Es importante mirar los árboles. Es imprescindible.

Es importante mirar los árboles. Es imprescindible.
Es importante mirar a los árboles a los ojos. Es maravilloso.
Es importante, imprescindible y maravilloso mirar y ver a los árboles.
Es más importante que hablar del cambio climático.

Es más importante verlos y gozar de su acompañamiento amoroso que alistarte en una guerra incluso teniendo razón o razones, o creyendo tener razón, ser justo etc., porque ninguna guerra es Santa.

Ninguna guerra es Santa pero los árboles sí son Santos y por lo tanto están, viven, son y pertenecen a la dimensión de lo óptimo, del gozo y de la plenitud, pero ahí no se entra abriéndole la puerta a la guerra y menos teniendo razón.
No se entra con la razon sino con la sinrazón del amor y de aquello que hace posible lo imposible.

Los árboles son maestros de la paz, así como son maestros de la resurrección, del viaje en el tiempo que transforma el tiempo, que solo es apariencia, en el no tiempo que es lo real.

La humanidad no corre peligro, ni la madre tierra, ni la abuela agua, ni los hermanos árboles. Solo somos infelices los seres humanos mientras acertamos con la puerta de la maravilla.

Toda la humanidad, todas las plantas, todos los animales, los cetáceos, las abejas y las tortugas están en ti y colaboran para que aciertes.
Cree a tu corazón y no temas.
Conecta con los árboles y su telepatía desde la paz. No temas ser derrotado, porque los árboles nunca son derrotados, ya que nunca están en guerra, sino que siempre están cumpliendo su misión.

Los árboles son luz y tu también. Se luz. Se tu luz. Tu luz es importante, por eso es. No estamos en guerra, estamos despertando.

Es importante ver a los árboles y mirarlos a los ojos. Eso es bueno para el corazón. Para el corazón es mejor ver árboles que correr 10 km. Bendito sea y es el correr. Benditos sean y son los árboles, maestros de la transmutación.

No hay guerra, estamos despertando. No tengas miedo, confía. Todo está bien. Poco a poco.

Los incendios de Amazonía

Alguien nos pide opinión o posicionamiento ante los incendios  de Amazonia.

Causa dolor ver a los hermanos árboles arder.

Causa dolor ver quemarse o huir aterrorizados a los hermanos cocodrilos, monos y toda clase de aves.

Causa dolor ver a nuestros hermanos guardianes de la Amazonia, a tantas naciones indígenas sufrir ante estos incendios devastadores.

Encontramos que la solidaridad inicia y abre la puerta al despertar de la conciencia e inicia el movimiento de ascensión a la quinta dimensión.

Cualquier cosa que sucede en la realidad tiene dos posibles consideraciones, una es la que dice que la vida es trabajo, sufrimiento y finalmente la muerte, y que todo lo más a lo que podemos aspirar es a ser lo suficientemente ricos o precavidos como para evitar los males conocidos.

La otra consideración es que estamos aquí para aprender algo y para cumplir una misión como seres individuales y como especie donde todos somos uno. Estamos al final de un proceso para dar un salto dimensional y pasar de la dimensión del sufrimiento a la dimensión del gozo, con la conciencia despierta.

En el primer caso estamos en la dimensión del sufrimiento. La visión de la Amazonia ardiendo produce sufrimiento y algunos pueden decir que es un empobrecimiento, y emocionalmente también podemos sufrir por la madre tierra. En la dimensión del sufrimiento, se sufre en el mejor de los casos, o se hace sufrir en el peor de los casos.

Pero en la dimensión del salto cuántico, que es también la dimensión del aprendizaje y del cumplimiento de la misión, nos movemos con otros valores.

Y entonces te puedes preguntar “esto que es”, porque sabes que NADA ES LO QUE PARECE.

El mago ve otra realidad. Ve la realidad más allá de la apariencia. Estamos en un año mago magnético según la sabiduría de los mayas Yucatecos. Los incendios han comenzado con esa magnitud aterradora en la primera semana de agosto y justo durante la primera semana de agosto estaba finalizando la onda del Mago, ese mago que se ha despertado iniciando el año el 26 de julio.

El mes de agosto ha comenzado con el sol magnético o sol 7, que, junto con su oculto el dragón 7, dan soporte al Tzolkin. El sol 7 es el final de la primera manifestación de los 20 sellos que comienza con el dragón 1 y el dragón 7, que expresa la energía oculta del sol 7, da inicio a la última manifestación de los 20 sellos, que culmina con el sol 13. Nos hacen ver los 4 rumbos, las 4 direcciones, los 4 soportes del Tzolkin: solidaridad, energía femenina, de nutrir e iniciar del dragón; ver más allá de la apariencia del Mago; ver la maravilla de todo lo que te rodea del águila; y ser luz de forma trascendente, del sol.

Desde nuestro dolor, en la dimensión del dolor, creemos que es importante que todos los países colaboren en apagar estos incendios, pero sobretodo que colaboren en la creación de leyes que protejan a los árboles de la depredación. Pero eso en todo el mundo.

También creemos que es importante que haya una solidaridad mundial económica para paliar estos daños, pero nuestra opinión es que el dinero que se recaudase debería ir a las naciones indígenas habitantes del lugar, que convivían con todas estas plantas y animales, para que puedan comprar toda esa tierra.

Si nos situamos en la dimensión del salto cuántico, entendemos que es imparable. Es un terremoto, es un movimiento no humano. Los abuelos aztecas consideran que el quinto sol, la quinta dimensión, es el terremoto, el movimiento de la tierra. Y es imparable.

Sí, el movimiento de la madre tierra necesita recurrir a movimientos suprahumanos para actualizar el despertar. Entonces, este terremoto, y llamamos a este incendio voraz, terremoto, porque es un movimiento incontrolable, llama al despertar, urge el despertar. Y tu forma de colaborar es adentrándote en tu propio despertar.

Pero tu propio despertar se activa desde la humildad. El dios según los aztecas, los abuelos Nahua, es un dios sufriente lleno de pupas y de llagas, no un arrogante. No el arrogante y poderoso.

Los árboles son inmortales y los animales son santos, son luz cumpliendo una misión. Todos son invulnerables, como la madre tierra es invulnerable. Ningún ser humano puede crear la tierra, ni siquiera todos juntos. La madre tierra está en otro rango de vida. Y somos los seres humanos los que estamos aquí sufriendo y aprendiendo.

La madre tierra se come la radioactividad, la contaminación y es invulnerable. Pero los seres humanos, no.

Estamos en el tiempo del despertar de la visión más allá de la apariencia. Aquí no hay ni buenos ni malos, porque todos somos buenos y todos somos malos. Pero el gozo está en la elevación.

Gracias y bendición. Bendición a los hermanos árboles, a los hermanos jaguares, a los hermanos águilas, a las hermanas abejas.

Gracias a los hermanos árboles, jaguares, águilas y abejas por su sacrificio. Gracias por mostrar al Bubosito.

En un ser humano también hay un árbol.

En un ser humano también hay un árbol. 
Los árboles a través de la FOTOSÍNTESIS se alimentan de la luz del Sol. Por un lado se alimentan, se nutren de luz, pero por otro lado lo que hacen es introducir la luz en la materia y permiten, al metabolizar la luz, que ésta descienda del mundo del cielo al mundo de las cosas.

Eso lo hace el ser humano a través de sus manos cuando acaricia, cuando ayuda, cuando crea belleza, cuando ama. 
Los árboles y las plantas con sus hojas, y los seres humanos con sus manos traen la luz al mundo de las cosas. 

Los Humanos necesitamos la luz del Sol en nuestros ojos y en nuestra piel. Eso nos nutre, por ejemplo activa la vitamina D, pero también y sobre todo nuestro ser de luz, nuestro ser espiritual necesita esa nutrición de la solidaridad, del amor de la acción bella. 

Los pies son como las raíces y las manos como las ramas y las hojas. 
También hay nutrición sutil y mágica desde los pies, que se adentran en la Madre Tierra. 
Los pies contactan con la tierra y cuando lo actualizas con tu conciencia se adentran como las raíces de los árboles y las plantas en el interior de la tierra, permitiendo que ascienda la Kundalini de la Tierra. Eso sana y fortalece el cuerpo y le permite cumplir su misión como Madre Tierra en el mundo de los seres humanos. 

Los humanos se mueven y la Tierra esta quieta, o los humanos parece que se mueven y la Tierra parece estar quieta. Quietud y movimiento son dos mundos diferentes.

Con la conciencia el ser humano permite a la Madre Tierra entrar en el movimiento, sanando y fortaleciendo el cuerpo, y añadiendo paciencia, generosidad y abundancia. 
El ser humano Tierra recibe salud, abundancia, paciencia, generosidad.

La sabia es la risa de los árboles

La sabia es la risa de los árboles, porque los árboles siempre se ríen.

El agua de los ríos es risa.
El agua de los ríos es la risa de la madre tierra.
La madre tierra siempre se ríe. Siempre hay risa, siempre hay río. Si no hay río no hay risa.
Pero la madre tierra sabe reír. Siempre habrá río.

La madre tierra se comerá el microplástico.
La madre tierra eruptará. La madre tierra dejará escapar el gas y seguirá riendo.

La vida es bella y seguirá siendo. Da igual como sea la llama, el fuego sale de otra dimensión.
La llama sirve para ver en la circunstancia. Solo que la circunstancia es aquí y es ahora, pero la esencia está fuera del tiempo.

Aquí y ahora tienes que hacer algo, ser tú. Es decir florecer, quizás ser feliz y reír, quizás bendecir y no estar encogid@,quizás perdonar, quizás encontrar tu agua.

El agua resucita lo que está muerto. Tu tienes poder cuando amas. Tu eres risa cuando amas.

Todos los árboles, como todas las personas, son voluntarios

Todos los árboles, como todas las personas, son voluntarios. Todos los árboles son voluntarios, conscientes y ocupan su lugar, y todas las personas también son voluntarias, solo que necesitan despertar esa conciencia.

Todos los árboles son voluntarios para sostener la vida, para dar espacio a que las cosas sucedan. También los hombres, como los árboles, tienen una misión que realizar, que es lo que les sitúa como voluntarios, solo que el reconocimiento de esa misión está asociado al despertar de la conciencia, y el despertar de la conciencia normalmente es una maduración.

Es necesario que sucedan muchas cosas sin sentido aparente para que al despertar la conciencia la persona encuentre que todo tiene sentido. Y cuando la persona descubre que todo tiene sentido, también se da cuenta de que en ese momento todo es muy fácil y que realmente no tiene nada que hacer , solo permitir que las cosas sucedan y acompañarlas con su presencia, con su conciencia despierta, conectada con el corazón amoroso de la vida, con el interior amoroso de la vida, dejando que todo suceda y deseando que lo que suceda sea lo mejor para cada persona.

Los árboles siempre están vivos

ÁRBOLES (Libro en preparación “Tiempo de Ser”)
Los árboles siempre están vivos.
La muerte y el árbol no están en el mismo sitio, como no están en el mismo sitio los planetas y los policías. A una estrella o a un planeta no puede multarle un policía. Están en realidades diferentes.
Aunque cortes un árbol, mejor no lo hagas, no puedes matarlo y el espíritu del árbol se asomara por otro sitio para cuidarte, porque los árboles cuidan a los humanos como hermanos mayores.
El trabajo de los árboles es amar. Son maestros.
Gracias árboles y perdón.

Los arboles siempre están vivos. Su trabajo es amar. Son maestros

tú eres otro yo small
Los arboles siempre están vivos.
La muerte y el árbol no están en el mismo sitio, como no están en el mismo sitio los planetas y los policías. A una estrella o a un planeta no puede multarle un policía. Están en realidades diferentes.
Aunque cortes un árbol, mejor no lo hagas, no puedes matarlo y el espíritu del árbol se asomara por otro sitio para cuidarte, porque los árboles cuidan a los humanos como hermanos mayores.
El trabajo de los árboles es amar. Son maestros.
Gracias árboles y perdón.

Los árboles son ángeles porque están cumpliendo una misión.

Los árboles son ángeles porque están cumpliendo una misión.
Los árboles forman parte de la abertura que se forma en la realidad en favor del ser humano, participando en la oportunidad y abriendo el tiempo, ya que el tiempo del ser humano en la tierra es precedido e iniciado por los árboles.
Es una forma en la que el agua, que también es el cielo o por lo menos proviene de más allá del sol, acompaña al hombre.

El árbol es energía femenina, porque es agua, sabiduría y generosidad en favor de todos.
También es sexualidad sagrada el cuidar, reconocer, hablar, agradecer y colaborar con los árboles. Ampliamos el término “sexualidad sagrada” a todo lo que es la vida, porque es gozo y plenitud.

Por eso también es sexualidad sagrada expresar respeto a todos los pueblos ancestrales que han vivido y viven en las selvas vírgenes o en lo que queda de ellas, y especialmente en la amazonía, porque la relación de estos pueblos ancestrales con la madre tierra es una relación de amor. De modo que la preservación de estos pueblos ancestrales también es sexualidad sagrada. Preservar sus derechos hoy es fundamental.