde, cuya forma expandida es la sociedad de la estrella (última onda del castillo verde, la estrella).

Desde otras tradiciones sincrónicamente se asocia este tiempo con el de los frutos, representado por Ceres. Podemos encontrar que hay un fruto que es el acceso al castillo verde y a la sociedad de la estrella, aunque también se pueden vivir dimensiones inferiores de los frutos, pero la información es esa y une el castillo verde y el fruto.

También hay otra tradición que asocia este tiempo con la vivencia del sanador sanado, con la vivencia de Quirón, cuyo fruto es esa sanación que le introduce en el olimpo, pero después de navegar, vivir o fluir a través de la necesidad de sanación. Por eso es un sanador sanado y no porque esté sano desde el principio.
De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar

Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.
Por eso en el cuarto castillo y cuarta dimensión el voluntario fluyente de la tierra, alineado, contiene como emoción al amor incondicional (perro blanco), en el tiempo azul (noche), expandiendo la conciencia (guerrero) desde su ensoñar.

En este tiempo de honrar encontramos el eclipse de sol y el eclipse de luna, como expresión visible de la alineación, que va a favorecer el fluir a través del honrar.
Justo, exacto y preciso ante los ojos del que mira aparece el eclipse de sol, dentro de un biorritmo ancestral, como último día del año, siendo el día siguiente el primer día del año en esa tradición.
La onda de la tierra empieza el día 7 resonante como tierra 1 y llegado a su momento resonante aparece el día 13 de septiembre la noche 7.

El 13 de septiembre es final de año para la tradición del pueblo de la Pascua y también principio de año, porque esta tradición inicia el tiempo al atardecer, cuando se pone el sol, siendo todavía de día.
Por ese motivo el día 13, que es el eclipse, permite ver el final y el principio. La noche 7 está manifestando desde su tono 7 que hay una fuerza que desciende. Es un momento de canalización.

El ensueño y el soñar la abundancia de la noche, que es ver la abundancia para todos, tiene en su interior como fuerza oculta al espejo 7, el “tú eres otro yo”.
Eso aparece como lo que desciende a dar contenido al voluntario, a lo que propone la tierra 7, que en parte es similar a Quirón sufriente, que colabora con los semidioses para adquirir la plenitud de su divinidad como maestro de Hércules y otros ejemplos de acción exitosa, y donde también se encuentra ese ir creciendo el fruto hasta su madurez.
En este principio de año de esta tradición –bendita sea, te devuelvo la honra- lo que se configura es un principio para quien quiera encararlo. Es como una puerta que se abre. La puerta es el inicio.

El siguiente eclipse es un eclipse de luna, que también encuentra una traducción en este año 20-15, donde quizá el 20 habla del sol y el 15 de la visión (sello 15, el águila) o de la visión a través del ensueño (onda 15, la noche).
Este eclipse también muestra un contenido simbólico transcendente en esta tradición –bendita sea-, ya que ese momento hace referencia al tiempo de Jerusalén, que aparece también como cabañas, que te producen sombra frente al sol pero por la noche te permiten ver las estrellas, traduciendo de alguna manera en una forma interior resonante la sociedad de la estrella en el interior de la noche, pero especialmente visible hoy, en el tiempo de la honra y de la sanación.
La puerta que te lleva al templo es la obra del sanador sanado y también del fruto.
Honra y bendición.

En tiempo de guerra es el momento oportuno de hablar de la paz

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En tiempos de guerra hay que hablar de la paz.
Y para hablar de la paz, hay que hablar del árbol, que incluso al leñador que viene a cortarle, le proporciona el mango del hacha.

Sí, ciertamente en tiempo de guerra es el momento oportuno de hablar de la paz.
Es decir, en tiempos de oscuridad es cuando las almas están preparadas para encontrar la luz, para reconocer la luz y para enamorarse de la luz, o sea para pasar del miedo, del terror, de la sumisión del depredador y de la tontería, a la luz, o sea a la libertad, al amor y al gozo.
Pero como una elección. El que quiera terror, con o sin “ismo”, sometimiento o depredación, que lo elija, porque el “sí quiero” es un acto libre desde la conciencia, sin peros.

Por eso, porque hay que elegir entre la oscuridad y la luz, aparece en este momento y en este año, el equinoccio -ese momento especial en que la oscuridad pasa a la luz o la luz pasa a la oscuridad, es decir, ese momento crítico en que se pesan la luz y la oscuridad- señalado por un eclipse de sol como una señal visual para los que miran.

El equinoccio también está asociado a Isis, ya que la luna de Isis es la primera luna después del equinoccio. Cuando hablamos de Isis no lo hacemos como figura mitológica sino como contenido, como mensaje y como palabras para el alma, o sea para la conciencia, porque la guerra o la paz es una elección y no un accidente. No vale “paz” con la boca pequeña.
Por eso en este año aparece el eclipse en el equinoccio.

Guerra-paz, porque estamos en la consideración de si lo que es santo es la paz o la guerra. Luz-oscuridad, con el eclipse de sol en el equinoccio y eclipse de luna en la luna de Isis.

Cuando la luna se asocia con Isis, es decir, en la luna de Isis, también aparece un eclipse. Conviene reconocer los símbolos. Isis es un árbol, o sea es paz, gozo, luz y vida, y Osiris también es un árbol, el tamarisco, o sea paz, luz y vida.
Claro, Osiris, el sometido a la guerra, es paz. Por eso interesamos a las personas que quieran la paz, a asociarse con los árboles.

Mírenlo. Contaremos la historia del tamarisco.

Los eclipses son de alguna manera una llamada de atención al despertar

Este mes contiene dos eclipses, siendo los eclipses momentos donde la habitual alternancia sol-luna se ve interrumpida o modificada, apareciendo entonces lo no habitual.
Ante lo no habitual, la persona se despierta en un grado u otro, aunque simplemente sea porque se activan los escáneres elementales de la supervivencia.
Lo habitual te duerme y lo inhabitual te despierta, en forma primaria. Si eres conductor y vas por una vía nueva que desconoces, aumentas tu atención. Incluso si eres peatón viandante y de repente te encuentras en una calle o lugar que no conoces, aumentas tu atención, dándote cuenta de que estás perdido o distraído, a no ser que estés caminando sin rumbo y entonces también vas con atención mirando cosas nuevas.

De modo que los eclipses son de alguna manera una llamada de atención al despertar.
En este tiempo, en que nos encontramos en la primera primavera después de la finalización del año maya 2012-2013 donde se anunciaban grandes cambios, hay dos eclipses, que están situados sobre contenidos fundacionales asociados al ser humano, que se reconoce unido a todos los seres humanos.
En este mes de abril aparecen un eclipse de luna y un eclipse de sol. Eso ya solo a muchas personas les incita a mirar.
El eclipse de luna se superpone sobre una fecha especialmente significada, porque la luna llena de primavera es la luna llena de la libertad y traduce la Pascua. Por debajo, de modo no visible a no ser que investigues y mires más profundamente, se encuentra la nave de Isis, con todos sus contenidos asociados a la inmortalidad y a la resurrección, y como una actualización emergente, es decir hacia fuera de la pascua de la libertad, aparece la pascua de la resurrección.

Con emergente hacia fuera queremos decir que lo que era un hecho vivido en la familia se presenta como algo dirigido a todos los seres humanos, de modo que hay una escalera ascendente donde un ser humano tiene una experiencia personal iluminatoria, es decir se ilumina, y transmite esa iluminación a sus hijos, y sus hijos a sus hijos, y los hijos de los hijos transmiten esa iluminación a sus hijos, y estos a sus hijos. De modo que hay una progresión de la transmisión de esa experiencia, pero mientras sucede dentro de la familia en forma creciente, también aumenta en forma mucho más creciente todo el entorno ajeno que corresponde a la humanidad, y en un determinado momento lo conveniente es la transmisión, no a la familia sino a lo ajeno a la familia. Ese momento es el que da inicio a la Era Común, y ya la Pascua y la nave de Isis no es hacia la libertad sino hacia la resurrección, incluyendo a todos y más exactamente a “todos sin excepción”, o sea a todos-todos.

Para la comprensión del asunto, se produce también la necesidad del desarrollo de la ciencia del alma, entendiendo que psicología es ciencia del psiquis, que es el alma.
En un determinado momento se accede a lo transpersonal, que es traducible en el código Tzolkin al descubrimiento del espejo. El espejo como sello da fuerza al mago, que es quien recibe la información del Tzolkin, y el espejo como onda te lleva al nuevo nacimiento, es decir a la experiencia de la Pascua en sus dos vertientes, ya que estando el amor en el programa del arquetipo humano, solo es libre el ser humano cuando ama.
El ser humano es libre cuando es libre para amar, y el descubrimiento del territorio del amor es el del territorio de la libertad.

A partir de un determinado momento ya no era un valor para el matrimonio el tener hijos para perpetuar la especie o el que fuesen una garantía de seguridad, beneficiosa simplemente porque daba seguridad económica. La mujer, o sea la energía femenina, podía ser sacrificada y transformada en objeto, comprable y vendible, y se podía llegar a pensar que era benéfico incluso santo que un hombre rico sustentase como esposas a varias mujeres, sobre todo porque fuesen pobres, y que era generosidad el que la riqueza usase el matrimonio de la pobreza. Pero la riqueza puede ser generosa con la pobreza sin poseerla, simplemente dándole una parte de su riqueza. Otra cosa se llama abuso de la pobreza, donde para sobrevivir abandona el ser persona para ser cosa.

Cuando se produce un eclipse de luna, que en este caso es total indicando así su grado máximo, es porque la luna llena entra en el territorio de lo que se denomina nodo, que es donde la órbita de la luna se sitúa en la eclíptica u órbita de la tierra, lo cual sucede cada 6 meses, estableciendo así un eje nodal.
Ese eje nodal es el que opone también el verano con el invierno y la primavera con el otoño, y también el que opone la nochebuena con la noche de San Juan, o el cumpleaños del mundo con la Pascua. Es decir, que el eje nodal es algo conocido en muchas tradiciones.

Pero lo que nos interesa es resaltar que el eje nodal se refiere a la limpieza del karma.
En este 2014, en un momento de inicio o fundacional, también sucede una limpieza del karma, porque en el día de la luna llena, Marte, que está retrógrado desde hace tiempo, llega a sus momentos más cercanos a la tierra, siendo Marte el regente del signo astrológico asociado el nuevo nacimiento, Escorpio.
Marte también es regente del inicio de la primavera, porque es el regente de Aries, que también es conocido como Nisán y que a su vez es el propio inicio del zodiaco.

Así, Marte, asociado con la guerra, también conviene asociarlo como INICIO. Inicio como Aries, y nuevo nacimiento, que es nuevo inicio, como Escorpio.
Marte se pone conjunto con la Luna en su viaje retrógrado, mientras que la Luna se dirige precisamente hacia el signo que significa el nuevo nacimiento, que es Escorpio, estando situado el Nodo exactamente donde se unen Escorpio y Libra, que es donde se va a producir esa señal del eclipse total de Luna, indicando hacia donde se dirige la humanidad, que es hacia un nuevo nacimiento.

En el otro extremo, el Sol, desde Aries se está dirigiendo hacia Tauro, hacia el otro extremo nodal que está en la frontera entre Aries y Tauro.
Esa frontera entre Aries y Tauro y entre Escorpio y Libra es donde por un lado está el territorio de Marte, y por otro lado el territorio de Venus, es decir amor-guerra.
Mientras lo que representa la guerra se dirige al territorio del amor, lo que se ilumina por la entrada del sol es también el territorio del amor asociado a Venus como regente de Tauro. El sol ilumina Tauro mientras Marte abandona su territorio para dirigirse a territorio de Venus. Y Isis o la luna llena se sitúa justo en esa frontera.

Lo que se produce tiene recurso al código Tzolkin, porque en ese momento la luna puede ser vista con el color rojo, entendiendo que aquello que se inicia con la luna roja es el castillo verde.
Kármicamente son necesarios muchos trabajos internos en colaboración con la libertad y con la resurrección, porque lo que no te permite ser libre y resucitar son contenidos internos, entendiendo que el amor, que traduce una emoción que te libera y haces bien en escucharla, es un estado de conciencia. De modo que no se ama por emoción en plenitud, sino se ama por acceder evolutivamente a la realidad del amor.

Si solamente amases emotivamente, amarías traduciendo tus gustos o lo que te da satisfacción. Pero el amor en plenitud, es decir desde lo óptimo, no es una recompensa sino una totalidad, una forma de ser y estar, y entonces se produce una alquimia, porque también amas a tu enemigo, es decir a aquella persona que crees momentáneamente que es tu enemigo, y eso traduce evolutivamente el nivel de lo óptimo, porque puedes encontrar como aun siendo enemigo de lo óptimo, lo óptimo siempre te da amor, y eso también es un despertar.

El sol en tauro traduce los valores, que también pueden ser riqueza y dinero, porque pueden ser materiales o espirituales según sea una persona, y se sitúa desde el nodo sur precisamente iluminando qué son los valores y qué es el dinero.
El sol en este momento está en Aries, que es donde se produce el eclipse, pero el Nodo y el caminar del sol es hacia Tauro.
Hay una iluminación de los valores, pero la orientación se marca hacia el otro extremo nodal y lo que significa es volver a nacer.